El legado del cordobesismo

Candelaria de la Sota: "Mi padre había empezado a conversar con CFK y con Massa tenía una excelente relación"

Candelaria de La Sota repasó el proyecto político de su padre, recordó su vínculo con Sergio Massa y reveló que había comenzado a dialogar con Cristina Kirchner para buscar la unidad del peronismo.

Candelaria De La Sota Foto: Cedoc

Los ocho años transcurridos desde la muerte de José Manuel de la Sota volvieron a poner en primer plano su figura y, con ella, una manera particular de entender la política basada en el diálogo, la construcción de consensos y la búsqueda de acuerdos entre distintos sectores. El homenaje organizado por su hija, Candelaria de la Sota, terminó adquiriendo una dimensión política inesperada al reunir a dirigentes de distintas vertientes del peronismo. Así, lo que comenzó como un reconocimiento personal terminó funcionando como una fotografía de un espacio que busca recomponerse. En ese contexto, Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), conversó con Candelaria sobre el significado del encuentro y sobre el legado político de su padre.

Durante la entrevista, De la Sota reconstruyó las ideas que impulsaban a su padre y su intención de tender puentes entre el peronismo cordobés y el nacional. También recordó el vínculo que mantenía con Sergio Massa y explicó que había comenzado a entablar caminos de diálogo con Cristina Fernández de Kirchner antes de su muerte, con el objetivo de avanzar hacia una unidad del peronismo. La conversación también recorrió el escenario actual de la oposición a Javier Milei, la posibilidad de una reunificación del peronismo y la ausencia, hasta el momento, de un dirigente que pueda encarnar el liderazgo que representó José Manuel de la Sota.

Candelaria de la Sota es licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba, con un posgrado en Medios y Opinión Pública en FLACSO y una maestría en Periodismo de la Universidad de San Andrés. Se desempeñó asesorando en el ámbito de la comunicación estratégica y la política. Recientemente lanzó un nuevo ciclo y programa de streaming enfocado en el debate económico. El proyecto recupera grabaciones e ideas de su padre, el histórico dirigente peronista y tres veces gobernador de la provincia de Córdoba, José Manuel de la Sota, y sirvió como un espacio de homenaje que reunió a importantes figuras del arco político.

Candelaria, muchas gracias por estar aquí. Hace un par de días hiciste un evento que quizás no imaginaste en su comienzo, pero que tuvo una enorme significancia desde el punto de vista político. Parecía el kilómetro cero de un proceso de reunificación de todo el peronismo a nivel nacional, con la inclusión del peronismo cordobés nuevamente al peronismo nacional. Podríamos decir que tu padre hubiera sido muy probablemente el candidato a presidente en lugar de Alberto Fernández si no hubiera existido ese accidente fatal que le quitó la vida. La pregunta es si su espíritu puede volver encarnado en otro candidato, pero con un espíritu que de alguna manera tiene que ver con lo que se llama el «cordobesismo», que es el éxito de un modelo de un peronismo —esto lo digo yo, que no soy peronista, con total libertad—, de un peronismo radical en el sentido de que Córdoba es una provincia radical que vota peronista; logró una fusión de la historia de los partidos argentinos entre el peronismo y el radicalismo. De hecho, actualmente la vicegobernadora de Córdoba es del Partido Radical. Es poder construir una especie de alianza a lo Lula en Brasil; con mucha influencia también, en el caso de tu padre y de Schiaretti, con Brasil. Hay en el cordobesismo mucho de Brasil, para decirlo de alguna manera.

Es verdad.

Pero bueno, me gustaría, más allá de mis opiniones, que vos nos contaras qué sentiste en ese acto, si tomaste conciencia y si es correcto que se estaba construyendo algo que trascendía al acto en sí mismo.

Bueno, primero, muchas gracias por la invitación, Jorge. La verdad es que, como vos decís, nos sobrepasó; no pensamos que iba a tener esa dimensión. Originalmente era un homenaje que yo creía muy justo hacerle en una dimensión nacional, porque De la Sota obviamente tiene su trayectoria arraigada en las tres gobernaciones de Córdoba, en la continuidad de ese modelo que él logró implementar alternando con Juan Schiaretti, pero la verdad es que era una figura nacional y nunca le habíamos hecho un homenaje. Entonces pensé: pasaron ocho años —ocho años equivalen a dos períodos presidenciales—, todos pensamos que él hubiera sido presidente en el 2019, obviamente estaba en sus planes, en su cabeza, en su ideario, y seguramente lo hubiera conseguido. Pensamos que viviríamos otra realidad hoy.

Exacto.

