Un hombre llamó al 911 para denunciar acoso de zombis y fantasmas y terminó detenido
El ciudadano estadounidense de 33 años quedó bajo arresto en el condado de Randolph tras realizar reiterados llamados telefónicos falsos y asegurar ante las autoridades policiales que pertenecía a una fuerza de seguridad.
Las insólitas declaraciones de un residente del estado de Virginia Occidental ante las autoridades policiales volvieron a poner el foco internacional sobre una de las regiones más enigmáticas de los Estados Unidos. Clinton Wayne Nelan, de 33 años, fue arrestado en su domicilio tras movilizar de manera fraudulenta a las fuerzas de seguridad mediante reiteradas alertas telefónicas. Sin embargo, más allá del engaño, el caso despertó un gran interés debido al escenario geográfico donde se desencadenaron los hechos: la denominada "Zona Nacional de Silencio Radioeléctrico".
El arresto y las denuncias de actividad paranormal
La Oficina del Sheriff del Condado de Randolph confirmó la detención de Nelan luego de que este realizara múltiples llamadas de emergencia al sistema 911. En sus comunicaciones, el hombre afirmaba con insistencia estar observando "zombis, fantasmas y un OVNI" dentro de las inmediaciones de su propiedad. Al constatar que los reportes eran falsos y que el individuo además acosaba a sus vecinos haciéndose pasar por un oficial de policía de otra jurisdicción, los agentes procedieron a su detención por los delitos menores de falsas denuncias y suplantación de la autoridad.
A pesar de que las pericias policiales descartaron cualquier evento anómalo en la vivienda y de que los usuarios de las redes sociales asociaron el comportamiento del detenido con posibles problemas de salud mental.
Los secretos de la Zona de Silencio Radioeléctrico
La vivienda del implicado se ubica dentro de un área de exclusión de 13.000 millas cuadradas que abarca sectores de Virginia y Virginia Occidental. En este territorio, el gobierno de los Estados Unidos mantiene una estricta prohibición sobre el uso de teléfonos celulares, redes Wi-Fi y aparatos de microondas. La medida, implementada originalmente en 1958, tiene como objetivo proteger la sensibilidad de los receptores del Observatorio de Green Bank y resguardar instalaciones militares dedicadas a la vigilancia ultrasecreta de comunicaciones extranjeras.
Este aislamiento tecnológico convirtió a la localidad en "la ciudad más silenciosa de EE. UU.", transformándose con los años en un refugio para personas que afirman padecer Hipersensibilidad Electromagnética (EHS). Según las autoridades del propio observatorio, quienes sufren esta condición reportan dolencias físicas debilitantes (como migrañas, náuseas y problemas de sueño) ante la exposición a ondas de enrutadores o torres de telefonía, encontrando en este apagón de radio un alivio a sus síntomas.
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Un historial de luces extrañas y lapsos temporales
La región arrastra un frondoso historial de fenómenos aéreos inexplicables compilados por organismos como el Centro Nacional de Informes sobre Ovnis (NUFORC). En localidades cercanas como Elkins y Kerens, los residentes han documentado detalladamente esferas luminosas en formación triangular que realizan maniobras a altas velocidades por debajo de las nubes, descartando por su precisión e hidrodinámica que se tratara de aeronaves comerciales o de la aviación militar.
Junto con los avistamientos, los relatos locales suelen coincidir en un fenómeno recurrente: la experimentación de "tiempo perdido". Diversos testigos han manifestado experimentar lagunas temporales de varias horas en las que pierden por completo la noción de los hechos, despertando en sus vehículos o en sus hogares sin recuerdos del período transcurrido. Aunque la ciencia vincula la atmósfera del lugar con la sugestión o los efectos del aislamiento electromagnético, los misterios de la zona continúan desafiando las explicaciones convencionales.
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