SOCIEDAD
fenómeno climático

Temporal en el AMBA: una noche de agua, granizo y apagones que anticipa un semestre complicado

Un feroz temporal golpeó la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano entre la tarde del viernes y la madrugada de ayer, dejando anegamientos, voladura de techos y más de 70 mil usuarios sin luz. La tormenta, con ráfagas superiores a 90 km/h y fuertes lluvias acumuladas, también afectó los vuelos en Aeroparque y Ezeiza con severas demoras y cancelaciones. En el marco del fenómeno de El Niño, especialistas advierten sobre la continuidad de precipitaciones intensas en la región, aunque piden cautela respecto al impacto real para los próximos meses.

02_08_2026_temporal_amba_redes_g
Vendaval. El temporal pegó fuerte en buena parte del Conurbano y provocó anegamientos e inundaciones en varias zonas. | redes

La Ciudad de Buenos Aires y buena parte del conurbano bonaerense atravesaron, entre la tarde del viernes y la madrugada de ayer, uno de los temporales más intensos del año.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había anticipado la llegada de un frente de tormentas con alerta naranja para la Ciudad, el este bonaerense –desde Baradero hasta Miramar– y las provincias de Entre Ríos y Santa Fe, con pronóstico de lluvias abundantes en cortos períodos, caída de granizo y ráfagas que podían superar los 90 km/h.

Con el correr de las horas, el escenario se confirmó y en muchos sectores del AMBA se registraron acumulados superiores a los 60-70 mm en menos de dos horas, todo acompañado de intensa actividad eléctrica.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

El impacto más visible fue el suministro eléctrico ya que pasada la medianoche, más de 70 mil usuarios se quedaron sin suministro, con unos 7.163 clientes de Edenor y 63.595 de Edesur afectados, según relevó el ENRE. Los cortes golpearon con más fuerza a Ezeiza, Esteban Echeverría, Berazategui, Cañuelas, Lomas de Zamora, Florencio Varela y Almirante Brown, además de los barrios porteños de Flores y Almagro en el área de Edesur, y a Tigre, Pilar, Escobar y San Fernando, junto con Saavedra, Villa Urquiza y Belgrano en la zona de Edenor.

La Plata fue uno de los puntos más castigados, con calles y avenidas del casco urbano cubiertas de agua en pocos minutos, y también se reportaron anegamientos en Avellaneda, Lanús y Quilmes. El caso más severo por daños estructurales se dio en Salto, donde ocho techos volaron por la fuerza del viento, según precisó el director de Defensa Civil bonaerense, Fabián García, quien remarcó que “la amenaza más importante que tiene Buenos Aires son las tormentas severas; nuestros tsunamis, los volcanes, son las tormentas severas”.

Vuelos demorados. El temporal también trastocó la actividad aérea: el Aeroparque Jorge Newbery suspendió las operaciones en plataforma por alerta roja eléctrica, mientras Ezeiza recibió vuelos desviados y acumuló demoras.

En Aeroparque Jorge Newbery, por ejemplo, fueron cancelados siete vuelos, cuatro de Aerolíneas Argentinas, dos de Jetsmart y uno de Latam, en tanto que al menos cinco sufrieron demoras significativas.

Las demoras se mantuvieron hasta media tarde de ayer, cuando poco a poco fue normalizándose el servicio aéreo.

Mientras que en Ezeiza, los vuelos demorados fueron 15, de los cuales tres desviados a aeropuertos alternativos.

Fenómeno climático. Ese diagnóstico no es casual. El fenómeno se da en el marco de un ciclo de El Niño que el SMN ya considera en marcha: el organismo confirmó que el calentamiento del Pacífico ecuatorial, con anomalías de hasta 2,5 °C por encima de lo normal, marca el acoplamiento completo de la atmósfera al fenómeno, con una probabilidad del 100% de que se mantenga durante el trimestre julio-agosto-septiembre. Para lo que resta del invierno, el pronóstico trimestral del SMN prevé para el AMBA temperaturas dentro de los valores normales y lluvias normales o levemente superiores al promedio, mientras que el NOA, Cuyo y Córdoba afrontan un trimestre más cálido que lo habitual.

La pregunta que empieza a instalarse es qué pasará de cara a la primavera y el verano. Los especialistas coinciden en que El Niño suele traer lluvias por encima de lo normal en el noreste del país, sobre todo en primavera y verano, con crecidas de los ríos Paraná y Uruguay que pueden derivar en inundaciones en la Mesopotamia. Otros expertos lo extienden extendió también a nuestra región: a parti de la primavera anticipan lluvias copiosas para la Mesopotamia, el Litoral y también en el centro del país. Para el AMBA en particular, preocupa un dato adicional: la combinación de lluvias intensas con vientos del sudeste puede dificultar el drenaje natural y agravar anegamientos en zonas bajas ante eventuales sudestadas.

Con todo, los propios organismos piden cautela frente a las versiones sobre un “súper Niño” devastador. La climatóloga Matilde Rusticucci explicó que los efectos de El Niño en Argentina han sido variados en el pasado, porque no todos los eventos aumentan la temperatura de la misma manera ni evolucionan igual, y que “todavía es temprano para determinar su magnitud”.

El SMN recuerda, además, que sus pronósticos trimestrales son probabilísticos y no anticipan el tiempo de un día puntual: pueden ocurrir temporales, lluvias intensas o jornadas cálidas incluso dentro de un trimestre catalogado como “normal”, como quedó demostrado este fin de semana.

Derrumbe en el puerto de Dock Sud

C.C.

Un derrumbe parcial afectó durante la madrugada de ayer al muelle 1, un sector en desuso de la terminal de Exolgan, ubicada en Puerto Dock Sud, partido de Avellaneda, en medio del intenso temporal que impactó al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Según informó la empresa en un comunicado, el incidente se produjo durante las intensas lluvias registradas en la región metropolitana.

Exolgan precisó que el colapso ocurrió en un sector fuera de servicio de la terminal y señaló que no se registraron personas lesionadas como consecuencia del derrumbe. En tanto que durante la jornada de ayer se realizaron diferentes trabajos para determinar las causas.

Asimismo, la compañía indicó que los accesos para contenedores llenos y vacíos continúan operando con normalidad y sin demoras, mientras avanzan las tareas para determinar las causas y el alcance de los daños.

El episodio se produjo en el contexto del fuerte temporal que afectó al AMBA entre la noche del viernes 31 de julio y la madrugada y mañana del sábado 1 de agosto, con lluvias intensas que dejaron acumulados superiores a los 60 y 88 milímetros en distintas zonas y registros que superaron los 100 milímetros en menos de 24 horas en algunos sectores de la Ciudad de Buenos Aires.

Las precipitaciones también provocaron calles anegadas e inundaciones en distintos municipios del conurbano bonaerense, entre ellos Avellaneda, Quilmes, Lanús y La Plata.