Estados Unidos aseguró que no bloqueará el regreso de María Corina Machado a Venezuela, aunque al mismo tiempo expresó su respaldo al proceso de reconciliación política impulsado entre el gobierno de Delcy Rodríguez y un sector de la oposición que no responde a la dirigente opositora.
La definición fue comunicada por funcionarios del Departamento de Estado estadounidense durante una audiencia en el Congreso. “No vamos a impedir el regreso de María Corina”, afirmó Luis Méndez, subsecretario adjunto para América del Sur, aunque aclaró que todavía deben generarse condiciones para garantizar que la líder opositora pueda volver al país sin riesgo de ser detenida.
El anuncio se conoció luego de que Caracas informara el inicio de una nueva etapa de conversaciones con sectores opositores, con una agenda enfocada en reformas institucionales, cambios en el sistema electoral y garantías para la participación política.
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El proceso cuenta con el respaldo de un sector opositor encabezado por Dinorah Figuera, diputada que reivindica la legitimidad de la Asamblea Nacional elegida en 2015 y que mantiene diferencias con Machado sobre la estrategia frente al chavismo.
Desde Washington consideraron que este acercamiento representa “un paso importante” hacia la reconciliación política. El portavoz del Departamento de Estado, Thomas Pigott, destacó que la agenda conjunta anunciada por el oficialismo y parte de la oposición puede abrir una nueva etapa en Venezuela.
El regreso de Machado y las condiciones de EE.UU.
María Corina Machado se convirtió en la principal referente de la oposición venezolana tras las elecciones presidenciales de 2024, en las que no pudo competir debido a una inhabilitación política.
Desde entonces permanece fuera del país y manifestó en varias oportunidades su intención de regresar. Sin embargo, funcionarios estadounidenses señalaron que todavía falta avanzar en garantías para evitar una posible detención al momento de su ingreso.
“Hay trabajo por hacer para que cuando regrese no la arresten”, explicó Méndez, quien además confirmó que Washington transmitió esa preocupación a las autoridades venezolanas.

El escenario actual se desarrolla luego de que Estados Unidos capturara a Nicolás Maduro en enero y colocara al frente del Ejecutivo venezolano a Delcy Rodríguez, quien había sido hasta entonces una de las principales figuras del chavismo.
Desde ese momento, Washington comenzó a impulsar un proceso de transición política en Caracas, con contactos tanto con el gobierno interino como con sectores opositores.
Venezuela, entre la crisis política y la emergencia humanitaria
Mientras avanzan las negociaciones, Venezuela continúa enfrentando las consecuencias del fuerte terremoto ocurrido el 24 de junio, cuando dos movimientos sísmicos de magnitud 7,2 y 7,5 afectaron distintas regiones del país.
Según el último balance oficial difundido por las autoridades venezolanas, la cifra de fallecidos ascendió a 4.930 personas. Además, más de 21.000 damnificados fueron trasladados a refugios temporales tras perder sus viviendas.

El estado de La Guaira, ubicado en la zona costera y considerado el más afectado por los sismos, concentra miles de personas alojadas en campamentos transitorios. También se registraron evacuados en Caracas, Miranda y Aragua.
En medio de esta situación, el futuro político venezolano continúa marcado por las negociaciones entre el chavismo y distintos sectores opositores, mientras Estados Unidos busca mantener influencia sobre el proceso de transición.
LB/MSS