INTERNACIONAL
la bandera desplegada en la copa del mundo

Dura respuesta de Armenia a Azerbaiyán por el tema Malvinas

El Consejo Nacional Armenio de Sudamérica salió al cruce del gobierno azerí por haber comparado la gesta de Malvinas con la cruel ocupación militar de Nagorno Karabaj. Sostuvo que fue una actitud “hipócrita” y que el único fin de la dictadura azerí es “legitimar y normalizar la ocupación de un territorio mediante el uso de la fuerza”.

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Impacto. La bandera con la reivindicación de las islas Malvinas. | afp

La bandera que los jugadores de la Selección desplegaron en el partido contra Inglaterra sobre la pertenencia a la Argentina de las Islas Malvinas generó una serie de reacciones inesperadas.

Una de ellas tiene que ver con el conflicto latente entre Armenia y Azerbaiyán tras la guerra por el territorio de Nagorno Karabaj. La comunidad armenia en Sudamérica se indignó ante las palabras del presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, quien sucedió a su padre, Heydar Aliyev, en el cargo.

En el marco de un foro internacional de medios llevado a cabo esta semana en Nagorno Karabaj, el mandatario azerí pretendió trazar un paralelismo entre las Malvinas y la ocupación militar de ese territorio armenio. A continuación, la posición del Consejo Nacional Armenio de Sudamérica:

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“Al igual que tantos otros eventos organizados por el gobierno de Azerbaiyán en estos territorios, el objetivo de estos foros y congresos es legitimar y normalizar la ocupación de un territorio mediante el uso de la fuerza, la expulsión de sus habitantes y la destrucción o apropiación de su patrimonio histórico y cultural.

“Cabe recordar que, entre 2020 y 2023, Azerbaiyán llevó adelante una limpieza étnica en los territorios donde hoy celebra innumerables eventos, cócteles y recorridos vigilados para periodistas y diplomáticos. “Como consecuencia de la guerra contra la República de Artsaj iniciada en septiembre de 2020 y del ataque final de 2023, alrededor de 150.000 armenios fueron expulsados de sus hogares tras un bloqueo criminal que los sometió al hambre, al frío y a la privación de condiciones de vida dignas. Asimismo, más de una docena de personas fueron capturadas y sometidas a torturas, y permanecen detenidas ilegalmente en Bakú.

La República de Artsaj (Nagorno Karabaj) es un Estado que declaró su independencia tras el colapso de la URSS, utilizando las mismas leyes y principios que las demás ex repúblicas soviéticas. El territorio de esta República, aunque hoy se encuentra ocupado, nunca formó parte de la integridad territorial de Azerbaiyán, ni el gobierno azerí ejerció ningún tipo de soberanía efectiva sobre él.

“La comparación con Malvinas, impulsada por el gobierno de Azerbaiyán, buscó siempre equiparar situaciones en las que la soberanía no estaba en discusión. La soberanía argentina sobre las Islas Malvinas es indiscutible. No ocurre lo mismo con la pretensión de Azerbaiyán sobre Nagorno Karabaj: para la comunidad internacional, y especialmente para los países que integraban el Grupo de Minsk de la OSCE, se trataba de un territorio en disputa cuya solución debía contemplar, ante todo, el principio de no uso de la fuerza.

“Quizás el mayor paralelismo, y no casualmente el que Aliyev evita, sea que, así como los británicos expulsaron primero a las autoridades argentinas y luego a los civiles (con Rivero a la cabeza), Aliyev expulsó a los 150.000 habitantes nativos de Nagorno Karabaj de la tierra que habitaron ininterrumpidamente durante más de tres mil años.

“Por último, frente a la hipocresía de invocar el respeto por las normas internacionales, la buena fe y las resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, es importante recordar que el propio Aliyev ignoró sistemáticamente esos principios y las normas fundamentales del derecho internacional y del derecho internacional humanitario. También falta a la verdad cuando afirma que su gobierno defiende el principio de integridad territorial, ya que no solo ocupa más de 250 km² del territorio soberano e internacionalmente reconocido de la República de Armenia, sino que además es uno de los principales impulsores del reconocimiento de la República Turca del Norte de Chipre, junto con Turquía.

“A ello se suma que Azerbaiyán mantiene una estrecha asociación estratégica con el Reino Unido, su principal inversor extranjero. Quizás esa relación explique por qué, en su respuesta, Aliyev omitió mencionar un dato fundamental: es el Reino Unido quien se niega sistemáticamente a negociar la descolonización de una parte del territorio argentino.

“Nuestro reclamo por las Islas Malvinas, consagrado en la Constitución Nacional y sostenido de manera ininterrumpida desde la ocupación británica de 1833, requiere de un mundo en el que se respete el Derecho Internacional. Poco aporta el gobierno de Azerbaiyán en ese sentido cuando sienta el precedente de que la violencia y el uso de la fuerza pueden imponerse sobre los acuerdos, el derecho y los derechos humanos”.

Aram Mouratian - Consejo Nacional Armenio de Sudamérica