La situación en Venezuela tres semanas después del doble terremoto que ya dejó más 5.000 muertos en Venezuela sigue siendo muy compleja. Pero en las últimas horas el Fondo Monetario Internacional (FMI) liberó una importante cantidad de fondos para que se empiece a reconstruir las zonas devastadas principalmente las cercanas a la capital Caracas que fueron las más afectadas y dónde todavía permanecen miles de cadáveres que aún no pudieron ser rescatados de entre los escombros.
Delcy Rodríguez, la presidenta encargada desde que Estados Unidos detuvo y se llevó detenido a Nicolás Maduro, informó a través de un comunicado publicado en la red social Telegram que "Venezuela accedió inicialmente a USD $346 millones de sus recursos propios en el Fondo Monetario Internacional".
El anuncio se dio luego de que el FMI reanudara en abril de este 2026 sus relaciones con Venezuela, que estaban congeladas desde 2019, tras la captura de Maduro en una incursión militar estadounidense en enero. Según Rodríguez con esos recursos se podrá "apoyar a las familias afectadas en vivienda, infraestructura, servicios públicos esenciales, entre otros requerimientos".
La cifra oficial de fallecidos subió a 5069
Las tareas de remoción de escombros y búsqueda de más víctimas fatales continúa a ritmo lento. Tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 del 24 de junio equipos especializados intentan ubicar a cientos de venezolanos que quedaron debajo de los restos de casi 200 edificios que colapsaron. Según el último balance oficial, la cifra de fallecidos subió a 5.069.
Tanto parientes como voluntarios participan de la búsqueda de los miles de desaparecidos. La Guaira, un popular balneario a 40 kilómetros de Caracas que registró los mayores daños aparece en ruinas. Se calcula que unos 190 edificios se derrumbaron allí y que otros 856 sufrieron daños de consideración.
"Hay muchísima gente allá abajo, nadie quiere tocar muertos", dijo a la agencia de noticias AFP Hildegar Mujica, un economista de 60 años que busca a su exesposa sepultada entre placas de concreto apiladas de una torre de doce pisos que la tierra prácticamente se tragó durante los terremotos.
Mujica continúa en busca de Leida Mata, una jubilada de 62 años que vivía en Residencias Caribe, un complejo de cuatro edificios en Caraballeda, una zona conocida del litoral de La Guaira.
"En ningún momento se ha visto por parte de los organismos del Estado interés de los cuerpos que están dentro de toda esa estructura de piedra. De hecho, hay cuerpos visibles y si no hay familiares que puedan reconocerlos no los toman en cuenta", aseguró Mujica ante la prensa.
Rodríguez aseguró que "nadie va a fosa común", al referirse a las acciones de su gobierno para ubicar e identificar a las víctimas.
Según diversas denuncias algunos familiares decidieron pagarle a particulares para que les proporcionen los medios y la ayuda en la recuperación de sus parientes muertos.
Uno de ellos le contó a la AFP que pagará 300 dólares para que le ubiquen a su familiar. "Al no tener un Estado que te represente quedamos a la deriva, a la buena de Dios", dijo. "Yo no puedo romper esa pared, para muchos familiares pagarles a estos 'topos' es el último recurso", afirmó frustrado.
Según estimaciones son unos 21.000 los venezolanos que están en campamentos improvisados en Caracas y sus alrededores esperando que llegue alguna colaboración económica que les permita recuperar sus casas.