Tensión en la iglesia católica

Desafío al Papa León XIV: grupo católico disidente nombra a cuatro obispos sin el aval del Vaticano

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (SSPX) ignoró las advertencias papales de excomunión y cisma. Justificaron la medida como un "deber sagrado" para defender la tradición frente a lo que consideran reformas modernizadoras

Papa León XIV Foto: AFP

Se trata de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (SSPX) que se opone a las reformas modernizadoras de la Iglesia católica y desafió abiertamente la autoridad del Papa León XIV al consagrar a cuatro nuevos obispos sin el consentimiento del Vaticano. 

La ceremonia, que profundiza una histórica fractura eclesial, fue llevada a cabo con el objetivo de garantizar la supervivencia de su estructura eclesiástica paralela. El grupo restó importancia a las inminentes excomuniones automáticas y al estado de cisma, declarando que la ordenación representa un “deber sagrado” para defender la fe católica frente a las reformas e innovaciones modernizadoras de la Santa Sede.

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El conflicto escaló tras la publicación de una carta papal en la que León XIV advirtió que el acto equivalía a un "pecado de extrema gravedad" que perjudicará a los fieles. A pesar de una última petición del Pontífice para cancelar el evento, la SSPX siguió adelante con sus planes.

La misa de consagración fue transmitida en directo a nivel global a través del canal de YouTube de la fraternidad, contando con traducción simultánea en varios idiomas, lo que subrayó el alcance internacional de esta organización que rechaza los lineamientos actuales de Roma.

Crisis en el Vaticano y amenaza de excomunión automática

Las consagraciones representan una severa crisis para el pontificado de León XIV, quien se había fijado como prioridad la unidad de la Iglesia y la sanación de las tensiones con los sectores tradicionalistas, agravadas durante el mandato del papa Francisco.

De acuerdo con el derecho canónico, el acto de consagrar a un obispo sin el mandato expreso del Papa conlleva la sanción más severa de la Iglesia: la excomunión automática (latae sententiae) tanto para los cuatro nuevos obispos como para el obispo consagrante. Esto se traduce formalmente en un acto cismático o en la ruptura intencional de la unidad católica.

Durante la ceremonia, el encargado de colocar las manos sobre la cabeza de los cuatro nuevos obispos —el ritual tradicional de nombramiento— fue el obispo Alfonso de Galarreta, quien ya había sido consagrado sin consentimiento papal en 1988.

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Al inicio de la liturgia, un sacerdote leyó un comunicado oficial de la SSPX rechazando la validez de los futuros castigos: "Ante Dios consideramos que es un deber sagrado hacia la Santa Iglesia y hacia las almas proceder con la consagración de obispos que sean enteramente fieles a su santa tradición. Consideramos que todo castigo y censura que se aplique contra este paso no tendrá validez".

En una respuesta tardía al Papa, el superior de la SSPX, el reverendo Davide Pagliarani, instó a León XIV a esperar antes de dictar sanciones oficiales.

Qué es la SSPX y por qué rechaza el Concilio Vaticano II

La Fraternidad San Pío X fue fundada por el arzobispo francés Marcel Lefebvre en abierta oposición a las reformas modernizadoras del Concilio Vaticano II de la década de 1960, reuniones eclesiásticas que revolucionaron las relaciones de la Iglesia con otras religiones y permitieron que la misa se celebrara en lenguas locales en lugar del latín.

Actualmente, la SSPX carece de estatus legal dentro de la Iglesia tras ser suprimida oficialmente en 1975. El grupo acusa a la Iglesia moderna de estar plagada de "herejías" como el ecumenismo, el liberalismo y el modernismo, e insiste en que solo ellos sostienen la verdadera fe de Cristo.

La ceremonia actual coincidió exactamente con el aniversario 38 de las últimas consagraciones prohibidas realizadas por Lefebvre en 1988, que también derivaron en excomuniones. Para justificar la medida actual, la SSPX invocó un "estado de necesidad", argumentando que, al quedar solo dos de los cuatro obispos originales con vida, requerían de manera urgente nuevos pastores para atender a su comunidad.

Los nuevos obispos fueron identificados como el suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michael Goldade y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier.

Hoy en día, la SSPX se erige como una sólida estructura paralela de corte preconciliar. Sus estadísticas demuestran un fuerte despliegue global que atiende a 800 lugares de culto en 77 países, y cuenta con un cuerpo compuesto por seis obispos, 751 sacerdotes, 264 seminaristas en formación distribuidos en cinco seminarios, 145 hermanos religiosos, 88 oblatas y 250 religiosas, pertenecientes a 50 nacionalidades diferentes.

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