POLICIA

Rosario narco: denunció a los asesinos de su hijo y la mataron

Otra mujer sufrió múltiples ataques por denunciar a narcotraficantes en el Gran Rosario.

Norma Bustos fue asesinada por tres balazos en la cabeza.
| Gentileza de La Capital

Norma Bustos había denunciado a las bandas narco que operaban en el barrio Tablada de la ciudad santafesina de Rosario a las que pudo relacionar con el crimen de su hijo Lucas, ocurrido el 27 de enero de 2013. Ayer la mujer, de 53 años, recibió tres balazos mortales.

A mi no me importa que me maten, si yo ya lo perdí todo. Me mataron a mi hijo, se murió mi marido, ¿qué más me pueden sacar? Yo estoy vacía. Pero quiero que los que mataron a mi hijo se pudran en la cárcel. Si el infierno existe, yo vivo en el infierno desde que me mataron a mi hijo", dijo Bustos hace siete meses al saber que los hermanos Milton y José Damario habían sido procesados como autores del asesinato de su hijo.

Ayer dos motociclistas con la cara tapada por los cascos fueron el quiosco que atendía en su casa de Pavón al 4600, en barrio Tablada. Cuando la mujer fue a atenderlos por la ventana enrejada, le dispararon. Los tiros le impactaron en el pómulo, el cuello y el hombro.

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Otro caso. Betina Zubeldía, quien denunció a narcos en el Gran Rosario, y luego sufrió múltiples ataques advirtió hoy, tras el crimen de Bustos, que los traficantes de drogas "están protegidos por el gobierno provincial y por la Policía".

En diálogo con la radio de FM Rock & Pop, Zubeldía enfatizó: "Ellos (por los narcos) están protegidos por el gobierno provincial y por la Policía, sino no van a hacer esto”. Hace dos años, la mujer descubrió que su hijo era adicto a estupefacientes y, tras recuperarlo, señaló ante la Policía provincial y ante la intendencia de Pérez, una localidad cercana a Rosario, a quienes le vendían droga al joven.

Luego de la denuncia, le baleraon la casa de sus padres, le quemaron su automóvil y le tiraron una bomba casera en la puerta de su negocio. Hoy analizó el crimen de Bustos: "Más que conmocionadas, estamos tristes, estamos desprotegidas. No sabemos qué hacer y sabemos que, si vamos a denunciar a alguien por nuestros hijos, estamos condenadas a que nos pase cualquier cosa".

"Somos mamás que denunciamos a narcotraficantes, hartas de la ineficiencia estatal socialista que estamos padeciendo en Rosario. Estamos cansadas y, ahora, ¿qué tenemos que esperar, que nos maten?", lamentó.