guerra en medio oriente

Devastador bombardeo de Israel y EE.UU. sobre sitios claves en Irán

Atacaron pozos petroleros y centros militares en Teherán. En uno de ellos resultó herido Mojtaba Jamenei, uno de los hijos de fallecido líder supremo, quien aspira a reemplazar a su padre. Israel afirma que domina el espacio aéreo sobre Teherán y que tienen un plan para “erradicar al régimen”. El presidente iraní advirtió que su país no se rendirá. Réplica de la Guardia Republicana contra países vecinos.

Fuego. Las bombas lanzadas por aviones israelíes hicieron impacto en varios sitios de Teherán, la capital iraní. Según fuentes israelíes, el objetivo fueron centros de mando de la Guardia Revolucionaria. Foto: afp

Fuerzas conjuntas de Israel y Estados Unidos lanzaron este sábado feroces bombardeos sobre sitios militares claves y pozos petroleros en Irán, con el fin de debilitar el alto mando de la República Islámica. 

En uno de los ataques resultó herido Mojtaba Jamenei, uno de los hijos del asesinado líder supremo, que figuraba como alternativa para reemplazar a su padre. Su búnker resultó destruido, pero fuentes israelíes dicen que logró escapar con heridas leves.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvo que sus fuerzas dominan actualmente el espacio aéreo en la capital iraní, Teherán.

“Continuaremos con toda nuestra fuerza”, advirtió en un breve mensaje difundido por TV, en el que hizo un balance de la operación iniciada el 28 de febrero con su aliado estadounidense.

“En cuanto a la continuación de las operaciones, tenemos un plan metódico, con muchas sorpresas, para erradicar el régimen y permitir el cambio. Tenemos muchos otros objetivos que no detallaré aquí”, agregó Netanyahu.

En otro tramo de su discurso, el mandatario israelí señaló que en la primera semana de la ofensiva “hemos eliminado al dictador Ali Jamenei, hemos destruido instalaciones gubernamentales, fábricas de armamento y centenares de lanzadores de misiles balísticos gracias a nuestros pilotos y a los pilotos estadounidenses”.

“Al pueblo iraní; se acerca la hora de la verdad, porque no buscamos dividir Irán, sino liberarlo del yugo de la tiranía y vivir en paz con él. Esta liberación depende de ustedes, del valiente pueblo iraní”, enfatizó Netanyahu, para luego advertir: “Quien deponga las armas no tendrá nada que temer; quien se niegue a hacerlo sufrirá las consecuencias”.

Horas antes del ataque masivo, el presidente estadounidense Donald Trump había adelantado en su plataforma Truth Social: “¡Hoy Irán recibirá un golpe muy duro!”.  

“Debido al mal comportamiento de Irán, se está considerando seriamente su destrucción total y muerte segura, y hay zonas y grupos de personas que hasta ahora no se habían considerado como objetivos”, detalló.

Más tarde, durante la cumbre de seguridad en Florida, repitió su afirmación de que Irán había estado cerca de tener un arma nuclear: “Están locos y la habrían usado. Así que le hicimos un favor al mundo”.

Réplica. La Guardia Republicana iraní sigue respondiendo con intensidad a los bombardeos, con ráfagas de drones y misiles sobre ciudades israelíes y de sus vecinos de Medio Oriente que tienen bases de Estados Unidos.

Según confirmaron, atacaron la base estadounidense de Juffair en Bahréin, desde donde habían partido aviones que destruyeron una planta de desalinización iraní.

Hubo advertencias de ataques aéreos y explosiones en Jerusalén, Doha, Qatar y en varios sitios de Emiratos Árabes Unidos.

Los Emiratos Árabes Unidos dijeron que sus defensas aéreas interceptaron 15 misiles y 119 drones el sábado por la mañana, y las imágenes de video mostraron un proyectil estrellándose en el aeropuerto de Dubai.

“La evidencia de las fuerzas armadas de Irán muestra que la geografía de algunos países de la región está abierta y a disposición del enemigo”, señaló  Gholamhossein Mohseni Ejei, jefe del Poder Judicial de línea dura de Irán. “Los fuertes ataques contra estos objetivos continuarán”, amenazó.

No a la rendición. El presidente estadounidense Donald Trump también había reclamado la “rendición incondicional” de la dirigencia iraní. Pero la cúpula islámica ya advirtió que no lo hará.

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, dijo este sábado, en el octavo día de contienda, que su país no se rendirá a Estados Unidos ni a Israel. “Los enemigos se llevarán a la tumba su deseo de que el pueblo iraní se rinda”, afirmó en un discurso transmitido en la televisión pública.

El mismo día que arrancó la ofensiva israelí-estadounidense, murió en un bombardeo el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, de 86 años y en el poder desde 1989.

Desde entonces, Irán, fue blanco de cientos de bombardeos de Estados Unidos e Israel en la capital y en muchos otros puntos del país.

En represalia, la República Islámica disparó drones y misiles a las monarquías árabes del Golfo –que albergan bases norteamericanas– y al Estado hebreo. También hubo disparos de proyectiles contra Chipre, que cuenta con dos bases británicas, el Kurdistán iraquí, donde Washington tiene tropas, y Azerbaiyán.

Pezeshkian pidió este sábado “disculpas” a “los países vecinos que fueron atacados por Irán”. Y prometió que no habrá más lanzamientos de proyectiles a dichas naciones “a menos que se produzca un ataque contra Irán desde esos países”.

Pezeshkian forma parte del triunvirato encargado de ejercer el poder interino hasta la elección de un nuevo líder supremo en una fecha por determinar. Los otros dos miembros son el jefe del Poder Judicial, Gholamhossein Mohseni Ejeí, y un dignatario religioso, miembro de la Asamblea de Expertos y del Consejo de Guardianes de la Constitución, Alireza Arafi.