Muy diferente a la que tenemos. La verdad es que, más allá de la nostalgia, más allá de la saudade —como dicen en Brasil— que nos hubiera dado a todos, que nos da todavía, me pareció importante rescatar las ideas de De la Sota, ese país que De la Sota tenía en la cabeza, para traerlo al presente y ver cómo podemos aportar algo al debate público que nos ayude a decir: «Bueno, estas ideas que De la Sota tenía en la cabeza todavía están vigentes, todavía nos pueden ayudar a pensar un país nuevo, un país moderno». Esto que vos decías... El peronismo de Córdoba —hace muchos años que vivo acá en Buenos Aires, que no se me ofendan los cordobeses—, coincido en esto con algunos dirigentes cordobeses que saben que el Partido Justicialista de Córdoba es una suerte de partido provincial, porque tiene una dinámica propia. El cordobesismo ha incorporado diferentes actores de otros partidos políticos y tiene algunas diferencias con el peronismo a nivel nacional, pero es importante que se empiecen a encontrar. Estamos en un momento en que la oposición a Javier Milei debe encontrarse para conversar, encontrar vasos comunicantes, y ese es un poco el espíritu de De la Sota. Por eso rescatamos Puentes, porque Puentes era un programa que buscaba esto: los puentes entre los distintos sectores políticos, el puente entre el interior y la Capital, el puente entre la producción, lo privado y el Estado, el puente entre el trabajo y los empresarios. Él siempre tejía puentes. Me parece que fue muy lindo eso, fue muy emocionante. La verdad es que la única decisión que había tomado apenas empecé a organizar el homenaje fue que no subiera ningún político al escenario para que el acto no quedara sesgado por un sector ni por otro, ni tampoco tuviera ese tono melancólico que muchas veces tienen los homenajes, sino pensar de acá para adelante qué rescatamos de De la Sota para proyectarlo al futuro. Intentó ser lo que nosotros sabemos hacer: una apuesta periodística con mucha documentación y entrevistas. Pero todo el peronismo fue invitado y allí estuvieron sentados en primera fila. Terminó siendo más noticia eso que otra cosa, porque es importante en este momento que, como decís, empiece una especie de kilómetro cero en el que se empiecen a reunir, a conversar y a encontrar puntos de encuentro. Cómo derivará, no lo sabemos todavía.

A ver, y nuevamente esto viene por mí, con la libertad que da analizarlo desde afuera: yo recuerdo heridas muy profundas entre Schiaretti y Massa. Massa acusa a Schiaretti de que su falta de apoyo hizo que no tuviera ese 2,7 % que le faltó para ser presidente; Schiaretti acusa a Massa de haber financiado con el Frente Renovador la candidatura de tu hermana, que le quitó el triunfo al propio Schiaretti en su provincia, algo que parecía absolutamente inédito.

Vos decís la legislativa del año pasado, pero ni sumando a Natalia y a Schiaretti le podían ganar a Milei.

Bueno, ese es un punto. A él le hubiera gustado tener los votos y, fundamentalmente, creo que además está de cara a las elecciones provinciales ejecutivas de este año próximo, que no son tan fáciles, porque renovar después de 30 años cada vez se hace más difícil.

Una encuesta muestra un cambio en la intención de voto para las elecciones 2027

Son siete períodos consecutivos de peronismo con una versión aggiornada, con esta versión flexible, pero el peronismo en una provincia históricamente radical como Córdoba, eso evidentemente... Yo lo analizaba el otro día, De la Sota logró ganar prometiendo que iba a rebajar un 30 % de impuestos: «Voy a achicar los impuestos en un 30 %». Y lo cumplió el primer día que asumió como gobernador: dijo «voy a recortar los impuestos un 30 %, voy a recortar los salarios de los funcionarios públicos desde gobernador hasta subsecretario o secretario». Y eso lo hizo. Pero después tuvo que construir un enamoramiento con los cordobeses para que durara siete períodos, que son 30 años; es una eternidad. Claramente hay muchos desafíos para el año que viene. Esas heridas que vos mencionás son un poco las que también, salvando las distancias, en su momento tenía De la Sota con el Gobierno nacional, tanto de Néstor como de Cristina: diferencias de gestión, diferencias de estrategia llegado el momento de ciertas elecciones de medio término o incluso ejecutivas. Ahora, yo creo que el peronismo siempre tiene esa disposición y esa capacidad de reinventarse, de dar vuelta la página, suavizar las asperezas y terminar yendo todos juntos.

¿Se disculparon en algún momento Schiaretti y Massa públicamente...?

No recuerdo.

