miércoles 05 de octubre de 2022
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La historia del enanito verde detrás del nombre de la banda liderada por Marciano Cantero

Los Enanitos Verdes no es un nombre divertido elegido al azar, su origen se remonta a un caso que generó revuelo en los medios a fines de los setenta cuando una familia fotografió a un duende en Puente del Inca.

09-09-2022 14:40

El nombre Los Enanitos Verdes de la banda del recientemente fallecido Marciano Cantero no es pura invención, su origen se remonta a la aparición de un duende en una foto que una familia se sacó en Puente del Inca, Mendoza.

"No los vio nadie, pero luego del revelado allí estaban. Este hecho tuvo una trascendencia pública notoria saliendo en los periódicos locales e inclusive dicen algunos que llegó hasta la NASA", contaba el bajista de la banda.

El enanito verde del Puente del Inca
La foto que inició la teoría de los enanitos verdes

Si bien la imagen hoy puede parecer muy poco relevante como para convertirse en noticia, en tiempos de fotografías analógicas y en las que no había internet, la aparición de esa figura tras el revelado generó un gran impacto. La familia fotografiada era de apellido Nobiltá y en 1979 estaban haciendo un paseo turísitico en esa zona de Mendoza.

El fotógrafo era un médico que fue apoyado por un docente universitario al sostener que ese ente que se veía en la imagen era un extraterrestre. Sin embargo, el caso trascendió en los medios con la categoría de “enanitos verdes” y a ese se sumaron distintas apariciones que tenían algunas coincidencias. 

40 años después de tomar la fotografía el doctor Nobiltá le aseguraba al periodista Alejandr Agostinelli que había aparecido un enanito. “Creo que es una foto verídica de un ser que estuvo ahí con los chicos y que apareció de una forma en que nadie hubiera imaginado", señalaba el doctor Nobiltá a sus 85 años en 2019.

Los enanitos verdes de La Plata

En diciembre de 1983 comenzó a circular la noticia de que en el barrio platense de Villa Montoro había una casa abandonada donde vivían enanitos verdes. Según relata el Diario Hoy de esa localidad  “Augusto Prado, un obrero paraguayo que estaban de paseo con su perro, escuchó ruidos extraños provenientes de la vivienda.

El perro se adentró a curiosear y salió aullando como si le hubieran rajado el vientre. El hombre shockeado acompañó al perro en su huida”. Este hecho fue atribuido a los enanitos verdes y en las fiestas navideñas uno niños lograron ver a los seres verdes.

Sin embargo, luego de un gran revuelo inicial, el caso quedó en el olvido y se transformó en una anécdota misteriosa local.

RB / MCP