Tragedia en la montaña

El colapso de un glaciar provocó la catástrofe en Nepal: desesperada búsqueda de desaparecidos

Los expertos sostienen que un enorme bloque de hielo se desprendió de un glaciar a más de 5.000 metros y cayó sobre un río, desplazando una gran masa de agua, piedras y barro que arrasó con poblaciones enteras. “Un gran trozo de glaciar se desprendió desde unos 5.200 metros de altura y cayó en un valle. Se transformó en una masa arrolladora que arrastró rocas, árboles y todo lo que había en su camino”, explicó el científico Simon Cox. Ya son más de 600 los cuerpos recuperados, pero los desaparecidos suman más de 2.400, entre ellos numerosos turistas.

Desastre. Pueblos totalmente arrasados por la masa de agua y lodo que provocó el desprendimiento del glaciar. La gran mayoría no pudo escapar por la violencia del fenómeno. Foto: Telam

En uno de los fenómenos climáticos más trágicos de los últimos años, un enorme bloque de hielo que cayó a un río desde un glaciar a miles de metros provocó un el trágico desastre en Nepal y el Tíbet que ya dejó casi 600 muertos y más de 2.400 desaparecidos. 

“Un gran trozo de glaciar se desprendió desde unos 5.200 metros de altura y cayó en un valle”, explicó Simon Cox, científico principal del instituto neozelandés GNS Science. “Se transformó en una masa arrolladora de detritos (sedimentos)  que arrastró rocas, árboles y todo lo que se interponía en su camino, y lo lanzó a toda velocidad por el cañón”, apuntó.

El muro de agua impactó primero un puesto fronterizo, tal como documentan unas imágenes escalofriantes de una cámara de seguridad que muestran una masa de lodo enterrando la zona mientras la gente huye ante su avance. Luego siguió su curso río abajo hacia Nepal, inundando pueblos y derribando puentes y edificios.

El colapso del glaciar fue lo suficientemente grande como para registrarse como un evento sísmico, que inicialmente fue confundido con un terremoto.

Sin embargo, tras un análisis más detallado, el Servicio Geológico de Estados Unidos determinó “que el evento sísmico fue, en realidad, un colapso glaciar y un flujo de escombros, y que no se había producido ningún terremoto”.

Búsqueda. El viernes, el número de personas desaparecidas en Nepal y China superó las 2.400, lo que subraya la magnitud del desastre. Los equipos de rescate luchaban contra el lodo mientras se cernía la amenaza de nuevas inundaciones. Los equipos de emergencia recuperaron hasta ahora 586 cadáveres; algunos de los muertos fueron arrastrados río abajo hasta la India.

Las nuevas cifras se dieron a conocer cuando la autoridad de gestión de desastres de Nepal añadió 933 trabajadores de centrales hidroeléctricas a una lista de personas desaparecidas que ya incluía a excursionistas y peregrinos que se dirigían al sagrado monte Kailash del Tíbet.

Los familiares abarrotaron los hospitales de la capital de Nepal en una dolorosa búsqueda de sus seres queridos, con carteles en las paredes que muestran fotos y nombres de los desaparecidos.

El diluvio de hielo y lodo también provocó la formación de enormes lagos, y una de estas formaciones se ha convertido en una amenaza directa para los equipos de emergencia que rastrean la región en busca de supervivientes.

La policía nepalí instó a todos los rescatistas a “trasladarse inmediatamente a un lugar seguro”, tras recibir información de que “una represa de agua se ha roto de nuevo en el lado tibetano”. 

En el Tíbet, China se vio obligada a suspender el viernes su operación de rescate en la zona más afectada de Gyirong ante el riesgo de nuevas inundaciones.

La cadena estatal CCTV informó que un lago formado por enormes montones de escombros comenzó a desbordarse hacia donde se dirigían los equipos de rescate, pero posteriormente indicó que el nivel del agua del lago había descendido.

“Todo fue arrastrado”. Los equipos de emergencia se habían apresurado a rescatar a los supervivientes de las zonas afectadas, donde la devastación generalizada había provocado que las reservas de alimentos y agua se estuvieran agotando.

El ejército nepalí localizó a personas atrapadas en el túnel del proyecto hidroeléctrico Trishuli 3A, donde estaban trabajando para encontrar una manera de acceder al interior y rescatar a los supervivientes.

“Se han enviado dos helicópteros, pero la tarea es complicada porque resulta difícil incluso localizar los puntos de entrada del túnel”, declaró el portavoz del ejército, Raja Ram Basnet.

Según añadió, unos 350 trabajadores y residentes han sido puestos a salvo en el lugar, pero continúan los esfuerzos para rescatar a más de 100 personas atrapadas en la misma zona.

Los trabajadores rescatados de otros proyectos de represas a lo largo del valle de Trishuli describieron un desastre que se desarrolló con una velocidad aterradora. Buddha Tamang contó que sobrevivió únicamente porque se encontraba dentro de un túnel en la presa donde trabajaba cuando se produjo la inundación.

“Los oficiales superiores que trabajaban del otro lado, todos fueron arrastrados por la corriente”, dijo Tamang, quien fue evacuado en helicóptero el jueves tras permanecer aislado durante más de 24 horas.

Decenas de devotos hindúes de todo el mundo figuran entre los desaparecidos, muchos de los cuales se encontraban en peregrinación al monte Kailash, en el Tíbet.

Sivaranjani Muthunathan viajaba en autobús con otras 56 personas a China cuando quedaron atrapados en lo que pensaron que era un atasco de tráfico. “Luego hubo niebla, humo, algo que pareció envolvernos de repente”, dijo. A continuación, los vehículos fuero fueron arrastrados por la corriente o quedaron sepultados en el lodo. 

*AFP