sábado 28 de enero de 2023
PROTAGONISTAS regresó a áfrica

Madonna comenzó 2023 en Malawi, el país donde adoptó a cuatro de sus hijos

Hace más de una década, Malawi dejó de ser un país desconocido. Y Madonna fue la responsable al elegir allí adoptar a David Banda. A él le siguieron Mercy James y las gemelas Stella y Ester. Fue allí donde la cantante eligió recibir 2023 en familia. También hacer que sus hijos conozcan una realidad muy diferente de la que viven.

08-01-2023 00:55

“Cuando eras una niña..., ¿era esta la mujer en la que soñabas convertirte?”, comenzó el posteo de Madonna en su cuenta Instagram, tranformada en bitácora de viaje. “Esta es una cita de uno de mis libros favoritos: Las vidas imposibles de Greta Wells (N. de la R.: libro de Andrew Sean Greer). La respuesta es que nunca podría haber imaginado que mi vida sería tan completa. Que sería capaz de ganarme la vida siendo artista. Que podría ser la madre que nunca tuve.

¡¡¡Que mis hijos me traerían tanta alegría!!! Más importante aún, estaría en condiciones de poder ayudar a otros menos afortunados que yo.

¡¡¡Feliz año nuevo desde el cálido corazón de África!!!” 

Y es que Madonna eligió comenzar 2023 en ese continente junto con cinco de sus seis hijos e hijas. La única que no participó fue Lourdes, quien pasó esa festividad con su familia paterna. El resto y un grupo de amigos se sumaron a esa comitiva familiar. 

El hijo de Madonna eligió un seudónimo para lanzar su carrera como artista plástico

El primer hogar. La escala obligada en el recorrido fue Malawi, el país que hace unos quince años se hizo conocido porque fue allí donde Madonna adoptó a David Banda, el primero de sus cuatro hijos adoptivos. A él le siguieron luego Mercy James y las gemelas Stella y Ester. También fue allí donde Madonna creó la fundación Raising Malawi. 

Hoy los cuatros hijos mencionados tienen 17, 16, y 10 años, y este viaje no es el primero que realiza con ellos. Sí quizá, el que mayor despliegue visual le dio en su red social. Incluso los musicalizó todos con melodías autóctonas. Allí incluyó varios videos de lo que hicieron en la aldea donde los cuatro hijos nacieron, y Mercy James –de 16 años– fue una de las que se encargaron de registrar  en imágenes y videos todo el viaje. Todo el material visual disponible genera todo tipo de sensaciones, sobre todo al ver las fotos donde Madonna posa con unas decenas de chicos y chicas que la miran con un lógico e indisimulable asombro. 

Y quienes en un punto rompen cualquier mínima distancia entre esos mundos o realidades son, sobre todo, los hijos mayores de Madonna: Rocco, David Banda y Mercy James. El primero se sumó a todo baile que se armó, Mercy hizo lo mismo, y David incluso participó de un partido de fútbol que se armó entre los adolescentes del lugar. 

En Malawi Madonna adoptó a David Banda, a Mercy James y a Stella y Ester.

Cambio de año. La noche de Año Nuevo fue en un espacio aparte, y todos se vistieron de fiesta, incluso Rocco y su amigo escocés Robin Hunter Blake hasta se pusieron chaqueta de esmoquin para luego terminar con Madonna y el resto del grupo bailando después del brindis por 2023. Otra de las noches se mostraron bailando con algunas de las vestimentas que usa la tribu Masai después de haber montado un campamento al aire libre, donde incluso todos pasaron la noche. 

Manos a la obra. La pobreza tiene escenografías comunes  o similares y no distinguen geografías. En otra de las jornadas del viaje, Madonna muestra un extenso caserío de construcciones precarias, con techos de chapa y pasillos angostos que hacen las veces de calles internas. Es decir, una escenografía muy parecida a las de cualquier villa miseria o asentamiento de Argentina o cualquier otro país de América Latina. 

Ir a esa zona tenía un motivo particular en este viaje. Y la propia Madonna lo explicó: “Mis hijos crearon un mural con cerámicas rotas en Kibera en honor al gran trabajo que Kennedy Odede (un emprendedor social nacido en Kenya) que está haciendo Shofco, una organización que creó cuando era un niño que vivía en los barrios marginales de Nairobi para mejorar la vida de las familias que habitaban en estas condiciones difíciles. Su misión fue desde filtrar el agua para hacerla potable, potenciar la educación, y gestionar préstamos para que mujeres y hombres pudieran iniciar empredimientos que ayudaran a  poner fin a la violencia de género al empoderar a las mujeres, y brindarles un espacio seguro para reconstruir sus vidas”. Un comienzo de año diferente para una mujer que pareciera querer enseñarles a sus seis hijos que hay otros universos fuera de la estructura que Madonna generó para todos ellos, tanto en Nueva York, donde residen, como en Londres, donde a veces pasan vacaciones.