SOCIEDAD
¿Cambios en las recomendaciones?

Medicina deportiva: un consenso médico cuestiona la utilidad de algunos de los chequeos de rutina antes de hacer deporte

Un documento del Colegio Americano de Cardiología sostiene que la mayoría de las personas sin síntomas o con enfermedades estables no necesita realizar una prueba de esfuerzo antes de comenzar a ejercitarse en forma recreativa. La recomendación apunta a evitar estudios innecesarios y facilitar la actividad física.

Chequeos predeportivos
¿CUANDO SI Y CUÁNDO NO? Se reavivó el debate sobre como hacer los chequeos previos a una práctica deportiva. | Cedoc Perfil / Freepik

Para ir al gimnasio o hacer deporte, muchas personas deben presentar un apto físico y, a veces, hacerse varios estudios. ¿Todos son necesarios? Un nuevo documento publicado por el Colegio Americano de Cardiología (ACC) reavivó el debate sobre como hacer los chequeos previos a una práctica deportiva.

Publicada el 15 de octubre en el Journal of the American College of Cardiology, la declaración plantea que la mayoría de las personas sin síntomas o clínicamente estables no necesita una prueba de esfuerzo rutinaria antes de entrenar. Propone evaluar antecedentes, síntomas, capacidad funcional e intensidad prevista.

Claro que eso no vuelve innecesaria la consulta médica: una cosa es evaluar la aptitud y otra indicar una ergometría, que registra la respuesta cardiovascular durante un esfuerzo en cinta o bicicleta.

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El documento "Exercise Prescriptions for Cardiovascular Health in Adults", encabezado por el experto Jonathan Myers, propuso indicar ejercicio para prevenir y tratar enfermedades cardiovasculares, con pautas personalizadas y sin barreras innecesarias, como exigir varios estudios y tests previos. De hecho, Myers recordó que ya caminar diariamente entre 5 mil y 7 mil pasos diarios se asocia con una menor mortalidad, sin necesidad de alcanzar los difíciles 10 mil. También aconsejó combinar actividad aeróbica y ejercicios de fuerza, pero siempre en forma progresiva.

Qué estudios indicar

Diego Iglesias, especialista en Medicina del Deporte del Servicio de Cardiología del Hospital Italiano, explicó a PERFIL que “la evaluación predeportiva busca prevenir complicaciones tanto en aficionados como en atletas. Incluye hacer una historia clínica, revisar los antecedentes familiares de cardiopatías o muerte súbita, un examen físico, tomar la presión arterial y hacer una chequeo usual. En ese sentido, Iglesias recordó que en su momento se debatió el costo de sumar un electrocardiograma para detectar eventos infrecuentes, pero hoy las sociedades científicas ya reconocen su utilidad. Si se encuentran o sospechan ciertas alteraciones clínicas o del registro, pueden indicarse otros estudios como ecocardiogramas, pruebas de esfuerzo e incluso genéticos.

Chequeos predeportivos


¿Quiénes necesitan una ergometría? "No la pedimos rutinariamente en gente joven", explicó Iglesias. Puede estar indicada en mayores de 35 años con antecedentes familiares importantes, particularmente infartos precoces en familiares de primer grado, o cuando se combinan factores de riesgo como hipertensión, tabaquismo y colesterol elevado”. También señaló que algunas sociedades la recomiendan a atletas mayores de 50 años, aun sin factores de riesgo, aunque esta es una discusión que persiste.

Mario Boskis, director del Instituto Cardiovascular San Isidro, del Sanatorio Las Lomas, sumó otra mirada. "El chequeo cardiológico previo a una práctica deportiva es una excelente oportunidad para prevenir las enfermedades cardiovasculares más frecuentes", le dijo a PERFIL. “Historia clínica, examen físico y laboratorio pueden revelar hipertensión, diabetes o colesterol elevado en personas aparentemente sanas”.

Debate: ¿se hacen muchos chequeos médicos innecesarios?

