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RDEsc: Raquel San Martín debuta en la novela con un policial sobre enigmas, vínculos y una investigación

La periodista cultural y escritora presentó en Ronda de Escritores (RDEsc) su primera novela, nacida a partir de la imagen de una mujer que abandona su casa de madrugada en un pueblo de la costa.

Raquel San Martín, periodista cultural y editora. Foto: reperfilar.

La periodista cultural y editora Raquel San Martín llegó por primera vez a la novela después de varios años de participar en talleres de escritura. En diálogo con Osvaldo Quiroga en Ronda de Escritores, contó que el proyecto nació a partir de una escena sencilla: una mujer que abandona su casa de madrugada en un pueblo de la costa, sin que todavía estuvieran claros sus motivos ni su destino.

Esta novela surge de una imagen, una imagen que tuve que no sabía muy bien hacia dónde iba a ir”, explicó San Martín en +Perfil. La escena empezó a abrir preguntas que ella misma todavía no podía responder: “¿A dónde iba? ¿Por qué se iba? ¿Qué le pasaba? Yo no lo sabía en ese momento”.

De un cuento posible a una novela policial

En un comienzo, la autora imaginó que aquella escena podía convertirse en un cuento, pero el material comenzó a expandirse durante el proceso de escritura. “Quería hacer un policial porque me gusta mucho el género policial, soy una gran consumidora de series y de ficciones, de literatura policial”, explicó sobre una elección que terminó ordenando la historia.

El género también le permitía combinar el misterio con otros niveles narrativos. “Mientras tanto te puede decir un montón de otras cosas”, sostuvo San Martín sobre la posibilidad de que el lector siga un enigma y, al mismo tiempo, encuentre reflexiones sobre vínculos, instituciones y conflictos sociales.

Dos enigmas para una misma protagonista

La protagonista queda involucrada tanto en una investigación externa como en un conflicto íntimo. “Quise hacer también una novela que hablara de vínculos”, señaló la escritora, quien incorporó especialmente la relación de la joven con su pareja y con su madre.

Ese doble recorrido permite que el policial no quede limitado a descubrir qué ocurrió en un caso determinado. “Quise hacer también una novela que hablara de vínculos”, insistió San Martín, al explicar que la investigación termina modificando a la protagonista y obliga a revisar aspectos de su propia vida.

El desafío de escribir un policial argentino

Una de las mayores dificultades apareció al pensar quién debía conducir la investigación. “Es difícil construir verosimilitud a partir de una investigación policial”, reconoció San Martín, al señalar que la Policía y la Justicia argentinas tienen dinámicas distintas de las que suelen aparecer en las tradiciones clásicas del género.

La autora también descartó rápidamente la posibilidad de ponerse en la voz de un investigador tradicional. “A mí me costaba mucho pensar en construir una voz verosímil de un comisario de la Policía Bonaerense”, contó.

Por eso eligió como protagonista a una joven antropóloga, investigadora y docente universitaria. “Sí podía intentar construir la voz de una antropóloga, investigadora y profesora universitaria”, explicó sobre un personaje que llega al caso desde un lugar lateral y termina involucrándose mucho más de lo previsto.

Una imagen que terminó abriendo varias historias

La investigación comienza por un motivo personal y va transformando a la protagonista mientras avanza. “Quise hacer también una novela que hablara de vínculos”, recordó San Martín sobre una trama en la que el misterio convive con los conflictos familiares y con la relación entre una madre y una hija.

Todo nació, sin embargo, de aquella primera escena sin respuestas. “¿A dónde iba? ¿Por qué se iba? ¿Qué le pasaba?”, recordó la autora sobre las preguntas que terminaron convirtiendo una imagen aislada en una novela donde el enigma policial funciona también como puerta de entrada a otros misterios.