POLICIA
ASESINATO EN INGENIERO BUDGE

Crimen del empresario: para el fiscal, entre Pérez Algaba y Pilepich hubo una relación de "amores y odio"

El móvil del asesinato fue vinculado a una deuda que el imputado tenía con la víctima. En un mensaje de audio reconoció que temía por su vida.

Fernando Pérez Algaba
Fernando Pérez Algaba | Instagram Fernando Pérez Algaba

El fiscal de Lomas de Zamora, Marcelo Domínguez aseguró en su pedido de detenciones que el móvil del crimen del empresario Fernando Pérez Algaba fue una deuda por 50 mil dólares y por 17 terrenos que el imputado Maximiliano Pilepich debía entregarle a la víctima. La hipótesis que sostiene es que el imputado capturó y asesinó a la víctima cuando iba camino al campo de General Rodríguez. El empresario había advertido en un mensaje de audio que temía ser baleado.

El fiscal detalló en un documento al que tuvo acceso Télam que, más allá de sus negocios en común, entre Pilepich y Pérez Algaba existía "una relación de amores y odio, en la que se advierte y se puede afirmar la existencia de discusiones, peleas y amenazas que se efectuaban entre ambos". Domínguez también mencionó que anteriormente el ahora principal acusado "le había efectuado disparos de arma de fuego" a la víctima, aunque sin herirlo, en el mismo campo de General Rodríguez.

 

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El fiscal sostuvo "que existía una acreencia de la víctima para con Maximiliano Pilepich" y que el crimen ocurrió "luego de suscribir un documento de reconocimiento de deuda en una escribanía".

"Es en este andamiaje que el suscripto entiende que claramente uno de los motivos por los que se perpetró el hecho investigado en la presente resulta ser el exoneramiento por parte de Pilepich de dicha deuda y en consecuencia la ganancia ilegítima que esto le conllevaría, viéndose incrementado su patrimonio en tal sentido al exceptuarse de pasivos dinerarios que debía afrontar con el damnificado", indicó el fiscal.

Tesis del asesinato del empresario

Para el fiscal  "la principal tesis de investigación, que la colecta de elementos convictivos ha arrojado, consiste en que el 18 de julio del corriente, en horario de la tarde, la víctima de autos se había dirigido a cobrar una deuda que tenía con el imputado Maximiliano Pilepich, de la que iba a cobrar un primer pago de veinte mil dólares, dirigiéndose al predio 'Renacer' en la localidad de General Rodríguez, en la intersección de las calles Las Américas y Ruta 6 de la mencionada localidad, movilizándose en un vehículo marca Range Rover Evoque color blanco, dominio LUA 048, donde también se encontraría con Nahuel Sebastián Vargas o bien habría viajado con el mismo desde el inicio del trayecto".

Domínguez aclaró que "dicha deuda había sido documentada mediante una transacción privada que pactaron Pilepich y Pérez Algaba, la plasmaron en un instrumento privado y fueron a certificar las firmas estampadas en el mismo a la escribanía Cerrato de la localidad de Castelar".

"No surge de los elementos convictivos reunidos que la deuda fuera de ciento cincuenta mil dólares ni que se haya efectuado una entrega en la escribanía de noventa mil dólares y que se debería hacer una segunda entrega de sesenta mil dólares el día 18 de julio del corriente", aseguró el fiscal.

"Se encuentra agregado asimismo un mensaje por la red social WhatsApp entre la víctima y otra persona en la que indica que Maximiliano Pilepich no le iría a pagar, que la víctima se encontraba viajando hacia el predio de General Rodríguez y que temía que lo balearan", aclaró el fiscal.

Además, agregó que "se aportó a la investigación otro audio de la víctima en la que le indicaba a su interlocutor que Maximiliano Pilepich habría retirado todas las documentaciones que había dejado en la escribanía y en él relata la víctima que temía por su vida".

La última que fue visto con vida Fernando Pérez Algaba

El empresario fue visto con vida por última vez en un predio de General Rodríguez el 18 de julio cerca de las 18, cuatro días antes de que sus restos fueran hallados en la valija. Según se sabe, se reunió con dos personas en el sitio donde además su teléfono celular registra su último movimiento a esa hora.

Fernando Pérez Algaba

En efecto, el empresario descuartizado llegó al complejo en cuestión alrededor de las 17.30 a bordo de una camioneta Range Rover Evoque junto a su ex socio Nahuel Vargas para encontrarse con Pilepich, que llegó conduciendo una camioneta Mercedes Benz G500.

Según la declaración testimonial adjunta a la causa, durante el encuentro Pilepich le habría entregado a Pérez Algaba 60 mil dólares.

Luego del intercambio, la víctima le devolvió a Pilepich la Land Rover y se quedó en el lugar a la espera de que alguien lo pasara a buscar, mientras que Vargas y Pilepich se fueron en la camioneta mencionada, habiendo dejado estacionado el Mercedes Benz en el predio Renacer. En su declaración, el hombre que habría saldado la deuda con la víctima afirmó que pasó a retirar el Mercedes esa misma noche.

Tanto Vargas como Pilepich advirtieron en sus respectivas declaraciones testimoniales que al retirarse del predio visualizaron un vehículo que se aproximaba a la zona, si bien afirmaron no recordar la marca ni el modelo. Ambos conjeturaron que se trataba de quien pasaba a buscar a Fernando Pérez Algaba.

Unos días antes de ser asesinado, el empresario había publicado un enigmático mensaje en sus redes sociales. "Para vos que te gusta jugar a poli ladrón (culo roto), seguí alardeando que el de arriba las ve todas", había escrito el 15 de julio pasado.

A esta publicación le siguieron otras dos, del mismo día. En una de ellas se lo ve con una gorra y la frase "Estados Unidos, final ahí cuidate el culo solo"; y en la otra una foto de él mirando a la cámara, y acompañada por un audio en el que decía: "Es increíble cómo hay personas tan malas en el mundo que mientras tu estás pensando en ayudarlos, ellos están pensando en destruirte".

RB CP