POLITICA

VIDEO | Cristina revivió su operación de cabeza: "Tenía una desconfianza terrible"

La Presidenta homenajeó a Cristian Fuster y narró cómo se enteró que debía ser operada de la cabeza. “Fue una decisión muy difícil”, contó. Video.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner homenajeó a Cristian Fuster en el Senado.
| Télam

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner participó del homenaje que le realizó el Senado de la Nación al cirujano Cristian Fuster, y narró en detalle cómo fue la intervención que el prestigioso especialista tuvo a su cargo en enero de 2013.

“Fui a hacerme un chequeo de rutina, me venía doliendo mucho la cabeza, por eso quisieron hacerme primero una resonancia magnética”, comenzó la jefa de Estado.

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“Ahí el chico me acuesta, me pone todo los aparatos y después me lo saca. Le pregunté cómo había salido y me dijo ‘ahora te lo van a decir´. Entré a la sala y había mucho más gente que lo normal, estaba mi hermana con una cara terrible”, continuó.

La primera mandataria, según su relato, fue notificada allí mismo de que tenía un hematoma en el cráneo. “Me mostraron las dos partes, había una pelota horrible en uno, pregunté qué era eso y me explicaron que era un hematoma subdural, sangre que no había sido absorbida después de algún traumatismo”, siguió.

En ese momento, comenzó a preguntarle al cuerpo médico presidencial qué es lo que le recomendaba hacer. “Para mí hay que operar, yo operaría mañana mismo de ser posible”, interrumpió Fuster. Lo que sigue, Cristina lo contó así: “Fue un momento difícil, yo tenía una desconfianza terrible, viste, ‘este qué me querrá hacer’ pensé, viste que hay mucha gente que a una la quieren lastimar”.

La decisión, sin embargo, la tomó en los días posteriores a aquel chequeo. “Estaba hablando con Rocío, la mamá de Néstor Iván, y ahí empecé a sentir un cosquilleo en el brazo, se me durmió, pegué algunos gritos, vino todo el equipo médico y empezaron a debatir qué había que hacer”, dijo. En ese momento, le propusieron continuar un período de experimento porque había “un 30% de posibilidades de que el hematoma se absorbiera sólo, pero podía haber episodios como ese”.

Pulso joven. “Yo no voy a estar haciendo experimentos, a ver si siento esto o siento lo otro, ahí decidí que me operen. Hubo gente que me llamó para decir que cómo iban a dejar operar a la Presidenta por un joven de 40 años”, relató la jefa de Estado. “Yo decía lo contrario, mejor que me opere uno joven, va a tener mucho mejor pulso. Yo siempre apuesto a la juventud”, afirmó.

A partir de allí comenzó a gestarse una relación de confianza entre la Presidenta y su cirujano. “Me contó que la operación que me tocó hacer a mí es de las más fáciles en materia de neurocirugía, él y Francisco Klein me iban a ver todos los días porque me examinaban ellos dos personalmente me hacían todas las pruebas”.

“Empezamos a charlar, a tomar confianza, este hombre joven, este compatriota ha hecho operaciones a cabeza abierta. Yo quiero que ustedes sepan que tenemos compatriotas que hacen estas cosas”, continuó. “Durante ocho horas a una paciente le abrieron la cabeza y la despertaron par que hablara, porque no podían tocarle la parte del habla del cerebro”, contó.

Por último, la mandataria le agradeció al especialista por su trabajo. “Espero que haya muchos más presidentes que tengan que venir a homenajear a argentinos como Cristian Fuster”, dijo, antes de cerrar su discurso con una broma: “Quiero agradecerles a todos. Especialmente a Cristian. Él ha demostrado finalmente que la Presidenta, contra lo que muchos decían, tiene neuronas”.