Es uno de los hombres más poderosos del industria audiovisual de Estados Unidos y en los estrenos de cine, en las alfombras rojas, y en las fiestas de Hollywood, Ted Sarandos recupera el espíritu de ese chico de Phoenix (Arizona) a quien le fascinaban las estrellas de la televisión, y se toma selfies con los famosos.
En esas fotos, muchas de las cuales sube a su cuenta de Instagram, Sarandos tiene la sonrisa feliz de un fan junto su ídolo, y no parece que fuera el CEO de Netflix que hace menos de una semana disputó –y perdió– la millonaria compra de Warner Bros. Discovery. Tampoco parece el hombre que, junto con Reed Hastings –uno de los fundadores de Netflix– fue artífice del crecimiento global de esa compañía, y de series como House of cards, Stranger things, o The Crown. El caso de House of cards fue clave para Netflix y Sarandos se encargó de esa negociación. En esos años, a la empresa no le llegaban guiones interesantes para producir porque todavía no había adquirido el valor que tuvo tiempo después. Seguro de que no podían perder House of cards, Sarandos se reunió con David Fincher y le propuso que compraría las dos primeras temporadas por cien millones de dólares, sin ver un capítulo piloto. “Había cien razones para no filmar esa serie con Netflix (...) y nosotros teníamos que darles una gran razón para hacerlo con Netflix”, relató al diario británico The Times. El negocio resultó un éxito y le dio un posicionamiento diferente a Netflix como productor de contenidos.
Líder. Ted Sarandos tiene 61 años, y en algunos artículos lo describen como “el algoritmo antes del algoritmo”. Esto se debe a que como encargado de un local de alquiler de videos en su Arizona natal, él había creado un esquema de selección de películas adecuadas para los distintos tipos de clientes. Ahora que esa tarea ya la realiza la tecnología, Sarandos se dedica a crear o producir títítulos para que el algoritmo propiamente dicho tenga opciones para recomendar.
Sarandos nació en una familia de clase media de Arizona, con padre electricista, madre ama de casa, y cuatro hermanos. Una historia abreviada ubica su ingreso a Netflix en 2000, cuando el modelo de negocio era otro. Trece años después, pasó a liderar los equipos encargados de la compra y creación de programas y películas de Netflix de todo el mundo como fueron El juego del calamar o La casa de papel. Y de 2020 a 2023 fue co-CEO de Netflix junto a Reed Hastings, y desde entonces sigue en ese puesto junto a Greg Peters.
Su familia política de Hollywood
Mientras que Ted Sarandos creció viendo famosos por la TV, su esposa Nicole Avant, a muchos, los conoció en persona porque su padre Clarence era una figura relevante en la industria musical de Estados Unidos. El suegro del hoy co-CEO de Netflix tiene hasta su propia estrella en el Camino de la Fama de Hollywood y está en el Hall of Fame de la música.
Apodado como el “padrino negro”, Clarence Avant fue, además de padrino del famoso productor musical Quincy Jones, directivo de Motown, el sello discográfico que editó música de artistas afroamericanos. Y en ese rol también fue un activista que impulsó que sus artistas tuvieran difusión en radios y televisión en tiempos donde ser afroamericano no era fácil. Clarence Savant murió en 2023, pero su hija Nicole produjo un documental sobre su vida que llamó precisamente The black godfather.
Política. Aunque no es tan famosa como su padre, Nicole Savant ha recorrido un camino propio donde el arte y la política se combinaron. En la gestión presidencial de Barack Obama, candidato para el que ella recaudó fondos, se convirtió en la embajadora más joven y afroamericana de Estados Unidos. Su destino diplomático de 2009 a 2011 fue en Bahamas.
Con Ted Sarandos, tienen dos hijos, Sarah y Tony.