miércoles 07 de diciembre de 2022
50Y50 sector ¿masculinizado?

Economía del conocimiento: historias de mujeres

La economía del conocimiento es percibida como un sector masculinizado pero, en este caso, dos profesionales cuentan en primera persona cómo se despojaron de prejuicios y alcanzaron cargos jerárquicos en este ámbito, que además es uno de los sectores productivos que más empleo de calidad generan. El 70% de las compañías registradas, según datos oficiales, promueve la inclusión laboral y achica, de este modo, la brecha de género marcando una tendencia que cada vez más genera cambios en las estrategias de empleo y de proyecciones de inversión en el sector privado.

06-11-2022 05:51

La economía del conocimiento es uno de los sectores productivos que más empleo de calidad generan y más talentos atraen en el país. En los últimos años, experimentó un crecimiento de participación femenina que se vio potenciado por políticas públicas que incentivan la contratación de mujeres, disidencias y personas vulneradas. Según datos del Ministerio de Economía de la Nación, el 70% de las empresas registradas en la Ley de Economía del Conocimiento (LEC) fomentó la inclusión en su personal y recibirá beneficios adicionales con el objetivo de recortar la histórica brecha de género y de abrir el camino en un sector vinculado a la masculinidad.

Dos mujeres que ocupan cargos jerárquicos en jóvenes empresas del sector contaron sus historias, experiencias y objetivos a cumplir en este mundo laboral que crece constantemente y se proyecta hacia el futuro: se trata de Patricia Martucci, cofundadora de MindHub, y de Cecilia Ferraris, socia gerenta de Colloquia.

En 2018, Patricia Martucci creó, junto a sus socias Alejandra Ripa y Vanessa Taiah, MindHub, el primer centro de capacitación intensiva en tecnología del país basado en un sistema de aprendizaje conocido como Bootcamp y que tiene como lema “Aprender haciendo”.

“Formamos para el trabajo. Desde el primer día las y los estudiantes se desarrollan como si estuvieran trabajando, los capacitamos en tecnologías digitales y después los preparamos para las entrevistas laborales”, contó Martucci.

Para eso, crearon una plataforma web en la que los egresados del programa pueden aplicar a ofertas laborales y contactarse directamente con las empresas. Con esta idea en desarrollo, recibieron financiamiento por más de $ 7 millones a través de la Secretaría de Economía del Conocimiento del Ministerio de Economía de la Nación para implementar el proyecto y alcanzar el 91% de empleabilidad en sus cursos.

Si bien entre 2020 y 2021 la industria tecnológica generó más de 30 mil nuevos puestos de trabajo, solo el 33% está ocupado por mujeres. “Estamos convencidas de que lo mejor que podemos hacer es mostrar con nuestro ejemplo que cualquier persona que estudie y que tenga ciertas habilidades lógicas puede trabajar en esto, no se necesita ser una genia”, concluyó.

Perspectiva de género en el sector. Cecilia Ferraris es socia gerenta de Colloquia, la empresa de telecomunicaciones que fundó en 2016 con su socio y que busca implementar soluciones innovadoras a través de nuevas tecnologías para el crecimiento de diferentes modelos de negocios.

Es ingeniera electrónica egresada de la Universidad Nacional de Rosario y le dio un giro a su formación con el posgrado de Ingeniería en Gestión Empresarial de la misma institución. Desde su lugar, participa en el grupo Chicas en Tecnología así como también de charlas y capacitaciones que incentivan comunidades de apoyo entre las mujeres del sector IT y reducir la brecha de género, como las que se llevan a cabo en el Polo Tecnológico de su ciudad natal, del que Colloquia es miembro activo.

“Es nuestro trabajo como mujeres empoderarnos y lograr que nos traten de la misma manera. Falta mucho camino por recorrer, pero de a poco estamos consiguiendo nuestro lugar y eso me parece muy importante. Tenemos mucho para aportar desde la forma en la que miramos las cosas”, dijo.

Actualmente, Cecilia está trabajando en el desarrollo de una nueva empresa de software –Business Buggers– para brindar servicios con valor agregado que se adhieran automáticamente al régimen de la Ley de Economía del Conocimiento, una normativa del Estado con beneficios para el sector que incorpora la perspectiva de género a través de mayores incentivos para quienes contraten mujeres y disidencias.

La economía del conocimiento es, en la actualidad, una de las áreas de mayor crecimiento de empleo, que exige la necesidad de formar más personas que puedan responder a esta demanda. La industria tecnológica, en particular, se presenta como una salida laboral estable, con buena remuneración y autonomía económica, entre otras características altamente beneficiosas, que puede abrirles las puertas a muchas mujeres y lograr reducir la brecha de género.

*Licenciada en Comunicación Social (UNLP).

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