REACCION DE MERCADO

Las acciones de Sea Lion caían hasta 10% en Londres tras el discurso de Javier Milei y las amenazas por nuevas sanciones

Se sintió el movimiento después de que el presidente de Argentina anunciara un endurecimiento de las sanciones contra las compañías que participen de la explotación petrolera en torno a las Islas Malvinas.

Las acciones de las empresas vinculadas a Sea Lion caían en Londres tras el discurso de Milei. Foto: Foto: Michael Nagle/Bloomberg

El renovado reclamo de Javier Milei por la soberanía de las Islas Malvinas tuvo este viernes una reacción inmediata en los mercados. Las acciones de las petroleras involucradas en el proyecto Sea Lion cayeron después de que el presidente anunciara nuevas sanciones contra las empresas que operen en la zona sin autorización argentina.

La más golpeada fue Rockhopper Exploration, que cotiza en Londres y posee una participación del 35% en Sea Lion. Según reporta AFP, sus acciones llegaron a retroceder más de 10% en las primeras operaciones, hasta tocar alrededor de 69 peniques, aunque posteriormente moderaron las pérdidas. En tanto, Reuters registraba una baja cercana al 6% durante la mañana británica.

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También retrocedió Navitas Petroleum, la compañía israelí que opera el proyecto y cotiza en Tel Aviv. Según Reuters, sus papeles perdían alrededor de 2%.

El movimiento bursátil se produjo horas después de la cadena nacional en la que Milei colocó al proyecto petrolero en el centro de la disputa por Malvinas y prometió endurecer las sanciones y las penas contra las empresas vinculadas a operaciones que Argentina considera no autorizadas.

Qué dijo Milei y por qué golpeó a las acciones

Sea Lion está ubicado en la cuenca norte de las Islas Malvinas, a unos 220 kilómetros al norte del archipiélago, y es desarrollado por Navitas y Rockhopper.

Milei advirtió que el avance del proyecto representa una amenaza urgente para los intereses argentinos y anunció que enviará al Congreso una iniciativa para reforzar la respuesta legal frente a actividades realizadas sin autorización nacional en la zona en disputa. La iniciativa apunta también a ampliar las sanciones hacia proveedores y otras empresas vinculadas con esas operaciones.

El proyecto es uno de los desarrollos petroleros más importantes previstos en el Atlántico Sur. Reuters señala que el yacimiento tendría recursos estimados en 1.700 millones de barriles de petróleo, una escala que aumenta el peso económico de la disputa.

La reacción de los inversores mostró que las amenazas de nuevas sanciones introdujeron un elemento adicional de riesgo sobre una iniciativa que ya está atravesada por el conflicto de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido.

Las petroleras salieron a tranquilizar al mercado

Ante la caída de los papeles, Rockhopper y Navitas difundieron una respuesta para intentar despejar dudas sobre la continuidad del proyecto.

Las compañías señalaron que operan con licencias otorgadas por el gobierno de las islas y con respaldo del Reino Unido, y aseguraron que no esperan que los acontecimientos recientes tengan un efecto material sobre el desarrollo de Sea Lion ni sobre su cronograma.

La aclaración no impidió el castigo inicial en Bolsa.

A media jornada londinense, Rockhopper cotizaba cerca de 72,9 peniques, con una caída de 6,5%, después de haber sufrido una baja bastante más pronunciada al comienzo de la rueda.

La compañía espera que Sea Lion comience a producir petróleo en 2028. Rockhopper participa con el 35% del proyecto, mientras Navitas actúa como operador.

De la disputa diplomática al precio de las acciones

El dato financiero introduce un nuevo componente en el conflicto. Hasta ahora, buena parte de la discusión alrededor de Sea Lion estaba centrada en la legalidad de las licencias, la soberanía sobre las islas y la explotación de los recursos naturales.

Pero las declaraciones de Milei trasladaron ese conflicto directamente al mercado. El presidente sostuvo que la Argentina reforzará su capacidad para sancionar tanto a las empresas que participen de actividades petroleras como a proveedores y otros actores relacionados con esas operaciones. Esa posibilidad aumenta el riesgo jurídico y comercial para las compañías involucradas, aun cuando ellas sostienen que el proyecto continuará según lo previsto.

Sea Lion se prepara para una etapa decisiva: las perforaciones vinculadas al desarrollo están previstas para 2027 y la primera producción para 2028, según información citada por medios británicos.

Reino Unido respondió al reclamo argentino

El endurecimiento del discurso argentino provocó además una reacción inmediata de Londres.

El canciller británico Ed Miliband aseguró que la posición de su país sobre las islas es "inquebrantable" y sostuvo que continuarán bajo control británico porque esa es la voluntad de sus habitantes. El ministro de Defensa, Wes Streeting, reforzó la misma posición.

La escalada ocurrió después de que Donald Trump planteara públicamente la posibilidad de revisar la tradicional neutralidad estadounidense respecto de la disputa y pusiera en duda la capacidad británica para defender nuevamente las islas en caso de un conflicto.

Milei interpretó esas declaraciones como un cambio favorable para el reclamo argentino y aseguró que existen "vientos de cambio" en el escenario internacional.

Un proyecto cada vez más expuesto al riesgo político

Sea Lion ya había avanzado hasta convertirse en una de las apuestas petroleras de mayor escala previstas para la región. Sin embargo, la caída de las acciones mostró que el mercado empieza a incorporar también la creciente dimensión política del proyecto.

Por ahora, Navitas y Rockhopper sostienen que las medidas anunciadas desde Buenos Aires no alterarán el calendario de desarrollo. Pero los inversores reaccionaron antes de conocer el alcance efectivo de las nuevas sanciones.

Y ese puede ser el punto central de las próximas semanas: determinar si el endurecimiento prometido por Milei queda limitado a una señal política y diplomática o si se traduce en restricciones capaces de aumentar los costos y las dificultades para las empresas vinculadas a Sea Lion.

La primera respuesta del mercado ya llegó: Rockhopper perdió hasta dos dígitos en Londres apenas abrió la rueda y Navitas también operó a la baja.

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