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Patricia Ratto presentó en RDEsc su nuevo libro Cuidado al Entrar, un recorrido de Malvinas hasta monstruos cotidianos

La escritora habló en Ronda de Escritores (RDEsc) sobre sus libros, el proceso de escritura y su particular forma de construir relatos en los que lo cotidiano se transforma progresivamente en algo extraño y perturbador.

La escritora Patricia Ratto. Foto: reperfilar.

La escritora Patricia Ratto habló sobre sus libros, el proceso de escritura y su particular forma de construir relatos en los que lo cotidiano se transforma progresivamente en algo extraño y perturbador. En diálogo con Osvaldo Quiroga, en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, también se refirió a la posible adaptación cinematográfica de Trasfondo, su novela sobre el submarino ARA San Luis durante la Guerra de Malvinas, y presentó las claves de su nuevo libro de cuentos, Cuidado al Entrar.

Ratto contó que existe un proyecto para llevar Trasfondo al cine, aunque reconoció las dificultades que atraviesa actualmente la producción cinematográfica argentina. “Está muy difícil el tema del cine en Argentina”, señaló.

Según explicó, los derechos para realizar la película están en manos del cineasta argentino Pablo Giorgelli. El proyecto está encaminado, pero avanza lentamente debido a las dificultades para producir cine en el país.

La novela reconstruye la historia del submarino ARA San Luis durante la Guerra de Malvinas. Para escribirla, Ratto realizó un extenso trabajo de investigación y entrevistó a integrantes de la tripulación. “Me dediqué mucho tiempo a entrevistar a la tripulación”, recordó.

La escritora también contó que tuvo la posibilidad de ingresar a submarinos para acercarse físicamente al escenario de su historia. “Uno tiene que tener la sensación de que está ahí adentro del submarino para que después el lector crea que cuando lee está adentro del submarino asfixiado”, sostuvo.

Los animales como reactivos de la condición humana

Ratto también habló de Cuidado al Entrar, un libro compuesto por 11 relatos en los que los animales tienen una presencia particular. La autora explicó que no se trata simplemente de historias protagonizadas por animales, sino de utilizarlos como un recurso para revelar aspectos de la condición humana.

“Yo pienso los animales un poco como funcionarían los reactivos químicos”, explicó. La escritora comparó ese mecanismo con un análisis de laboratorio, donde un reactivo permite hacer visible algo que no puede observarse a simple vista.

Los relatos recorren diferentes géneros, desde el realismo hasta lo fantástico y el terror. Sin embargo, comparten una característica: comienzan en escenarios aparentemente tranquilos y cotidianos para luego introducir elementos que alteran esa normalidad.

“Hay un ambiente como de mucha calma al principio, un ambiente rutinario, que luego se va enrareciendo”, describió.

La pregunta por lo monstruoso

Uno de los relatos que más llamó la atención durante la conversación es Cuidado al Entrar, protagonizado por una mujer mayor que vive en una institución similar a un geriátrico y observa por la ventana a un joven con cabeza de perro, al que identifica como un “sinocefalo”.

En un momento del cuento, la protagonista observa una reproducción de una obra de Botticelli en la que aparecen la Virgen María y un ángel. A partir de esa imagen surge una de las preguntas centrales del libro: “¿Por qué no nos parece monstruoso un ángel y sí nos parece monstruoso un sinocefalo?”.

“¿Qué es lo raro? ¿Qué es lo monstruoso?”, planteó Ratto. La autora propuso preguntarse si aquello que parece extraño realmente es más perturbador que determinadas situaciones integradas a la vida cotidiana, como la soledad de una mujer internada cuya familia casi no tiene tiempo para visitarla.

La pandemia y la dictadura en los relatos

Los cuentos también recuperan situaciones reconocibles y momentos históricos que adquieren una dimensión inquietante. Ratto mencionó, por ejemplo, la pelea entre dos mujeres durante la pandemia por rollos de papel higiénico y el miedo provocado por el virus.

En otro relato, Perro negro, aparece una vecina que observa permanentemente a quienes viven a su alrededor. Quiroga interpretó a ese personaje como una representación de quienes, durante la última dictadura, formaron parte de la “mayoría silenciosa” que colaboró con las denuncias.

Ratto coincidió con esa lectura y explicó que la vecina representa a quienes delataron durante aquella época. Su comportamiento de vigilancia convierte una situación aparentemente cotidiana en una escena cargada de tensión.

Cuando lo familiar se vuelve extraño

La escritora también se refirió a otro de los procedimientos que atraviesan sus cuentos: la irrupción de situaciones extrañas en escenarios completamente normales.

Uno de los ejemplos ocurre en el Teatro Colón, donde comienza a llover dentro del edificio. La escena se vuelve todavía más desconcertante cuando los personajes salen al exterior y descubren que afuera está todo seco y no llueve.

“¿Qué es lo raro, que diluvia adentro del Teatro Colón o que cuando los personajes salgan afuera y vean que todo está seco y afuera no está lloviendo, pase caminando parcimoniosamente por adelante de ellos un lagarto overo en pleno Buenos Aires?”, planteó Ratto.

Para explicar ese procedimiento, la escritora recuperó una idea del psicoanálisis: “Freud dice que lo siniestro es eso cotidiano, familiar, que de golpe se nos vuelve extraño”.