la imagen del presidente de EE.UU.

Se debilita la base histórica de apoyo a Trump a causa de la guerra y la economía

El último sondeo de ‘The Washington Post’ e ‘Ipsos’ revela un mínimo histórico en el porcentaje de estadounidenses que apoyan fervientemente al mandatario, condicionado por el impacto de la inflación en los hogares y el escepticismo sobre el conflicto con Irán. Su aprobación general se estancó en el 37% Cae al 33% en materia económica y al 29% en el manejo de la guerra.

Preocupación. El estudio revela que un 63% de los estadounidenses desaprueba la gestión del magnate. Foto: cedoc

Dieciséis meses después del inicio de su segundo mandato presidencial, Donald Trump se enfrenta a un panorama de profunda desaprobación pública, lo que podría repercutir en las elecciones de mitad de mandato de noviembre próximo. Según los resultados del último sondeo de opinión nacional realizado por The Washington Post y la consultora Ipsos, la aprobación del mandatario se mantiene estancada en el 37%, un nivel idéntico al registrado el pasado mes de abril y en sintonía con el bajo respaldo con el que abandonó la Casa Blanca en enero de 2021, tras su primer mandato.

El estudio revela que una sólida mayoría de los estadounidenses (61%) desaprueba la gestión del magnate republicano, una cifra que se mantiene estadísticamente inalterada respecto a las mediciones de la pasada primavera. Este marcado descontento social se debe, en gran medida, al persistente pesimismo público ante la marcha de la economía y el rechazo al desarrollo de la guerra contra la República Islámica de Irán. 

Entre los votantes registrados, la aprobación apenas roza el 40%, evidenciando la incapacidad de la administración republicana de alterar las percepciones negativas a pocos meses de que se celebren los comicios legislativos de mitad de mandato. Ante este panorama, el presidente estadounidense quiere reavivar la supuesta interferencia externa en las elecciones y la manipulación de votos por parte de la oposición en los comicios del 2020, donde le ganó el demócrata Joe Biden. Un ejemplo de ello es el controvertido discurso que dio en la noche del jueves acusando a China de apropiarse de datos electorales.

En caída. Más allá de las preocupantes cifras generales, el análisis de la encuesta muestra un fenómeno político crítico para el oficialismo: el debilitamiento en la intensidad de su base dura. Por primera vez en las mediciones conjuntas de The Washington Post e Ipsos, se registró un mínimo histórico en el porcentaje de encuestados que declaran “aprobar fuertemente” la gestión de Trump, reduciéndose a un 15% (frente al 19% registrado en febrero). En contrapartida, un 22% señala que aprueba su labor solo “de manera moderada”.

Este dato marca un quiebre en la dinámica que caracterizó su primer mandato, en el cual casi dos tercios de sus simpatizantes afirmaban apoyarlo con un convencimiento firme. Hoy en día, la mayoría del respaldo a Trump se califica de tibio o condicional.

La aprobación del mandatario entre los votantes que se identifican como independientes continúa en niveles críticos, registrando apenas un 26% de opiniones favorables frente a un abrumador 71% de desaprobación. Apenas  un 6% de este sector clave afirma apoyar firmemente al jefe de Estado conservador. También disminuyó en el propio entorno republicano. Si bien un 81% de quienes se autodenominan republicanos aprueba su desempeño, este apoyo cae estrepitosamente al 52% entre aquellos independientes que suelen inclinarse hacia el Partido Republicano.

Las causas. Históricamente, el manejo de la economía había sido el pilar de fortaleza en los índices de aprobación de Trump. Sin embargo, el encarecimiento de la vida y la persistencia de la inflación en este segundo periodo han transformado la economía en un lastre. Solo el 33% de los estadounidenses aprueba su conducción de la economía.

Un nuevo máximo del 43% de los encuestados afirma estar “en peor situación económica” que cuando Trump regresó a la Casa Blanca, lo que representa un incremento de 10 puntos en esta métrica desde febrero, equiparándose a las percepciones negativas registradas durante el final de la administración de Joe Biden. En la esfera exterior, la política de confrontación en torno al conflicto con Irán tampoco dieron réditos. Solo un 29% de los ciudadanos aprueba su gestión respecto a la guerra con Irán. Dos tercios de los adultos en EE.UU. (66%) carecen de confianza en que las acciones militares estadounidenses y las negociaciones multilaterales puedan evitar que Teherán desarrolle armas nucleares. En cambio, la política migratoria y el control de fronteras continúan siendo el área mejor calificada para el presidente, con una aprobación del 40%. Aunque le permite amortiguar la caída, este indicador es significativamente más bajo que el 50% de aprobación con el que inició su segundo mandato.