Para Boskis, no hay una batería de estudios válida para todas las personas: "Un apto físico deportivo debe adaptarse a la edad y a los factores de riesgo de cada paciente". La historia clínica y el electrocardiograma son un punto de partida. Ante alguna anomalías, para hacer deportes competitivos y especialmente después de los 40 años, el profesional puede considerar sugerir una ergometría o un ecocardiograma. El primero evalúa la respuesta al esfuerzo; el segundo permite observar la estructura y el funcionamiento cardíaco.

Jorge Tartaglione, expresidente de la Fundación Cardiológica Argentina, también le comentó a PERFIL cuatro razones para evitar “pedir” ergometrías indiscriminadas: el bajo riesgo absoluto asociado al ejercicio, los falsos positivos en personas sanas, su limitada capacidad para predecir infartos o muertes súbitas y el efecto disuasorio de exigir estudios antes de comenzar a entrenar.

"Esto no implica eliminar las pruebas de esfuerzo", aclaró. Pueden resultar útiles en personas con enfermedad coronaria crónica o insuficiencia cardíaca, sobre todo si tienen síntomas, deterioro clínico reciente o proyectan actividades intensas. La decisión, insistió, debe surgir de una evaluación individual y no de una exigencia generalizada.

Chequeos predeportivos

La Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) ya había recomendado en 2021 no demorar el comienzo de actividades leves o moderadas en personas sanas por la dificultad de obtener turnos. Y en julio de 2026 reiteró que la indicación de una ergometría debe partir de una evaluación clínica integral y de la probabilidad de enfermedad coronaria. Cuando esa probabilidad es baja, aumenta el riesgo de falsos positivos y de estudios posteriores innecesarios.

Desde el Hospital de Clínicas de la UBA, Nahuel López también advirtió que "más estudios no significan necesariamente mejor control". Pero -recordó- la aparición de síntomas como el dolor de pecho, falta de aire desproporcionada, palpitaciones o desmayos exigen interrumpir el ejercicio y hacer una consulta.

Mientras sigue el debate profesional, el desafío médico no es elegir entre hacer todos los estudios o prescindir de la prevención, sino distinguir mejor quién necesita cada tipo de control y no convertirlo en una barrera para dejar atrás el sedentarismo.

¿Es necesario repetir los chequeos todos los años?

Mario Boskis, sostuvo que -en personas jóvenes, sin síntomas ni factores de riesgo- "no tiene sentido" realizar todos los controles anualmente. En cambio, si hay enfermedad coronaria previa u otros factores de riesgo si se justifican seguimientos más frecuentes. "El médico de cabecera será el encargado de definir qué y cuándo".

Chequeos predeportivos

Tartaglione enfatizó que “la mayoría no necesita una ergometría de rutina antes de empezar”. Y recordó que las provincias tienen reglamentaciones disímiles. “La propuesta de la Sociedad Argentina de Cardiología es hacer un examen físico, con un electro, sin necesidad de reválida anual y que luego el Estado establezca una periodicidad común. Esto no regiría en el deporte de alto rendimiento, donde los controles sí deberían ser más intensivos.

Para Boskis, la meta es detectar riesgos a tiempo y promover una práctica deportiva segura, no multiplicar estudios. La evaluación clínica debe ser una herramienta preventiva y no convertirse en un trámite que desaliente la actividad física.

Bolillero

Nuevos criterios

- 5.000 a 7.000 pasos: caminar esa cantidad diaria ya se asocia con beneficios para la salud, sin necesidad de alcanzar los 10 mil

- Desde los 35 años: ciertos antecedentes familiares o múltiples factores de riesgo pueden justificar una ergometría.

- Mayores de 50 años: algunas sociedades recomiendan pruebas de esfuerzo a atletas máster, aunque sigue el debate.

- Controles anuales: en jóvenes sanos y sin síntomas, repetir rutinariamente todos los estudios puede ser innecesario.