Negó la recesión

“La actividad está en récord”: Luis Caputo defendió el modelo y presionó a empresas a adaptarse

El ministro de Economía rechazó las versiones sobre una supuesta recesión y aseguró que la economía argentina atraviesa un proceso de crecimiento, apoyado en “datos concretos” y no en percepciones. Aseguró que el nuevo esquema económico expone a las empresas a competir sin privilegios.

Luis Caputo Foto: Cedoc Perfil

El ministro de Economía, Luis Caputo, rechazó las versiones sobre una supuesta recesión y aseguró que la economía argentina atraviesa un proceso de crecimiento, apoyado en “datos concretos” y no en percepciones. Lo hizo durante su participación en el canal de streaming Carajo —en el ciclo “Las tres anclas”—, donde también defendió el cambio de modelo económico y explicó por qué la recuperación no se siente de manera uniforme.

Caputo apuntó directamente contra lo que definió como una construcción mediática negativa: “Se hace una combinación de cherry picking y tomar la parte por el todo”, dijo, al cuestionar que se destaquen sectores puntuales en caída para generalizar una crisis. Según explicó, de acuerdo a los datos del INDEC, 12 de 16 sectores económicos mostraron crecimiento, lo que contradice —a su criterio— la idea de una “megarrecesión”.

Las ventas de combustibles cayeron 1,7% en febrero, el volumen más bajo para el mes desde 2021

Caputo fue especialmente crítico con el rol del periodismo económico, al que acusó de exagerar la situación. Según dijo, la insistencia en un escenario de crisis termina afectando las expectativas y el humor social. “Cuando querés instalar depresión en un contexto de récord de actividad, la gente deja de creerte”, concluyó.

Caputo: “Los datos son la realidad”

El ministro insistió en que el análisis económico debe basarse en evidencia y no en sensaciones. “Las encuestas hablan de percepción, pero la realidad son los datos”, afirmó, y remarcó que los indicadores actuales reflejan niveles récord de actividad, consumo y exportaciones.

En ese sentido, vinculó el debate actual con lo ocurrido entre julio y septiembre del año pasado, cuando —según sostuvo— también se instaló una narrativa negativa que luego no se reflejó en los resultados económicos ni electorales, donde el Gobierno resultó victorioso en los comicios de octubre.

Caputo reconoció, sin embargo, que la mejora no llega de la misma forma a todos los sectores. “La economía no es igual para todos”, explicó, y admitió que algunas personas ya perciben la recuperación mientras que otras tardarán más en sentirla.

Esto, señaló, se debe al cambio de modelo: de un esquema “proteccionista y proempresario” a uno más "competitivo". En ese proceso, comentó que algunas empresas se adaptan y crecen, mientras que otras —acostumbradas a un mercado cerrado— enfrentan dificultades.

De un lado, menciona casos de firmas que, frente a la apertura y la competencia, bajan precios, mejoran calidad y aumentan exportaciones. Del otro, empresas que —según su visión— prefieren retirarse antes que competir en igualdad de condiciones.

“Si no me dejan cazar en el zoológico, no juego más”, resumió como actitud de algunos empresarios.

El ministro también destacó una transformación en los hábitos de consumo. Según explicó, en un contexto de menor inflación, los argentinos dejan de gastar en bienes cotidianos para protegerse de la suba de precios y pasan a financiar compras de mayor valor, como electrodomésticos, autos o viviendas.

En paralelo, remarcó que la baja de tasas y la estabilidad macroeconómica permiten una mayor oferta de crédito, lo que —según el Gobierno— favorece el consumo y la inversión.

Reconoció suba del desempleo y de la inflación

A diferencia de otros pasajes de su exposición, Caputo admitió que no todos los indicadores son positivos. Confirmó que el desempleo subió un punto y que la inflación mostró un repunte reciente.

No obstante, sostuvo que estos movimientos son parte del proceso de transición hacia el nuevo esquema económico y no invalidan la tendencia general. “No negamos los datos que no nos favorecen, pero cuando mirás el conjunto, hablar de depresión es falso”, afirmó.

Apoyo de gobernadores y críticas a la oposición

El ministro también destacó un cambio en el clima político a nivel federal. Señaló que incluso gobernadores opositores están respaldando el rumbo económico, lo que consideró clave para sostener la estabilidad y atraer inversiones de largo plazo.

Sin embargo, fue mucho más duro con otros sectores de la dirigencia. Aseguró que hay actores políticos que “piensan distinto” y que no buscan ser convencidos, sino derrotados en las urnas. En ese marco, lanzó una crítica fuerte: sostuvo que algunos sectores “quieren que al país le vaya mal para poder volver”.

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“Es raro querer que al otro le vaya peor cuando al país le está yendo mejor”, planteó Caputo, y agregó que esa lógica responde a prácticas de la “vieja política”. Según el ministro, la Argentina actual está en una situación claramente mejor que en 2023, cuando —afirmó— el país se encaminaba a "una crisis más profunda".

Incluso, fue más allá al describir lo que considera un problema de fondo: la existencia de actores que estarían dispuestos a que la situación empeore, aun a costa de verse perjudicados ellos mismos. “Es triste y mediocre”, calificó, al tiempo que lo definió como un fenómeno más cercano a lo sociológico que a lo económico.

Reforma laboral y baja de impuestos

En cuanto a las medidas para facilitar la transición económica, el ministro destacó la reforma laboral impulsada por el Gobierno, que —según argumentó— busca incentivar la contratación formal mediante la reducción de cargas patronales y la eliminación de la “industria del juicio”.

Además, señaló que el objetivo es consolidar el superávit fiscal para avanzar en una reducción de impuestos, en particular Ingresos Brutos, al que calificó como uno de los tributos más distorsivos.

 

FN/ML