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Escalada en Medio Oriente: Irán e Israel atacan sus plantas nucleares

Fuerzas israelíes bombardearon el complejo atómico de Natanz, equipado con centrifugadoras subterráneas capaces de enriquecer uranio. La República Islámica respondió con una ola de misiles sobre la ciudad israelí de Dimona, que cuenta con una instalación dedicada al desarrollo nuclear. Antes, Teherán había lanzado dos misiles de largo alcance sobre la base militar conjunta británica-estadounidense de Diego García, a unos 4 mil km.

Foto: cedoc

La tensión en Oriente Medio alcanzó un punto crítico este sábado tras una serie de ataques directos que han tenido como objetivo instalaciones vinculadas a los programas nucleares de Israel e Irán, lo que generó preocupación en el organismo de control atómico de las Naciones Unidas. 

El ejército israelí confirmó que un misil iraní impactó en la ciudad de Dimona, ubicada en el desierto del Néguev. Esta localidad es de vital importancia estratégica, ya que alberga el complejo que se presume custodia el arsenal nuclear (no declarado) de Israel.

La organización Magen David Adom reportó casi 60 heridos, incluyendo a un niño de 10 años en estado grave. Imágenes satelitales confirmaron el impacto directo de un misil iraní en la estructura urbana.

Dimona alberga una instalación justo a las afueras de la ciudad principal, que se cree que posee el único, aunque no declarado, arsenal nuclear de Oriente Medio. Israel ha mantenido una política de ambigüedad respecto a su programa nuclear, y sostiene que la central de Dimona sólo se dedica a la investigación.

Imágenes compartidas por medios israelíes mostraron el misil cayendo del cielo a gran velocidad, antes de estrellarse contra la ciudad. No se sabe aún cómo pudo superar las eficientes defensas israelíes.

Este ataque fue en “represalia” por el bombardeo previo de Israel y EE.UU. a las instalaciones nucleares iraníes de Natanz, según el gobierno de la República Islámica.

Natanz está equipada con centrifugadoras subterráneas capaces de enriquecer uranio para el polémico programa nuclear iraní. Las potencias occidentales sospechan que Irán intenta dotarse de la bomba atómica pese a sus continuos desmentidos. Y este es uno de los motivos alegados por Israel y EE.UU. para llevar a cabo de nuevo ataques masivos contra Irán el pasado 28 de febrero.

“Tras los ataques criminales de Estados Unidos y del usurpador régimen sionista contra nuestro país, el complejo de enriquecimiento de Natanz fue blanco de un ataque esta mañana”, informó este sábado la organización de energía atómica iraní. Y aclaró que “no se ha detectado ninguna fuga de materiales radiactivos” en la zona, situada en el centro del país.

El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, advirtió ayer que los bombardeos sobre Irán continuarán y se incrementarán. Desde el domingo, “la intensidad de los bombardeos que llevarán a cabo las fuerzas israelíes y el ejército estadounidense contra el régimen del terror iraní y las infraestructuras en las que se apoya aumentará considerablemente”, sostuvo.

El mensaje de Katz contrasta con las declaraciones en la víspera del presidente estadounidense, Donald Trump, quien dijo que contemplaban “reducir gradualmente” las operaciones contra Irán.

Preocupación. El director de la agencia de la ONU que monitorea el programa nuclear iraní, Rafael Grossi, reiteró este sábado “su llamado a la moderación militar para evitar cualquier riesgo de accidente nuclear”.

Dijo que Irán le informó de un ataque al complejo nuclear de Natanz, pero que no dio cuenta de un “aumento de los niveles de radiación” en el exterior del lugar.

Desde la guerra de 2025, los inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) regresaron a Irán pero no pudieron visitar ninguna de las instalaciones atacadas.

Rusia, un aliado clave de Teherán, también reaccionó. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, calificó de “irresponsables” los ataques. 

Misiles a 4 mil km. Las fuerzas militares de Irán también realizaron un frustrado ataque contra la base de Diego García, que comparten británicos y estadounidenses, en el Océano Índico.         

Una fuente oficial del Reino Unido confirmó el ataque, pero aclaró que resultó “fallido”. Miembros de la Guardia Revolucionaria de Irán lanzaron dos misiles de largo alcance, aunque ninguno dio en el blanco. Uno de los proyectiles falló en pleno vuelo, y el otro fue interceptado por un misil disparado desde un buque de guerra estadounidense, según informaron fuentes militares al Wall Street Journal.

El lanzamiento iraní, explican los expertos, sugiere que Teherán posee misiles con mayor alcance del que se pensaba hasta el momento: la base de Diego García se encuentra a 4 mil kilómetros del territorio iraní.

Diego García es una de las dos bases que el Reino Unido ha permitido que EE.UU. utilice para “operaciones defensivas” en su guerra contra Irán.

Las fuerzas estadounidenses desplegaron bombarderos y otros equipos en la isla, un centro neurálgico para las operaciones en Asia.

El gobierno de Irán advirtió a Reino Unido que cualquier base que utilice EE.UU. se considerará parte de la ofensiva, y, por lo tanto, objetivo militar.  Londes replicó en duros términos.