Eso es a lo que voy. Quiero decir, el hecho de que el significado que se le dio era probablemente el de cerrar estas heridas e imaginar, independientemente del nivel nacional, que en el caso de Córdoba el peronismo va a ir unido en las elecciones a gobernador del año próximo me parece un tema de enorme importancia.

Es de enorme importancia. Ahí yo actúo como comentarista de afuera, porque la verdad es que, como hace veintipico de años que no vivo en Córdoba y no estoy metida en cómo se maneja la política cordobesa, no sabría decirte con información a ciencia cierta. Como dice un colega, a falta de información correcta de qué podría pasar ahí, lo que sí me parece importante es que hayan coincidido en un acto homenaje para una figura que era un paraguas dentro del peronismo, que buscaba la unidad, el diálogo y el consenso permanente, y hayan podido dejar sus asperezas en ese momento. ¿Cómo fluirá de acá en adelante? Imposible saberlo; solamente creo que lo saben los protagonistas, y desconozco si ha habido contactos posteriores en estas horas después del acto.

Por lo menos resulta plausible. Imposible no imaginar lo que significa un encuentro que puede tener la posibilidad de trascender a simplemente ese evento.

Y es una buena foto que todos los sectores estén. Estaba Gerardo Zamora, estaba Carli Bianco en representación del gobernador Kicillof, estaba también Jorge Brito, que pretende incorporarse un poco al escenario nacional como candidato eventualmente del peronismo. Así que me parece que había muchos actores, estaba interesante y era variopinto.

Decime, vos hiciste con tu padre Puentes milímetro a milímetro. ¿Quién sería en espíritu hoy el dirigente que representa esas ideas?

Infelizmente no lo veo; hoy no lo tengo claro. Hoy no veo un dirigente que reúna el liderazgo y las candidaturas que podría haber encarnado José Manuel de la Sota, que tenía las dos condiciones: la de dirigente y la de líder político. Hoy lo que hay son muchos dirigentes que esbozan que quieren ser candidatos, pero todavía no nos queda claro un liderazgo. Me parece que falta un poco de camino para eso y que se vayan aclarando algunas cuestiones. Esto que vos decías de Brasil no es menor. Vamos a tener las elecciones en octubre, luego en noviembre las de medio término de Estados Unidos, y creo que de acá a fin de año el panorama de cómo va a quedar parada la Argentina en el escenario de América en general y de América Latina en particular nos va a ayudar un poco. También veremos hacia dónde va la política económica del Gobierno: si profundizan este camino o flexibilizan algo porque ven que la situación no da para más. Y el peronismo irá tomando posición, ¿no? Creo que no estoy observando con claridad en este momento como para decirte «hay un De la Sota»; no lo veo todavía. Tal vez lo estamos mirando con una mirada demasiado dirigida a encontrar un liderazgo del tipo de José Manuel de la Sota y aparece un liderazgo diferente, pero hoy todavía no lo veo.

La Casa Rosada acelera: quiere suspensión de las PASO antes de la aprobación del Presupuesto 2027

Ideológicamente, esta idea, por ejemplo, del desarrollismo —muy parecido a lo de Brasil—, que con sensibilidad social apuesta a un capitalismo exitoso...

Exacto.

Desde el punto de vista ideológico, independientemente de que pueda carecer de las condiciones innatas del liderazgo, ¿quién te parece de los dirigentes del peronismo que ideológicamente está más cerca de estas posiciones?

Bueno, yo creo que el peronismo en general está encontrando un discurso que me parece que lo va a terminar de unificar en torno a esto de respetar algunas variables macro —este «peronismo fiscalista» que le llaman algunos—. Me parece que empieza a haber un consenso: Milei ha hecho esta sangría en materia económica y una situación de ajuste feroz que ha dejado a mucha gente mal, pero este ordenamiento de las cuentas —que después podremos discutir si realmente están tan ordenadas o no, o si hay un poco de mugre abajo de la alfombra—... Esta idea de que hay que tener las cuentas ordenadas, de que no se gasta más de lo que se recauda y que tiene que haber un Estado presente pero eficiente y moderno, me parece que todo el conjunto de los dirigentes del peronismo coincide en esto. Se me ocurre que detrás de este ideario de una economía ordenada, pero con producción y con más trabajo para la gente, van a encontrar un rumbo. No veo con claridad... o sea, en ese sentido los veo a todos más o menos igual, no veo a uno en particular que tenga todavía un discurso claro como para decir «este representa un poco más ese espíritu», pero me parece que hay un consenso en el que todos coinciden: vamos por un país ordenado, con una economía sin déficit, sin emisión y sin inflación para que se pueda generar producción y ordenar la macro.

