DEBERÁ PASAR POR LA CÁMARA DE DIPUTADOS

Kast lanza una megarreforma económica en Chile que beneficia a las grandes empresas

La Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico, promovida por el gobierno de José Antonio Kast, fue aprobada por el Senado. La norma brinda una rebaja en los impuestos, congela condiciones tributarias y ofrece incentivos a la repatriación de capitales. La oposición afirma que solo reducirá los ingresos del Estado y que favorecerá a los ricos. La iniciativa deberá volver a la Cámara baja para ser aprobada y girada al Ejecutivo.

Baja popularidad. El presidente chileno tiene un 58% de rechazo según una encuesta de Cadem. Foto: cedoc

Tras doce horas de debate y por un margen muy estrecho, el Senado chileno le dio media sanción a la megareforma económica que busca impulsar la economía, según afirma el gobierno de José Antonio Kast.

La iniciativa que deberá ser refrendada por la cámara de diputados, cosechó 26 votos positivos contra 24 negativos. Aprobada cerca de las tres de la madrugada, cuenta con una fuerte resistencia de la izquierda que considera que se trata de un proyecto regresivo y perjudicial para las finanzas públicas. Sin embargo la cámara baja cuenta con mayoría de derecha por lo que se cree que será finalmente aprobada.

La denominada Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico, combina medidas de reconstrucción por catástrofes con un paquete de reactivación económica y reforma tributaria.  

“Chile necesita crecer y este proyecto lo hace posible. Busca cambiar la historia de ahora en adelante y hemos recibido un respaldo también histórico”, celebró el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. 

El plan que contempla unas 40 medidas, tiene como eje principal la rebaja gradual del impuesto a la renta de las empresas, que pasaría del 27% al 23% en 2029, un porcentaje cercano al promedio de los países desarrollados, lo que buscaría mejorar la competitividad tributaria.

Otra de las cuestiones apunta a aumentar la reconstrucción de viviendas destruidas por incendios forestales en las regiones de Ñuble, Biobío y Valparaíso junto a beneficios tributarios, como la rebaja transitoria del IVA a la venta de viviendas nuevas e incentivos para la repatriación de capitales.

Por otro lado, estipula un congelamiento de condiciones tributarias por 20 años para las inversiones que superen los 350 millones de dólares.

Según el gobierno, la meta es lograr en cuatro años que el desempleo caiga al 6,5%, la economía crezca alrededor del 4% anual (desde el 2,5% del año pasado) y mantener el balance fiscal en equilibrio.

Críticas al proyecto. El debate se da en un contexto de tensión política y ante el interrogante sobre el rumbo económico del país. 

“Cada punto que se rebaja son 420 millones de dólares menos para la recaudación del Estado”, alertó la senadora Beatriz Sánchez del Frente Amplio, al destacar que los fondos dejarán de ir a políticas sociales de primera necesidad.

Incluso el Fondo Monetario Internacional revisó el proyecto y concluyó que, si bien puede estimular el crecimiento, la rebaja de impuestos y otros incentivos presionarán las cuentas fiscales si no se compensan.

La iniciativa aprobada por el Senado, excluyó varias cuestiones que habían sido incorporadas por el progresismo en su anterior paso por diputados. Aunque sí se logró, mantener el “derecho al olvido financiero”, que establece que la información sobre deudas impagas o extinguidas de personas naturales, debe ser eliminada una vez transcurridos cinco años.

Según una encuesta de Cadem, el 56% de la población está en desacuerdo con la rebaja de impuestos a empresas, mientras que la popularidad de Kast decrece: en la segunda semana de julio, 38% aprueba la gestión del presidente, mientras que el 58% la rechaza.

El proyecto deberá pasar por su tercer trámite constitucional. Volverá a la Cámara baja, donde los diputados deberán pronunciarse sobre las modificaciones introducidas por el Senado: si las aprueban en su totalidad, el proyecto queda listo para ser enviado al Ejecutivo; si alguna de ellas es rechazada, se deberá conformar una Comisión Mixta de senadores y diputados para resolver las discrepancias para que la iniciativa pueda convertirse en ley.