POLITICA

Ley de medios: qué tienen en común el camarista recusado y B. Garzón

Ambos fueron acusados de aceptar viajes financiados por grupos económicos. El apoyo del español a la iniciativa K.

Baltasar Garzón, antes, en la misma situación que el juez de la Ley de Medios.
| Cedoc

El límite y los alcances de la relación de un magistrado con la sociedad nunca estuvieron más en disputa que en estos días. Días pasados, el camarista Francisco de las Carreras se había declarado competente para dictaminar sobre la ley de medios, pero debió enfrentar una recusación porque presuntamente viajó a Miami para asistir un acontecimiento académico financiado por una empresa del Grupo Clarín.

Similar situación debió enfrentar en el pasado Baltasar Garzón, quien fue acusado de un supuesto caso de corrupción por desestimar una querella -siendo juez- contra el banco Santander que, junto a otras empresas, había financiado anteriormente unos cursos que el exmagistrado había impartido en Nueva York.

En ese caso, los querellantes habían acusado a Garzón de cohecho por haber financiado unos cursos que organizó en la Universidad de Nueva York entre 2005 y 2006, cuando disfrutaba de un permiso de estudios, con dinero del Banco Santander para, meses después, archivar una querella contra su presidente, Emilio Botín. Fueron cinco las grandes empresas españolas que patrocinaron esa serie de cursos que el magistrado español, mundialmente conocido por la detención de Augusto Pinochet en 1998 en Londres, impartió en el Centro Rey Juan Carlos de la Universidad de Nueva York.

Según trascendió, el Banco Santander Central Hispano S. A. New York Branch entregó 202.000 dólares en 2005 y 100.000 dólares en 2006 para la organización de los coloquios. Éstas fueron las actividades desarrolladas para ese Centro por el juez Garzón. Con esos fondos se habrían pagado 21.152 US$ en gastos de viaje y 21.650 US$ para la escolarización de su hija en la Escuela Internacional de Naciones Unidas. Además, Garzón estuvo en la nómina del Centro de Derecho y Seguridad de la Universidad neoyorquina, por lo que recibió un sueldo de 160.333,14 dólares y durante ese tiempo siguió cobrando, además, su sueldo como juez, según consignó entonces la querella.

La acusación en la conocida como "causa de Nueva York", ejercida por el principio de "la acusación popular" que permite a cualquier persona en España presentar una demanda aunque no esté directamente perjudicada por el presunto delito, pedía entonces para Garzón cinco años de prisión y 30 de inhabilitación. Finalmente, el Tribunal Supremo español decidió archivar el caso "por prescripción de los hechos imputados".

Por lo pronto, Garzón defendió la Ley de Medios y aseguró que "la democracia puede permitir varias reelecciones", en una visita que realizó al país para recibir la distinción Honoris Causa de la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza. "Mi convicción desde hace muchos años es que la acumulación de poder en corporaciones empresarias que defienden más sus intereses que el derecho a la información, que se manejan sin respetar las normas del juego democrático, es  perjudicial a la información veraz", manifestó en una conferencia de prensa.

En tanto, el juez De las Carreras, integrante de la Sala 1 de la Cámara Civil y Comercial Federal de la Capital, rechazó este martes la recusación que le planteó la semana pasada el ministro de Justicia, Julio Alak, para intervenir en causas relacionadas con la Ley de Medios porque los presuntos viajes financiados por el Grupo Clarín.

La mayoría kirchnerista del Consejo de la Magistratura le otorgó al juez 20 días para que explique la situación por escrito. El rechazo de la recusación que efectuó De las Carreras debe ser resuelto ahora por la Sala Uno, que tras la renuncia de Farrell quedó sin quórum, ya que persiste sólo una integrante, Susana Najurieta.

La Cámara tiene que "formar Sala", es decir integrarla con al menos otro juez, para determinar si ratifica a De las Carreras o lo aparta de los expedientes en los que fue recusado.