La tranquilidad de la ciudad balnearia de Miramar se vio quebrada en las últimas horas tras la denuncia de un gravísimo episodio de inseguridad y violencia sexual. Una turista de 15 años, que se encontraba veraneando en la localidad, fue violada durante la madrugada de este jueves en un sector de la playa tras ser emboscada por un delincuente armado. El hecho, que ya está bajo una minuciosa investigación judicial, ocurrió en una zona donde actualmente se ejecutan obras de defensa costera.
De acuerdo con las fuentes vinculadas al caso, la adolescente y un joven de su misma edad se habían conocido esa misma noche a través de un grupo de amigos en común. Ambos compartieron la velada en un boliche ubicado sobre la avenida Costanera y la calle 37. Alrededor del amanecer, decidieron cruzar hacia la arena y caminar unos 200 metros en dirección al sur, buscando un sitio tranquilo cerca de la calle 33 para observar la salida del sol.
Fue en ese contexto de vulnerabilidad cuando fueron sorprendidos por un hombre que portaba un arma blanca. Bajo amenazas constantes, el agresor los obligó a arrojarse al suelo y procedió a maniatarlos. Según el relato de las víctimas, en un primer momento pensaron que se trataba de un robo convencional; sin embargo, el sujeto dejó de lado las pertenencias para avanzar con el ataque sexual contra la menor.
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Tras cometer el abuso, el atacante les sustrajo los teléfonos celulares, pero no tuvo intenciones de conservarlos. En una maniobra que ahora es clave para los investigadores, el delincuente arrojó los dispositivos en las inmediaciones antes de darse a la fuga. Personal policial logró recuperar los terminales, los cuales quedaron bajo custodia de la Policía Científica para el rastreo de huellas dactilares o cualquier rastro genético que el agresor pudiera haber dejado al manipularlos.
La justicia trabaja ahora a contrarreloj para identificar al sospechoso. La damnificada ya cuenta con la asistencia integral del Centro de Atención a las Víctimas, mientras que los peritos médicos buscan recolectar evidencias biológicas que fortalezcan la prueba contra el futuro imputado. Por otro lado, los investigadores realizan un exhaustivo relevamiento de las cámaras de seguridad públicas y privadas que apuntan al corredor costero, con el fin de reconstruir los movimientos previos y posteriores del atacante.
Debido a que el sujeto actuó a cara descubierta, los testimonios ampliados de los dos adolescentes serán fundamentales. Se espera que en las próximas horas se pueda elaborar un identikit detallado para cotejarlo con las bases de datos de personas con antecedentes penales de la zona y de localidades vecinas como Mar del Plata. Por el momento, la policía mantiene intensos patrullajes en los sectores de playa que presentan menor iluminación y mayor densidad de obras constructivas.
LB/DCQ