RADICALISMO AL PALO

La UCR marcha por la universidad pública, pero la interna y el factor Milei expone una grieta

Bajo una misma bandera por el financiamiento universitario, el radicalismo cordobés volverá a mostrar sus diferencias entre la conducción partidaria y los sectores que rechazan un acercamiento con el poder libertario. La interna mira de lleno a 2027.

Autoridades de cúpula y legisladores de la UCR con Jhon Boretto (UNC) Foto: cedoc

La defensa de la universidad pública reunirá a la dirigencia del radicalismo cordobés en la marcha federal, pero no borrará las diferencias que atraviesan al partido. Con Matías Gvozdenovich al frente de la conducción orgánica y Ramón Mestre, Carlos Briner y Dante Rossi entre las voces más críticas del gobierno nacional, la movilización volverá a poner en escena una UCR que comparte una causa, pero mantiene abierto el debate sobre su posicionamiento frente a Javier Milei y las alianzas rumbo a 2027.

La cúpula radical confirmó su participación en la quinta Marcha Federal Universitaria, que este jueves promete una convocatoria masiva en la capital cordobesa. El Comité Provincia fijó la concentración a las 15 en la Casa Radical, desde donde dirigentes, legisladores, concejales y militantes partirán hacia las inmediaciones de Plaza España y la Ciudad Universitaria.

La convocatoria busca mostrar al partido detrás de una reivindicación histórica, aunque persiste una incógnita política: si las distintas líneas internas caminarán bajo una misma columna o marcarán sus diferencias en la calle.

Por lo pronto, la conducción partidaria encabezada por Gvozdenovich y los legisladores provinciales de la UCR ratificaron su respaldo al reclamo por el financiamiento de las universidades nacionales. La posición quedó formalizada este miércoles, tras una reunión con el rector de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Jhon Boretto; la vicerrectora, Mariela Marchisio, y el secretario de Extensión Universitaria, Conrado Storani.

Durante el encuentro, el radicalismo entregó un documento en el que reclamó respuestas urgentes frente a la situación económica de las instituciones, exigió el cumplimiento de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario y respaldó el presupuesto 2027 elaborado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). “Estamos convencidos de que la responsabilidad fiscal y el sostenimiento de la educación pública no son objetivos contrapuestos”, sostuvo la UCR cordobesa, que reivindica la inversión educativa como una herramienta para promover el desarrollo federal.

La deloredista Ferrero toma el mando del bloque UCR: Perfil halcón al PJ, sin romper puentes institucionales

Asimismo, el pronunciamiento buscó exhibir una posición institucional común: la defensa de una universidad pública, gratuita, laica, autónoma y de calidad. Pero, detrás de esa coincidencia, el radicalismo vuelve a encontrarse con una discusión que excede el financiamiento educativo y se proyecta hacia 2027: la relación con Milei y la posibilidad de construir una alianza electoral con La Libertad Avanza (LLA) en Córdoba.

Radicales anti-Milei

Los sectores opositores a Rodrigo de Loredo que sostienen una postura fuertemente crítica frente al mandatario libertario volverán a movilizarse. Mestre, Briner y Rossi, entre otros, confirmaron su participación, en línea con las convocatorias anteriores. A eso se suma la tensión con la cúpula partidaria por las cartas documento exigiendo comicios internos para elegir las candidaturas 2027. 

Confluencia, el núcleo interno referenciado en Mestre, anticipó que marchará para exigir los recursos necesarios para garantizar el funcionamiento de las instituciones académicas y rechazó el recorte presupuestario por su impacto sobre los salarios docentes y no docentes, la investigación científica y las oportunidades de los estudiantes.

“Consideramos que no existe verdadera autonomía cuando las consecuencias del desplome económico caen sobre los hombros del ciudadano de a pie”, planteó el espacio mestrista. El mensaje combina la defensa de la educación superior con una crítica directa a la política económica nacional y procura recuperar una identidad radical históricamente vinculada con la universidad pública.

De igual modo, los dirigentes más duros contra la gestión libertaria elevaron el tono de la convocatoria. Briner, Juan Jure, Sebastián Peralta y Rossi difundieron un mensaje que define la marcha como una respuesta al ajuste y una defensa de la soberanía, la ciencia y la igualdad de oportunidades. “La soberanía y la universidad pública no se negocian frente al ajuste”, sintetizaron en su postura que profundiza la distancia con cualquier entendimiento político con Milei.

En la previa, también se anotaron el concejal Sergio Piguillem y otros ediles radicales, además de representantes del Foro de Intendentes de la UCR. “Yo soy un hijo de la universidad pública, de la educación pública, así que el compromiso a full”, dijo Piguillem al ratificar su presencia. La participación de estos sectores refuerza el peso territorial e institucional de una convocatoria que el partido busca capitalizar sin que eso implique, necesariamente, una síntesis de sus diferencias internas.

Marcha federal universitaria en Córdoba: horarios, recorrido y reclamos de este jueves 15 de octubre

La expresión en la calle

Sin embargo, la unidad todavía tiene un límite. En el radicalismo reconocen que el grueso de los dirigentes se concentrará en la Casa Radical para marchar en conjunto hacia el punto de encuentro con la movilización universitaria. También destacan que varios boina blanca son docentes universitarios o mantienen vínculos con la gestión de Boretto, lo que refuerza el compromiso con la convocatoria. No obstante, está por verse si los "orgánicos" y los radicales sin peluca se mostrarán juntos en la expresión de reclamo en la calle. 

“Nosotros vamos a marchar con los dirigentes del partido que siempre nos movilizamos”, deslizaron desde Confluencia, en una definición que deja abierta la posibilidad de recorridos separados. En el sector más crítico de Milei recordaron el malestar con los legisladores radicales que participaron de movilizaciones anteriores. En particular, la marcha en la que estuvo De Loredo, cuando —según esa versión— algunos dirigentes recibieron fuertes reproches de manifestantes y luego dejaron de acompañar las convocatorias.

La discusión, por lo tanto, no se agota en una postal de coincidencia coyuntural ante la marcha. Lo que está en juego es el perfil opositor de la UCR en clave 2027 y la posibilidad de que una futura alianza con LLA termine profundizando la grieta con los anti-Milei, aunque el deloredismo concentre el poder interno partidario.

La defensa del financiamiento universitario funciona como punto de encuentro; el factor Milei, en cambio, vuelve a operar como divisor. La UCR cordobesa marchará por una causa que forma parte de su tradición política, aunque la incógnita será si consigue mostrar una columna común o si la interna vuelve a hacerse visible entre banderas, consignas y posiciones enfrentadas. Juntos en el reclamo, pero lejos de saldar sus diferencias políticas con el horizonte puesto en 2027.