Presión fiscal

Crédito caro en Argentina: cómo los impuestos pueden casi duplicar la tasa de un préstamo

Especialistas cuestionaron la fuerte carga tributaria que recae sobre los préstamos bancarios y advirtieron que impuestos nacionales, provinciales y municipales encarecen el financiamiento al consumo.

Créditos hipotecarios Foto: Cedoc

El costo de acceder a un préstamo en Argentina no depende solamente de la tasa que cobra una entidad financiera. Sobre los intereses se acumulan impuestos nacionales, provinciales y municipales que pueden elevar considerablemente el monto final.

Matías Olivero Vila, abogado, contador y presidente de la ONG Lógica, aseguró que el efecto es significativo: “En una tasa neta de impuestos del 40%, se termina convirtiendo en una tasa del 77%. Estamos hablando que casi se duplica”.

El especialista en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, aclaró que ese cálculo contempla únicamente la incidencia tributaria, sin sumar otros cargos que también pueden formar parte del costo financiero total.

El cuestionamiento al IVA sobre los intereses

Uno de los principales puntos señalados por Olivero Vila es la aplicación del IVA sobre los intereses. “Adentro de la tasa de interés vos tenés la inflación. Entonces, si yo te aplico el IVA sobre la inflación, a más inflación yo te tengo que pagar más impuestos”, explicó.

Según sostuvo, más del 75% de los países no utilizan un mecanismo similar. Para graficar su postura, comparó dos actividades: “Estamos de acuerdo que el juego hay que desalentarlo y el crédito y el consumo hay que alentarlo”.

A esa carga se suman Ingresos Brutos y distintas tasas municipales. Olivero Vila cuestionó especialmente que algunos municipios apliquen tasas de seguridad e higiene incluso sobre préstamos gestionados íntegramente por canales digitales.

“Se le quitó a una generación la posibilidad de acceder al crédito”

Para el especialista, las consecuencias van más allá de las tasas. “Se le ha quitado a toda una generación la posibilidad de acceder al crédito para comprarte una motito, el primer auto usado, el primer auto cero kilómetros, el primer dos ambientes”, afirmó.

Olivero Vila relató que en sus charlas suele preguntar cuántas personas pudieron financiar un bien durable mediante un préstamo bancario: “De los 100 que están en la charla, levantan la mano uno, o a veces levantan la mano dos. Eso no puede ser”.

También utilizó a Chile como comparación y sostuvo que existe una marcada diferencia en la profundidad del crédito destinado a hogares. Según su análisis, por cada argentino que accede a determinados tipos de financiamiento, la proporción sería mucho mayor en el país vecino. “Eso es inaceptable, y estos impuestos necesariamente tienen que bajar”, afirmó.

El impacto sobre el costo financiero total

Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, coincidió en que los consumidores terminan absorbiendo gran parte de esa carga porque, a diferencia de las empresas, no pueden descontar el IVA. “El consumidor no descuenta nada. El consumidor recibe el impuesto todo acumulado, y lo recibe en forma total”, sostuvo.

El impacto aumenta cuanto más elevada es la tasa nominal. “Una tasa del 100% tiene un costo impositivo altísimo”, explicó. Por eso, Barbero estimó que la incidencia tributaria puede agregar “50, 60, 70 puntos más” al costo de determinados préstamos.

El debate vuelve así a colocar en el centro una de las dificultades estructurales de la economía argentina: cómo ampliar el crédito cuando los impuestos terminan encareciendo de manera significativa el financiamiento de familias y consumidores.