lunes 08 de agosto de 2022

Hablar de marihuana sin incitar a probarla

31-01-2015 07:13

El consumo de drogas no sólo conlleva riesgos en la salud de una persona, sino que también afecta su personalidad y el vínculo con el entorno. Hoy son cada vez más los jóvenes que recurren a las drogas para “disfrutar más la vida” por los efectos descontrolados que éstas provocan y la cultura que se creó alrededor de ellas.

El problema está en que, si bien comienza siendo un consumo voluntario y que creen poder controlar, luego de una exposición prolongada de la función cerebral a la droga, la persona pierde la habilidad de decisión. Así es como el consumo se vuelve compulsivo. El método más concreto y efectivo para dejar las drogas parecería ser la internación en una comunidad terapéutica profesional, con el correcto acompañamiento de los padres. La drogadicción es una enfermedad, sea con quien sea y como sea. Existen ciertas drogas legales, como el tabaco o el alcohol, y otras ilegales, como la marihuana, la cocaína, la heroína, etc. Algunas provocan excitación, euforia, alucinaciones, mientras que otras pueden relajar o distorsionar la realidad. Lo cierto es que se debe desalentar el consumo, explicar y hablar del tema sin necesidad de consumirlas o probarlas. El daño que provocan está analizado y comprobado, por lo que los jóvenes deben saber el riesgo sin convertirse en consumidores.

*Psicólogo. Director de Fundación Manantiales.

En esta Nota