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domingo 28 abril, 2019

Melconian y la conferencia de prensa que cambió el rumbo económico en 2017

El extitular del Banco Nación analizó durante una entrevista con el CEO de Perfil Network, Jorge Fontevecchia, la economía de los últimos años. Mirá el video.

por Jorge Fontevecchia

Carlos Melconian durante el reportaje que le hizo el CEO de Perfil Network, Jorge Fontevecchia. Foto: Perfil: Pablo Cuarterolo
domingo 28 abril, 2019

En una entrevista exclusiva con Jorge Fontevecchia, CEO de Perfil Network, el expresidente del Banco Nación, Carlos Melconian, analizó los cambios económicos que se dieron en la Argentina en los últimos años. Además opinó sobre el paso de Luis Caputo al frente del Banco Central. "A Toto lo conocí del otro lado del mostrador, como manager de un banco privado y como una persona muy focalizada en el trading", recordó.

—Vos fuiste crítico de la conferencia del famoso 28 de diciembre que luego generó un salto en la cotización del dólar. Independientemente de la sequía y del cambio de tasas de interés en EE.UU., que ya venía de un año antes, ¿cuánto agregó la conferencia de prensa de diciembre  —así como creemos que al 2016 le agregó un porcentaje importante de inflación la forma de salir del cepo— al problema cambiario?
—Buen punto. Además es importante, porque hay cosas que uno piensa que no son vigilanteadas ni deschavar, sino que uno las elabora y dice “mirá, yo algún día quería hablar de eso” y no sé ni lo que me ibas a preguntar.

—Todo
—A mí me molestó de la conferencia mucho menos lo que les molestó a muchos, que fue el símbolo de tener sentado al Presidente del BCRA ahí dándole una orden porque creo en eso, creo en la institucionalidad. Pero yo ahí ya estaba muy embarrado con la idea del voluntarismo que tenía cada una de las decisiones. “Queremos que baje de 28% a 24% la tasa”. Yo estaba prestando mucha más atención al fracaso de ese tipo de voluntarismo que a la imagen que va a circular por el mundo con el presidente del BCRA sentado ahí, que es lo que más ruido hizo a la profesión y lo que la historia muestra como un deadline, un punto de inflexión de algo que pasó. A esa altura… Eso fue el 28 de diciembre de…

—2017. Cuatro meses después…
—Claro. Mirá qué curioso: cuando hoy mirás la serie de los cuatro años de esta presidencia, el 28 de diciembre de 2017 llevabas segundo, tercero, cuarto trimestre de 2017 y primer trimestre de 2018, los únicos cuatro trimestres de crecimiento que tuvo este Gobierno. ¡Mirá qué bien venía! Y sin embargo la ansiedad de la tasa de interés era todo el dilema entre el Ejecutivo y el BCRA. Yo ahí sí hablo con libertad porque ya estaba afuera. Ya era la ansiedad de “bajame la tasa de 28 a 24 porque cuatro puntos, nosotros creemos desde la tesorería podemos financiarnos más barato que vos, que pagás las LEBAC al 28…”, ya se había armado esa ensalada de una irrelevancia absoluta. O sea, ya empezaba a ser manoseado el bueno o malo, más o menos, programa que tenías en danza, así de lo que me acuerdo, debería haber más cosas. Pero esa era la cuestión.

—O sea, ¿le generó al 2018 un agregado de mayor costo del dólar, mayor inflación, esa conferencia de prensa?
—Sí, porque el mundo le da bola a eso. Yo debo admitir, yo le doy menos bola, pero el mundo le da bola a eso. ¿Sabés qué empezaba a hacer ruido? Que la inflación no se encarrilaba…

—No, pero había llegado…
—Voy a apelar a la memoria, así que puedo hacer un lío. El primer año era 25 y dio 38. Y el segundo, si no me falla la memoria, era 12-17.

—12-17. Y en diciembre, si analizabas diciembre, le daba el 13.
—Sí. Pero el 12-17…

—O sea, había bajado a la mitad.
—Me acuerdo de que se había armado la carrera hasta septiembre: ¿cuándo van a decir que la meta no se cumple? Porque el 12 era medio un invento, digamos. Creo que ya los nueve meses hasta septiembre se habían comido la meta y después ya había empezado a medirse el mes elevado a la 12, y el coreinflation (inflación subyacente) y qué sé yo, y entonces el BCRA de aquel momento —con todas las críticas que yo he tenido para Federico y parte de su directorio (cuando digo críticas siempre lo mío fue profesional, no personal), se tomaba muy a pecho el coreinflation elevado a la 12 y el método de Federico era la tasa, de alguna manera, con dinero endógeno y pasivo. Entonces, ahí ya se había armado una galleta por lo caro de la tasa. Porque claro, imaginate, los tipos tenían la tasa al 28 y la inflación proyectada era 17/20 si se te escapaba, entonces era una tasa de interés real positivísima ¡en una economía que creía al 3 y pico, 4%! Mirá vos… Volvé que te perdonamos.

