ÚLTIMAS MEDICIONES

Polarización y escenario estricto de intención de voto

El Gobierno nacional apuesta a un menú de ingeniería electoral con la eliminación de las PASO, las colectoras y acuerdos con gobernadores, para intentar allanar el camino a la reelección de Milei.

. Foto: TRENDS

Las últimas encuestas nacionales perfilan un panorama con tendencia a la polarización en intención de voto de cara al turno electoral 2027 y estricto para las aspiraciones de reelección del presidente Javier Milei: según la última medición de Proyección Consultores, hoy se registra un empate técnico entre La Libertad Avanza (LLA) y Fuerza Patria (FP, kirchnerismo+peronismo): casi 35% vs casi 34%, respectivamente. Si el PRO compitiera con sello propio rondaría el 7%, mientras que la izquierda duplica el caudal de Provincias Unidas (4,3% a 2,1%). Teniendo en cuenta que en las elecciones de octubre pasado el oficialismo aliado al sello amarillo obtuvo casi 41%, queda claro que necesitaría sostener esa coalición para lograr una ventaja significativa sobre una oposición pan peronista-kirchnerista que, hay que decirlo, tampoco tiene su unidad garantizada, más bien al contrario. 

La última medición de la Universidad de San Andrés (Udesa) coincide en el empate técnico por la primera minoría: kirchnerismo 25% vs 24% LLA. También hay un triple empate técnico entre el Frente de Izquierda, el PRO y Provincias Unidas, todos en torno al 3%-4% de intención de voto. En este caso, los indecisos rondan el 22%, lo que deja el panorama aún más abierto. 

En tanto, QMonitor reportó 25% para LLA e igual intención de voto para el peronismo; el kirchnerismo puro alcanza 9%, mientras que la izquierda (6%) y el PRO (5%) aparecen en empate técnico. La UCR cierra el lote con un marginal 2%. Si LLA sumara en alianza linealmente al PRO llegaría a 30%, mientras que el pan peronismo K acumularía 34%; en este escenario, Provincias Unidas no está incorporado como sello a la medición, y hay 15% de indecisos. 

Por su parte, la última encuesta de Equipo Mide arrojó 31% para LLA, 16% para el kirchnerismo y 15% para el peronismo no K; de sumarse ambos, alcanzarían 31%, con lo cual el oficialismo necesitaría una alianza con el PRO para sumar (linealmente) 4%, llegar al 35% y obtener una luz de ventaja sobre el principal frente opositor. La izquierda alcanza 7%, mientras que Provincias Unidas y la UCR empatan con un 1% marginal. Al igual que en la medición anterior, hay 15% de indecisos.

Finalmente, la más reciente encuesta de Trends reportó 33% para LLA, 30% para el peronismo, 10% para el PRO, 9% para la izquierda y 2% para Provincias Unidas. En caso de concretar una alianza con el sello amarillo y sumar linealmente ese caudal, el oficialismo alcanzaría una ventaja sensible sobre el frente opositor. El promedio de estas cinco encuestas relativamente comparables (que miden sellos, no directamente precandidatos) arroja sobre la hipótesis de alianzas en ambos frentes (LLA+PRO y peronismo+kirchnerismo) una intención de voto polarizada: 35,6% vs 30,7%, una brecha de casi 5 puntos porcentuales estadísticamente no significativa, que requeriría de un ballotage para definir la presidencia. De ahí que el gobierno apueste a la ingeniería electoral con un menú de opciones (eliminar las elecciones primarias y ofrecer colectoras a algunos gobernadores, entre otras) para forzar a potenciales aliados a no presentar listas propias (en especial, del PRO) y tratar de fragmentar a la oposición pan peronista a efectos de que la actual interna que atraviesa el kicillofismo con el cristinismo decante en más de una fórmula competidora en 2027

 

*analista de opinión pública y mercado
@berranorman