miércoles 06 de julio de 2022
POLICIA crimen del productor agropecuario

Contrató a un sicario para que mate a su marido y le pagó 65 mil pesos

Blanca Díaz fue detenida en la ciudad de 25 de Mayo. Se sospecha que habría adelantado esa cifra, la mitad del monto acordado, y prometió saldar la deuda después del trabajo.

31-01-2015 07:17

“Señora, queda detenida”. Esas fueron las palabras que escuchó Blanca Alicia Díaz Villalba (60) cuando llegaba a su estancia en la localidad bonaerense de 25 de Mayo, a 220 kilómetros de la Capital Federal. En esa misma ciudad, pero dos mes atrás, había aparecido muerto su marido con múltiples cortes en el cuello. Ahora los investigadores creen que la viuda fue quien contrató a un sicario para terminar con la vida del productor agropecuario Rafael Almiroty, de 68 años, y por lo que habría pagado un anticipo de 65 mil pesos.
Los Almiroty son una familia conocida en 25 de Mayo. Rafael era productor agropecuario y administraba varias hectáreas de campo en la zona de Ugarte por lo que durante la semana vivía en su estancia “La Juanita”, en 25 de Mayo. Los fines de semana recibía la visita de su esposa, que reside en Capital Federal.

El 23 de noviembre pasado, Blanca llegó a la estancia y encontró a su esposo tirado en el piso del dormitorio sobre un charco de sangre. Los médicos y policías que arribaron al domicilio en la calle 28 y 103, tras el llamado el 911 de la mujer, constataron que el hombre no respiraba. También advirtieron que las puertas no habían sido violentadas y que todo estaba en su lugar. Sólo faltaba el teléfono celular de la víctima. Más tarde, los investigadores descubrieron un maletín con 50 mil pesos ocultos en la casa, por lo que el móvil del robo quedaba prácticamente descartado.
Después de dos meses de investigación, la Justicia consideró (basándose en las pruebas recolectadas en los distintos operativos y el resultado de diversas intervenciones telefónicas) que había elementos suficientes para sospechar que Blanca había contratado a dos hombres para matar a su marido. Se cree que la viuda habría contactado al remisero Walter Cartula, para que el 23 de noviembre realizara un viaje de unos 200 kilómetros desde la localidad de Merlo hasta su estancia “La Juanita”. Antes debía pasar a buscar a Aldo Osmar Pérez (31), el presunto sicario.
Según se sospecha, la viuda le habría efectuado un primer pago de 65 mil pesos para matar al productor agropecuario. Se cree que el monto total a pagar era de 150 mil pesos, aunque no se habría concretado, explicaron fuentes de la investigación a PERFIL. Una mai umbanda habría sido el nexo entre la mujer y el killer.

Tras las rejas. El viernes 23 de enero pasado Blanca fue detenida por la Policía cuando llegó a 25 de Mayo con una de sus dos hijas. No se resistió. Puso sus brazos por detrás de la espalda y se subió al patrullero.

Al mismo tiempo, en el Conurbano, se realizaban otras dos detenciones. Una de ellas en el Complejo Habitacional Ejército de Los Andes, más conocido como Fuerte Apache, donde vivía el presunto sicario Aldo O. P. En su casa secuestraron 15 cuchillos de diferentes tamaños y tres celulares. En la localidad de Merlo, fue apresado Walter C., de 28 años. La Justicia lo considera “partícipe necesario” del crimen. “Ofició de chofer del sicario”, según explicaron los investigadores. El Peugeot 504 negro que se habría usado para efectuar el viaje quedó en poder de la Policía.  
“En primera instancia no se sabía qué había sucedido porque el asesinato estaba bien ‘disfrazado’ y podía ser un suicidio. Era un hecho muy complejo y hoy tenemos el agrado de esclarecerlo”, dijo a la prensa local el jefe distrital de la Policía, Carlos Grosso.
La principal hipótesis sobre el móvil del crimen es económico, pero no se descarta que un engaño amoroso haya motivado a la mujer a tomar esta fatal decisión. El lunes pasado los tres detenidos se negaron a declarar.

 

Perpetua por un caso similar

Natalia Vercesi tenía 27 años. Estaba embarazada de seis meses cuando fue sorprendida en su propia casa por un extraño que le pegó con un fierro en la cabeza y la desmayó, en julio de 2009 en la ciudad cordobesa de San Francisco. Atrás apareció el marido de la joven, el ex basquetbolista Alejandro Bertotti para clavarle 24 puñaladas. Bertotti había contratado a Leandro Forti para que le diera el primer golpe a Natalia para luego él terminar con el encargo. Según determinó la Justicia, el deportista sospechaba que el hijo que Natalia llevaba en su vientre no era suyo. Tanto Bertotti como Forti fueron condenados a prisión perpetua.
Forti, tras ser detenido, había confesado que el ex basquetbolista le había pagado por participar del hecho, por lo que Bertotti, quien inicialmente había dado a la Policía la versión de que él y su mujer habían sido víctimas de un robo, quedó como instigador y autor del asesinato.

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