PRESIÓN DE EE.UU.

Cómo es la reforma petrolera que pretende implementar el nuevo gobierno en Venezuela

La presidenta interina del país caribeño, Delcy Rodríguez, planteó cambios a la ley de hidrocarburos, bajo la exigencia del gobierno de Donald Trump. La propuesta busca flexibilizar el control estatal, eliminar trabas burocráticas para atraer inversión extranjera y brindar mayor seguridad jurídica. Se prioriza la inversión en campos que han estado inactivos por años. También se quiere canalizar los recursos directamente a áreas críticas, como la infraestructura eléctrica.

En carpeta. Delcy Rodríguez presenta el proyecto de reforma. Foto: afp

En medio de la presión de Estados Unidos, y con los parámetros exigidos por Donald Trump, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, avanzó con el proyecto de reforma parcial de la ley de hidrocarburos.

El proceso se da en el marco del reordenamiento político posterior a la operación militar que removió a Nicolás Maduro del poder y redefinió la relación con Washington.

El anuncio fue realizado durante su discurso anual ante la Asamblea Nacional, a diez días de haber asumido el cargo. “Hemos traído el proyecto de ley de reforma parcial de la ley orgánica de hidrocarburos para incorporar los modelos productivos que están en la ley antibloqueo”, argumentó Rodríguez ante el legislativo. 

La ley antibloqueo, aprobada en 2020 durante el gobierno de Maduro, permitió inversiones extranjeras bajo esquemas de confidencialidad para sortear las sanciones de Estados Unidos, aunque mantuvo la exigencia de que las compañías se asocien con la petrolera nacional Pdvsa como accionistas minoritarios.

 

Esto cambia. El nuevo plan propone apertura a capitales extranjeros y un permiso para que los socios internacionales tengan un control más amplio y operativo en los proyectos.

También incorpora mecanismos para dar seguridad jurídica a los inversores (especialmente estadounidenses) frente a posibles cambios políticos futuros. Y finalmente se priorizará la inversión en áreas sin infraestructura previa y en campos que han estado inactivos por años.

En definitiva, el núcleo del nuevo proyecto apunta a modificar el esquema de control sobre los desarrollos petroleros, ampliando el margen de decisión operativa de las empresas privadas. 

Rodríguez sostuvo que la iniciativa busca atraer capital hacia áreas de la industria que históricamente han permanecido inactivas, y aclaró que con esta reforma los flujos de inversiones podrán incorporarse a “campos donde nunca ha habido inversión y a campos donde no hay infraestructura”.

El programa oficial, contempla la creación de dos fondos soberanos para administrar los ingresos petroleros. Uno estará destinado a la reconstrucción del sistema de salud y a la provisión de insumos para 75 centros hospitalarios; el otro se enfocará en la recuperación de la red eléctrica y en la mejora de los ingresos de los trabajadores públicos.

El petróleo sigue siendo la principal fuente de ingresos del país. Venezuela alcanzó este año una producción estimada de 1,2 millones de barriles diarios, una recuperación significativa frente al mínimo histórico de unos 360 mil barriles en 2020, aunque todavía lejos de los tres millones de barriles diarios que producía a comienzos de siglo. 

El plan fue presentado en un escenario de fuerte presión y negociación con la administración de Donald Trump. Washington propuso que las ventas de crudo a refinerías estadounidenses se canalicen a cuentas bajo control externo, con uso exclusivo para la compra de alimentos, medicamentos y equipamiento producido en Estados Unidos. La meta es elevar la producción a partir de un programa de inversiones que podría alcanzar los 100 mil millones de dólares a mediano plazo.