viernes 24 de septiembre de 2021
OPINIóN Opinión
25-08-2021 10:12
25-08-2021 10:12

¿Quién gana si gana el voto en blanco?

Las elecciones de este año parecen a veces asomarse peligrosamente a este abismo por su gran elenco de candidatos cuatro de copas. Porque en la Argentina, como se dice en la política, no hay término medio o sos ancho de espada o cuatro de copas

25-08-2021 10:12

En el 2004, el premio nobel de literatura portugués, José Saramago, publicaba una secuela a su célebre “Ensayo sobre la ceguera” llamada “Ensayo sobre la lucidez”. En este texto el autor se imagina algo que todos los electores alguna vez pensamos y es que en una gran ciudad, el electorado decida de forma independiente, votar en su mayoría en blanco. Esto despierta la inquietud de las autoridades que ven amenazada su legitimidad y deciden desplegar una serie de estrategias legales e ilegales propias de las cloacas del poder... 

Las elecciones de este año parecen a veces asomarse peligrosamente a este abismo por su gran elenco de candidatos cuatro de copas. Porque en la Argentina, como se dice en la política, no hay término medio o sos ancho de espada  o cuatro de copas. Esto viene del truco, donde el “ancho de espada”(1 de espadas de la baraja española) es la carta de mayor valor y entonces significa el más groso el más potente el ganador y el  4 de copas que es (junto con todos los cuatro de otros palos) de menor valor y por eso significa que alguien es intrascendente o está “de relleno” solo sirve para acompañar en el envido ,que en la jerga política seria acompañar sin mas  en los votos de su partido.

Los candidatos son o fueron funcionarios de segunda línea, algunos con mérito, y otros puestos por conveniencia política. Lo que es una constante es que ya resulta impensable encontrar caras nuevas que se hayan formado en un partido, sean políticos  y puedan trascender  por su trabajo  dentro de la estructura partidaria misma por su creatividad, innovación  y proyectos.

Sea por esta intrascendencia de los candidatos o por la aún mayor intrascendencia de sus pocas propuestas, lo que queda en claro es que estas elecciones no le importan a nadie. Pese a que todos reconocemos a las elecciones como el hecho más importante de la democracia y sin embargo en la Argentina, como la moneda están devaluadas.

No desaprovechemos la oportunidad: 8 millones de vacunas esperando ser aplicadas

Hay mucho candidato qué se piensa que haciendo torpezas, monerías o comentarios ridículos por Tiktok, Instagram, Twitter y la próxima red social de moda, puede llegar a ganar por tener un nivel de conocimiento importante.

Lo que parecen ignorar es que no sólo deben ser conocidos sino que la gente tiene que querer votarlo, pero ¿quién vota a un ridículo? ¿vos votarías un desconocido vestido de payaso? ¿Vos votarías de legislador a quien baila bien una salsa o un chamamé?

La gente ya sabe que muchos candidatos son perversos y que cada paso que dan en campaña es parte de una coreografía cuidadosamente ensayada: Se sacan la corbata para una foto tomando mate con los vecinos o haciendo asado con una camisa inmaculada sólo cuando hay elecciones. En algunas provincias hubo elecciones en este año en las cuales hubo una participación muy baja. Esto es porque las campañas son frías, destempladas, atemporales y la crisis que vive el país es tan grande y causada por todo el arco político que todos quieren elegir pero no encuentran opciones razonables. 

La gente se dio cuenta y las encuestas marcan que cada vez importa menos votar, pero no porque los ciudadanos estén desencantados del sistema, sino porque tienen otras preocupaciones más urgentes como tener el agua al cuello por el desastre económico que estamos viviendo, temor, incertidumbre, todo eso no nos deja pensar en otra cosa que en la subsistencia. 

Los candidatos se mueven al compás de las fotos y videos

Si la gente no vota o vota en blanco, ¿quién gana las elecciones? De lo que podemos estar seguros es que quien pierde es la  democracia. Pese a que la democracia está intervenida y confundida y a que podemos quitar y poner gobiernos con nuestro voto  no podemos barrer con las estructuras anquilosadas y estratificadas. 

Si los políticos han dejado de servirnos, ¿cuál es la solución? La solución no es la desesperanza y la desmovilización. La solución está en "sacudir” ̈penetrar ̈y "movilizar las conciencias ciudadanas.

Pero sacudir no solamente en la redes, con eso solo no alcanza. Hay que comprometerse y militar la ciudadanía ,sin fanatismo ni revanchismo, con propuestas reales para solucionar los problemas propios y heredados lejos de los exabruptos de la politiquería de la tele y los medios en general. 

Para esto necesitamos un marco de simplicidad ,que no es simplificación. La simplificación es la facilidad de los disyuntivos y demagogias que proponen que todo se soluciona rápida y sencillamente. Es como las dietas mágicas que se promocionan en los medios y las redes: sin sacrificios, comiendo todo y con poco ejercicio. 

Es la solución de liberar tanto el fútbol como a los presos con influencia ( para que no critiquen mas y hagan silencio) en la calle como Delia o “el pata” Medina de la UOCRA de La Plata. Todos personajes oscuros pero que saben que pueden mover rápidamente la aguja en el territorio. Aunque los facilistas y demagogos tienen todas las de ganar porque ofrecen la salvación a bajo costo y eso, al menos en lo inmediato, les rinde sus frutos con el acceso un cargo político. 

Es que mientras priman las marchas y contramarchas, el acting y la puesta en escena, los futuros votantes son nada más que espectadores descreídos de estos vaivenes políticos.

Hay quienes no saben qué se vota. O no les importa. Algunos creen que no hay nada que hacer porque el resultado ya está decidido: “gana el gobierno”, “gana Cristina”. Gana Macri .Otros se preocupan porque, muy confundidos, suponen, como los políticos les hacen creer, que los resultados de esta elección son cosa de vida o muerte.

El gobierno prometió asado y hasta ahora solo ofrece consejos para comer mejor

El complot no existe, y no se trata más que de una reacción espontánea de la gente, harta de que le mientan y que jueguen con ella.

Hoy hay mucho desinterés por la política, las dudas de la población no la dejan discernir entre lo que es bueno para ella si no entre lo mejor o peor , lo nuevo y lo viejo, los honestos y los dudosos con prontuario En las encuestas se ve que mucha gente no sabe ni lo que se vota ni qué cargos se eligen en las próximas elecciones Si hacemos foco en los jóvenes y nuevos votantes notamos desinterés y desconocimiento. 

La gente se involucra en el tema electoral entre 30 o 20 días antes de la elección. Inicialmente no le da importancia, no consulta si está en el padrón y ni siquiera si tiene su documentación en regla.

La opinión pública no sabe de la importancia de las elecciones legislativas, por eso sugiero a todos los amigos políticos que seamos honestos y pensemos en la gente en todo momento, seguramente al que hoy le habla no llega a pagar su alquiler, o por ahí no tiene trabajo o por ahí es un jubilado que no puede comprar medicamentos.

Daniel Innerarity sugiere el término Pandemocracia donde plantea que tenemos muchísimo que aprender de esta pandemia  para pensar de manera más sistémica, donde la experiencia pasada no siempre sirve, “el futuro sera de : previsión, prevención, anticipación, precaución”, las crisis comienzan según el modo en que nos hacemos cargo de ellas...y eso en nuestro país estaríamos lejos de lograrlo.