—Volvé, Sturzenegger
—Sí, volvé la tasa de crecimiento.

—¿Tenía formación para ser presidente del BCRA Caputo? Independientemente de lo dogmático, vos podés ser mejor, peor…
—Qué sé yo, no sé cómo medir esas cosas.

—¿Vos, si te hubiese tocado decidirlo, lo habrías puesto de presidente?
—Yo a Toto lo conocí del otro lado del mostrador, como manager de un banco privado y como una persona muy focalizada en el trading.

—Pero eso… ¿se puede pasar de un lado al otro del mostrador?
—En el mundo no se usa eso, se usa más macro al presidente del Banco Central…

—Con una formación de economista clásico.
—Sí, con una formación de economista clásico, apegado a determinadas reglas. Por supuesto, te estoy dando una respuesta despersonalizada…

—Vos usaste una figura que era: “pensaron que todo era posible: el Plan de Infraestructura, la Reparación Histórica, la baja de impuestos” y que se iba a lograr la reducción del déficit fiscal con el crecimiento a partir de esa famosa planilla…
—De Excel...

—¿Quién preparó esa planilla?
—No lo sé, pero me imagino que Jefatura… SubJefafura de Gabinete, para que nadie se ofenda. Hay dos cosas que son no un error habitual, sino una tentación habitual. Una, en una reforma tributaria, decir, “si bajo los impuestos, más gente va a pagar, entonces se paga solo”. Ni Trump cree eso, tiene clarito Trump que la reducción tributaria que hizo la paga la deuda. Pero a la americana, paga poco y cree que ahí los empresarios sí van a hacer uso de esa reforma tributaria y va a tener en tres años una economía con empresas mucho más competitivas para pelearles a los chinos. Así es, no es cling-caja, es ser competitivo.

Es estratégica, no táctica.
—Claro, entonces vos ahí te tentás porque nunca cierran los números, y ponés otros o crecimiento económico. ¿Por qué? Porque el crecimiento económico, al subirte el PBI, sube el denominador y todos los ratios mejoran contra eso, entonces se va creando a partir de ese voluntarismo la trampa del solitario: vos hacés un solitario y te hace trampa. Un poquito sí, pero muchos no.

—Ahora, por ejemplo, hay un clásico en el mundo empresario, se hacen las planificaciones de lo que se llama los planes de negocios a 2, 3, 4 años. Es muy conocido decir que el Excel aguanta cualquier cosa, que la persona puede proyectar a futuro que en este negocio a cuatro años…
—Claro, si hacés los análisis de sensibilidad, movés un poquito y se cambia todo.

—Cualquier persona que haya participado —CEOs de empresas, estamos hablando— en reuniones de negocios sabe que casualmente, una de las cosas que se dicen es que esas  planillas de Excel a largo plazo aguantan cualquier tipo de suposición y pasan a ser poesía. ¿Cómo gente con ese nivel de experiencia podría cometer un error tan tendencial? ¿Había un enamoramiento con lo público, una sensación de sentirse San Martín en algún momento, de creer que era algo heroico, que iban a cruzar?
—Lo admiten más en sus tareas del sector privado que como policymakerscon, responsabilidad en el sector público. En el sector privado, vos sos manager, hiciste una planificación, los tenés a los accionistas o al dueño de la compañía informados, hasta se lo podés explicar, pero como policymaker, cerrar así… Qué sé yo... Yo siempre lo tomé con pinzas. Tampoco ponían que era una tasa de crecimiento al 5%, 6% por año, era 3-3-3-3 con la inflación en baja. Es el  formato. Eso te iba pagando las cosas, hacía que la sustentabilidad de la deuda y todas esas cosas. Y como diría Ringo (Bonavena), acá hay muchos jóvenes que no sé si van a entender…“Cuando te sacan el banquito te quedás solo”. Eso eleva al cubo el grado de responsabilidad que tenés que tener para tener cuidado con las planillas de Excel. A lo último siempre aparece Errores y omisiones, Otros. Si eso da un numerito, entonces vos decís “dejalo”. Ahora, si Errores y omisiones y Otros es el factor explicativo del éxito, yo decía “revísalo”.

F.D.S./ C. P.


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