La economía cotidiana sigue en rojo: empleo y salarios preocupan más que la inflación
Una encuesta de la Universidad de San Andrés muestra que la falta de trabajo (39%) y los bajos salarios (36%) encabezan hoy las preocupaciones de los argentinos, por encima de la inflación.
En la cabeza de los argentinos aparecen muchas preocupaciones, sin embargo, por estos días dominan los problemas económicos y laborales. Algo que no es nuevo, porque cuando no es la inflación, son las corridas del dólar o el endeudamiento. De todos modos, en los últimos tiempos, la falta de trabajo y los bajos salarios se han desplazado hasta ocupar los primeros lugares en esa agenda, al tiempo que la pobreza volvió a ganar terreno en tanto crece el volumen de argentinos que considera que la situación del país empeoró durante el último año. Todo esto, más allá de los buenos números macro que muestra el gobierno, pero que no llegan a derramar en la micro.
Los datos anteriores corresponden a la última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) de la Universidad de San Andrés, realizada entre el 5 y el 11 de agosto de 2026 sobre 1.000 adultos de todo el país. El relevamiento fue realizado online y los datos fueron ponderados de acuerdo con parámetros del voto de 2025.
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Desde la casa de altos estudios explicaron que, cuando se le preguntó a los encuestados sobre los principales problemas que afectan actualmente a la Argentina, el 39% señaló la falta de trabajo, que quedó en el primer lugar. En segundo término aparecieron los bajos salarios, con 36%, seguidos por la corrupción, con 34%, y la pobreza, con 30%.
El dato muestra que tres de las cuatro principales preocupaciones tienen una vinculación directa con la situación económica y social de los hogares: empleo, ingresos y pobreza.
El resto de la lista quedó encabezado por "los políticos", con 26%, y la inseguridad, con 24%. Más atrás aparecen también dos variables directamente económicas: el endeudamiento externo, con 17%, y la inflación, con 16%.
Uno de los datos que deja el relevamiento es el lugar que ocupa actualmente la inflación dentro de las preocupaciones sociales.
Aunque todavía es mencionada por el 16% de los encuestados, se encuentra por debajo de la falta de trabajo, los salarios y la pobreza. Esto muestra un cambio en la composición de las inquietudes económicas: además de la evolución de los precios, ganaron protagonismo las dificultades vinculadas con el mercado laboral y el poder adquisitivo.
La preocupación por la pobreza, además, registró un incremento de 3 puntos porcentuales respecto de la medición anterior y llegó al 30%. En sentido contrario, la corrupción disminuyó cuatro puntos, aunque continúa entre los principales problemas señalados por los consultados.
El empleo también consolida una tendencia ascendente. La serie histórica incluida en el informe muestra que la preocupación por la falta de trabajo pasó del 35% al 39%, mientras que los bajos salarios alcanzaron el 36%.
Oficialistas y opositores también miran problemas distintos
Otro dato interesante de la encuesta en cuestión es que las respuestas muestran diferencias importantes según la evaluación que hacen los consultados sobre el Gobierno.
Entre quienes desaprueban la gestión, la falta de trabajo alcanza el 43%, contra el 34% entre quienes la aprueban.
Los bajos salarios son mencionados por el 39% de los opositores y por el 31% de los oficialistas.
También aparece una brecha marcada en materia de pobreza: la señala como problema el 36% de quienes desaprueban al Gobierno, frente al 19% de quienes lo aprueban.
La percepción se invierte en otros temas. Entre quienes respaldan al Gobierno, por ejemplo, la inseguridad alcanza el 38%, frente a sólo 17% entre quienes desaprueban la gestión.
El endeudamiento externo, en cambio, aparece con mucha más fuerza entre los opositores: 26% frente a 4% entre quienes aprueban al oficialismo.
Mirada pesimista: el 57% cree que la situación del país empeoró
El deterioro percibido no se limita a cuáles son los principales problemas. Cuando la encuesta pregunta directamente por la evolución económica, predomina también una evaluación negativa.
El 57% considera que la situación del país empeoró durante el último año, mientras que sólo el 20% cree que mejoró y otro 21% sostiene que se mantiene igual.
La percepción sobre la economía personal es apenas menos negativa. El 54% afirma estar peor que hace un año, el 32% sostiene que su situación no cambió y sólo el 12% considera que mejoró.
Las expectativas hacia adelante tampoco muestran todavía un giro claro. Para el próximo año, 44% espera que la situación del país empeore, frente a un 26% que anticipa una mejora y un 22% que considera que permanecerá igual.
En el plano personal, un 38% espera estar peor dentro de un año, mientras que el 27% cree que su situación mejorará.
Economía, entre las políticas mejor valoradas, pero con mayoría insatisfecha
La encuesta muestra, sin embargo, una aparente paradoja en la evaluación de la gestión económica.
La política económica figura entre las áreas del Gobierno con mayor nivel de satisfacción, con 32%, el mismo porcentaje que obtienen Defensa y Energía. Además, la satisfacción con el manejo económico aumentó tres puntos respecto de la medición previa.
Pero la valoración positiva sigue siendo claramente minoritaria: el 64% se declara insatisfecho con la política económica, lo que deja un diferencial negativo de 33 puntos. En Energía, el 32% está satisfecho y el 59% insatisfecho.
El panorama general que deja el relevamiento es así menos dominado por la inflación que en otros momentos y mucho más concentrado en la capacidad de conseguir empleo, el nivel de los ingresos y el deterioro de las condiciones sociales.
La desaceleración de los precios, por sí sola, no parece haber desplazado las preocupaciones económicas. Por el contrario, la agenda se trasladó hacia otras variables que inciden directamente sobre la economía cotidiana: tener trabajo, cuánto paga ese trabajo y si los ingresos alcanzan para sostener el nivel de vida.
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