Te voy a pedir algo difícil, pero creo que muy importante. Estamos diciendo que era muy probable que tu padre hubiera sido el presidente en lugar de Alberto Fernández, lo que implica decir que había un acercamiento —podríamos decir, en sintonía— con el propio acercamiento de Massa a Cristina Fernández, que el Frente Renovador integró luego la alianza electoral que llevó a Alberto Fernández a la presidencia. Al mismo tiempo, si Cristina lo hubiera elegido a él en lugar de a Alberto Fernández, implicaba también un acercamiento del peronismo cordobés hacia el peronismo bonaerense. ¿Qué pensaba él de Cristina y de Sergio Massa en la época en que hacía Puentes, antes de este fatal accidente?

Bueno, con Cristina había empezado a entablar caminos de diálogo tratando de dar vuelta la página, porque él estaba muy convencido de que el peronismo tenía que estar unido en esas elecciones. No nos olvidemos de que en ese momento la situación del gobierno de Mauricio Macri era muy dramática, en algunos puntos parecida a la situación que atravesamos hoy: posacuerdo con el Fondo, ese megaendeudamiento, devaluación, una economía completamente frenada y la gente muy angustiada, muy desilusionada. De la Sota entendía que ante esas situaciones había que dejar de lado diferencias internas del partido para ponerse a trabajar todos juntos. En ese sentido sí entiendo que hubo comunicaciones para empezar a tener algunas conversaciones que no estamos seguros de que hayan ocurrido antes del accidente, pero que iban a ocurrir en esa línea para buscar una unidad del peronismo. Con Sergio Massa él siempre tuvo una excelente relación. No te olvides de que después de la interna del 2015 él lo acompañó a Sergio junto con Roberto Lavagna, y fueron un poco los apoyos de Sergio para ser el candidato a presidente fortalecido en esa elección; realmente Roberto Lavagna y José Manuel de la Sota fueron los dos bastoneros que iban con él a todos lados, y él tenía una relación muy buena. De hecho, Sergio siempre estuvo cerca de él en la realización de Puentes; también hablaban y se ponían de acuerdo en algunas cosas, tenían un buen nivel de diálogo. Por lo tanto, no creo que con ninguno de los dos hubiera tenido ningún problema. Claramente había que allanar un poco el camino con Cristina Fernández de Kirchner, pero él estaba decidido a dejar de lado las diferencias internas —incluso las heridas que han tenido que ver con la gestión provincial y nacional y demás— para armar un frente de unidad del peronismo, porque estaba convencido de que había que generar un cambio de gobierno.

¿Él era menos antikirchnerista de lo que es Schiaretti, por ejemplo?

Yo creo que en eso siempre estuvieron bastante parecidos. Sí me parece que tenían una línea... e incluso te diría que en algunos momentos más: no nos olvidemos de que él presenta la demanda ante la Corte reclamando los fondos de la Caja de Jubilaciones. Yo estuve con él ese día; de hecho, Diego Bossio vino al acto y nos acordamos de ese día cuando dieron la conferencia de prensa juntos, porque Diego Bossio fue por la ANSES. La verdad es que batallas hubo muchas entre Córdoba y la Nación, y siempre, tanto De la Sota como Schiaretti, Llaryora o cualquier gobernador al que le toque, va a defender su territorio, sus cuentas, sus intereses y a su pueblo como corresponde. Eso va a generar fricción con un Gobierno nacional que pelea por la coparticipación o por fondos que no manda. Eso siempre va a ocurrir y yo creo que tanto De la Sota como Schiaretti, respondiendo a tu pregunta, hicieron la defensa que tenían que hacer de los cordobeses. Después se pueden limar las asperezas, se pueden encontrar puntos de encuentro siempre que se quiera estar dentro de un espacio político, pero la defensa del territorio y la defensa de la población a la que uno tiene que responder tiene que estar, eso es innegable.

Candela, felicitaciones por lo que hiciste.

Gracias.

No es simplemente el merecidísimo homenaje a tu viejo, sino el espíritu. Me parece que de alguna manera instalaste en la agenda porteña —que le cuesta mucho al interior instalarse aquí en la Capital Federal— el espíritu del cordobesismo a través del homenaje a tu padre. Así que bueno...

Muchas gracias, Jorge. Ahí sirvió un poquito que hace tantos años que vivo acá en Buenos Aires, casi 28.

Fuiste el puente. Vos fuiste el puente.

Y bueno, está muy bien ser puente para unir partes y que de repente empiecen a encontrarse y hallen un camino para ofrecer una alternativa a la sociedad, que nos hace falta.

Ojalá haya sido el kilómetro cero.

Bueno, muchas gracias.

 

LMM