martes 20 de abril de 2021
ACTUALIDAD NASA
01-10-2020 15:50

Cómo es el inodoro espacial que costó US$ 23 millones

El domingo llegará a la Estación Espacial Internacional un nuevo retrete de titanio, pequeño y con toda la tecnología necesaria para separar la orina y reutilizarla como agua.

01-10-2020 15:50

Después de una postergación por cuestiones climáticas, finalmente este jueves a las 21.38 hs, desde la Isla Wallops, en Virginia, el cohete Antares partirá hacia la Estación Espacial Internacional, a donde llegará el sábado 3 de octubre. En ésta, que es su decimocuarta misión de abastecimiento, Antares transportará la nave espacial de carga Cygnus, comercializada por la compañía Northrop Grumman. 

Se trata de un viaje no tripulado que, luego de recorrer 400 kilómetros, llevará a la tripulación de la Estación Espacial Internacional un peso de 3628,739 kg en provisiones, hardware y material de investigación. Entre todo ese equipaje, lo más curioso sin duda es un inodoro que NASA diseñó para ellos y que costó US$ 23 millones. Deberán probar cómo funciona y si cumple su cometido en condiciones de gravedad cero, porque la propuesta de la NASA es incluir el inodoro más caro del mundo en las próximas misiones a la Luna o a Marte.

El comandante Chris Cassidy, que en este momento sigue con sus tareas en el módulo JAXA del laboratorio japonés Kibo (Japan Aerospace Exploration Agency, por sus siglas en inglés) accionará el sábado el brazo robótico Canadarm2 para desenganchar Cygnus e instalarlo en el Nodo 3 de forma remota, una tarea de dos horas. 


En los últimos días, Chris Cassidy y el astronauta Ivan Vagner, hicieron bastantes horas extras tratando de identificar y solucionar una fuga de aire en el módulo de servicio Zvezda. 


A partir del domingo, su misión será completamente diferente. Además de seguir comiendo pomitos de nutrientes con los gustos que ellos mismos seleccionan dentro del menú de opciones de la Administración Espacial Aeronáutica de Estados Unidos, se sentirán como niños con juguete nuevo. Y ciertamente lo merecían.

Aquí, con la gravedad a cuestas, el resto de los terrícolas no tenemos la menor idea de lo engorroso que podría ser ir al baño en un lugar sin gravedad, así se trate de la misión 1 o de la misión 2

Esta vez no se fijaron en gastos, dispuestos a desarrollar un retrete completo que tenga orinal, excusado y que permita reciclar la orina y convertirla en agua, que se utilizará en la EEI. 


Según información oficial, el dispositivo de titanio es 75% más pequeño y liviano que el váter diseñado en 1990. “La intención fue crear algo que optimice el tiempo de los astronautas y que mejore la limpieza”, detalla el informe de seis páginas sobre sus virtudes. Consume, además, 40% menos de energía. Se trata de un Sistema de Gestión de Desechos Universales (Universal Waste Management System), aunque no se especificó si su universalidad atañe a que orbita en el espacio dentro de la EEI o porque se adapta a la anatomía de cualquier usuario. 

Se diferencia de los inodoros orientales –que se entibian- o del retrete inteligente que  presentó la Universidad de Stanford en abril 2020 –que identifica enfermedades en heces y orina-.

El excusado de la NASA tiene varios compartimentos y permite separar y reciclar las deposiciones. Consta de un diminuto orificio con tapa -el asiento-; un separador con doble ventilación que aísla sólidos de líquidos –el viento es para que la falta de gravedad no interfiera con el destino de la materia fecal; un pequeño depósito para almacenar orina; una manguerita y un sistema que transfiere la orina a otro tanque. 

CP