SERVICIOS DE INTELIGENCIA

Olas de verano y de espionaje

Hay hasta el momento cuatro presentaciones en diferentes fueros para que se considere nulo o inconstitucional el decreto de Milei que empodera aún más al espionaje vernáculo, que sigue sumando fondos millonarios sin control. Ahí la motosierra mutó a un simple cuchillo para untar.

Históricamente, sus instalaciones clave están en Avenida 25 de Mayo 11, cerca de la Casa Rosada Foto: CEDOC

Salvo por la intervención de Donald Trump en Venezuela, que motivó un fuerte apoyo de la administración de Javier Milei y no mucho más que posteos condenatorios de la oposición, la dirigencia política argentina ha decidido tomarse en serio el descanso veraniego. En tren de sostener la línea de relax, alguien podría apuntar que “no trabajan durante el año y pretendés que lo hagan en enero”. Evitaremos la chicana.


El que más disfruta la quietud es el Gobierno, que mantiene su lógica de tomar la iniciativa, aunque con una notoria desaceleración a la que nos tiene acostumbrados.
Acaso aprovechó el letargo del verano para lanzar el muy controvertido decreto que amplía las potestades y accionar de los servicios oficiales de inteligencia, la SIDE.
No debe ser casualidad. A las tensiones intestinas dentro del organismo de espionaje y del propio Poder Ejecutivo por su control (la hermanísima Karina intenta avanzar sobre ese reducto del asesor Santiago Caputo), se suma que el polémico DNU vio la luz en medio de la feria judicial y del paréntesis del Congreso.


El CELS presentó un amparo contra el DNU del Gobierno que reformó la Ley de Inteligencia y pidió suspender artículos clave

Quienes cuestionan esa nueva norma gubernamental no deberían hacerse muchas ilusiones con que la pueda derogar el Poder Legislativo. La nueva conformación de los bloques tanto en Diputados como en el Senado, tras los resultados electorales de octubre pasado, hacen improbable que el DNU sea rechazado en ambas cámaras, como lo requiere su cancelación.

Atrás quedó la única “traición” legislativa del PRO a LLA, cuando en 2024 reforzó las voluntades opositoras para voltearle al oficialismo un decreto que multiplicaba el presupuesto de la SIDE. Otros tiempos. Ahora habrá que ver si este nuevo DNU se anima a frenarlo algún integrante de la Justicia, sobre todo ahora que los juzgados apenas tienen este mes una guardia para casos de emergencia, por llamarlos de alguna manera.

Sobre el DNU de Milei que puede meter preso a cualquiera

Hay hasta el momento cuatro presentaciones en diferentes fueros para que se considere nulo o inconstitucional el decreto de Milei que empodera aún más al espionaje vernáculo, que sigue sumando fondos millonarios sin control. Ahí la motosierra mutó a un simple cuchillo para untar.

Quizás algún juez se anime a frenar a la SIDE. Nada es imposible en un país como la Argentina. Pero digamos que constituiría una sorpresa por un doble motivo.
Por un lado, hay que encontrar despachos judiciales sin conexiones con el oscuro entramado de los sótanos de la democracia. Sobre todo en la justicia federal, donde a veces la SIDE está lejos de funcionar como auxiliar de la magistratura y suele ser a la inversa. Sobran ejemplos.

Pero aun si se atravesara ese filtro tan delicado, hay que encontrar despachos judiciales que no teman a una posible represalia de los servicios. Sobran ejemplos. Y no solo en los juzgados.