GUERRA EN ORIENTE MEDIO

Trump fulminó la propuesta de paz de Irán y advirtió que el alto el fuego está "con soporte vital"

El presidente de Estados Unidos calificó como "basura" el documento enviado por los ayatolás y congeló las negociaciones en Medio Oriente. Mientras los mercados reaccionan con fuertes subas en el petróleo, Teherán promete una respuesta militar.

Donald Trump Foto: AFP

El frágil hilo diplomático que sostiene la paz en Medio Oriente está a punto de cortarse definitivamente. El presidente Donald Trump dinamitó las negociaciones para terminar la guerra con Irán al rechazar con extrema dureza la última propuesta enviada por el Gobierno de los ayatolás. Fiel a su estilo incendiario, el líder republicano ni siquiera disimuló su descontento: calificó el documento como un "pedazo de basura" y alertó al mundo entero que el cese de las hostilidades se encuentra en terapia intensiva.

Desde el Salón Oval, el mandatario redobló la apuesta y prometió alcanzar una victoria total sobre las fuerzas iraníes tras diez semanas de sangriento conflicto. “Calificaría el alto el fuego como algo sumamente frágil en este momento, después de leer ese pedazo de basura que nos enviaron. Ni siquiera terminé de leerlo... El alto el fuego está con un enorme soporte vital", dijo, sin filtros.

La respuesta del otro lado del mundo no tardó en llegar: el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que sus tropas están listas para dar una "respuesta ejemplar" y prometió una sorpresa militar.

Teherán había exigido el fin del bloqueo naval estadounidense, el levantamiento total de las sanciones, luz verde para vender su petróleo y una compensación económica por los daños bélicos. Además, el Gobierno persa reclamó soberanía absoluta sobre el estratégico estrecho de Ormuz e impuso como condición innegociable que Israel detenga de inmediato sus combates contra Hezbolá en el Líbano.

Para la administración norteamericana, las condiciones resultaron inaceptables, especialmente porque su plan original exigía frenar los tiros antes de discutir temas de fondo, como el polémico programa atómico. En este sentido, Trump reveló que días atrás los iraníes habían aceptado permitir el ingreso de especialistas de Estados Unidos y China para retirar el "polvo nuclear" (uranio enriquecido), pero finalmente se arrepintieron. "Íbamos a ir con ellos, pero cambiaron de opinión", señaló el magnate.

Las complicaciones en las charlas de paz impactaron de lleno en los mercados energéticos globales, disparando el crudo Brent por encima de los 104 dólares por barril. Este frente económico representa un grave riesgo político interno para el presidente a medida que se acercan las elecciones de mitad de mandato. De hecho, una reciente encuesta de Reuters/Ipsos marcó que dos tercios de los ciudadanos norteamericanos consideran que el Gobierno no supo explicar con claridad los objetivos reales de la intervención militar.

No hay ninguna posibilidad de un acuerdo viable del cual Trump salga airoso

La cumbre con Xi Jinping y el nuevo castigo económico

En este contexto, Trump armó las valijas para iniciar este miércoles un viaje de alto impacto político a China, donde se verá cara a cara con Xi Jinping. La guerra que paraliza a Medio Oriente va a monopolizar la agenda de la cumbre, ya que Washington busca que Pekín utilice su enorme influencia comercial sobre Irán para forzar un acuerdo "razonable". Al ser consultado sobre sus expectativas para el encuentro, el líder republicano esquivó las definiciones técnicas y simplemente destacó “el profundo respeto” que siente por su par asiático.

Trump junto a Xi 

Esmaeil Baghaei, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, indicó que el gigante asiático (principal comprador histórico del petróleo persa) no cederá ante las presiones de occidente. "Nuestros amigos chinos saben muy bien cómo aprovechar estas oportunidades para advertir sobre las consecuencias de las acciones ilegales e intimidatorias de Estados Unidos", sentenció el funcionario.

Lejos de buscar paños fríos antes de subirse al avión, el Gobierno estadounidense anunció una nueva ola de asfixia financiera. El Departamento del Tesoro castigó a una docena de personas y empresas pantalla acusadas de gestionar la venta y el transporte de petróleo iraní hacia China bajo las órdenes de la Guardia Revolucionaria. Según la Casa Blanca, golpear estos mecanismos es vital, ya que esos millones se utilizan directamente para sostener el aparato de seguridad interno y financiar a los "grupos terroristas que incendian la región".

 

TC/ML