Modelo económico

El economista Daniel Artana explica su optimismo sobre el futuro argentino

Artana proyecta un escenario de orden fiscal y tres años seguidos de crecimiento. Asegura que estabilizar la macroeconomía le permitirá al sector privado "poner el foco en su negocio y no estar mirando si por un error financiero se va al tacho".

Daniel Artana Foto: CeDoc

El economista Daniel Artana trazó un panorama optimista respecto al mediano y largo plazo de la economía argentina en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190). Según el especialista, el fuerte empuje de los hidrocarburos y la minería hacia el año 2035 significará un ingreso adicional de 60.000 millones de dólares en exportaciones, un salto que sepultará los viejos debates sobre la escasez de divisas. Sin embargo, advirtió que el mayor riesgo para consolidar este proceso radica en las tentaciones políticas de la sociedad, remarcando que si se opta nuevamente por "el atajo del populismo, la vamos a abortar como la hemos abortado tantas veces en el pasado"

Daniel Artana es un licenciado en Economía por la Universidad Nacional de La Plata, posee un doctorado en economía de la Universidad de California de Los Ángeles, se desempeña actualmente como economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas, ha trabajado para los organismos multilaterales como el Banco Mundial, el BID y ha brindado asesoría técnica de más de 20 países. Además, es profesor titular en la Universidad Nacional de La Plata y profesor invitado en la Universidad Torcuato Di Tella. 

Primero, un tema puntual: la reducción del 80% del déficit comercial con Brasil, en parte por el incremento de las exportaciones, más de 20%, y también por la caída de las importaciones, casi otro 20%. Dado que el déficit con Brasil ha sido un tema recurrente a lo largo de muchos años y siempre se marca que tenemos atraso cambiario, parece ser paradójica una cosa con la otra. ¿Cómo se explica? 

En general, desde el punto de vista macroeconómico no importa el déficit que uno tenga con un país o con un grupo de países. Yo entiendo que hay veces la gente pone el foco ahí, pero de hecho lo hace el gobierno americano, el déficit con China, por ejemplo. Pero lo relevante desde el punto de vista macro para ver si tenés algún desequilibrio es el resultado global. En realidad hay que mirar, más que la cuestión comercial nada más, el resultado de la cuenta corriente del balance de pagos; y ahí, producto del aumento de exportaciones que está teniendo Argentina, los datos son razonables. Argentina va camino este año a un superávit comercial de 20.000 millones de dólares, quizás hasta un poco más, y va camino a tener una cuenta corriente equilibrada.

Ahora, eso en parte es porque hemos tenido una cosecha excepcional, y eso no quita de que por ahí uno no tenga costos en dólares que son altos, que le generan complicaciones a otros sectores transables, en particular a la industria. Lo que importa es la cuestión agregada.Si uno tiene déficit con Brasil, con Estados Unidos o con Europa, desde el punto de vista macro. Después, para otras cuestiones puede ser relevante mirar el déficit de una zona.

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Voy a conjeturar: obviamente los aumentos de las exportaciones que Argentina tiene agrícolas, energía, no van a Brasil. Nosotros exportamos a Asia en mayor proporción. Brasil incluso es exportador de, por lo menos agrícolamente, lo mismo que nosotros. Interpreto que la caída de las importaciones de Brasil pueden tener que ver con la apertura comercial, que se sustituyen por importaciones chinas y que antes, dado que no existía la libertad de importar de cualquier país, los productos importados del Mercosur tenían alguna ventaja arancelaria. ¿Estoy conjeturando mal?

Podría ocurrir. Yo tendría que revisar ahí a ver si había algún desvío de comercio desde el Mercosur hacia China. Podría ser. Las importaciones de China han aumentado mucho, pero otra vez: una cosa es lo que importa desde la macro, importa el resultado agregado; otra cosa después es que uno le quiera mirar otras cuestiones. Yo entendí, como vos me metiste en tu pregunta el tema del tipo de cambio real, eso hay que mirarlo con los datos agregados. Con los datos del comercio bilateral con algún país o alguna parte del mundo.

Hablando de el tema nuevamente, si el tipo de cambio nos puede traer algún tipo de inconveniente o alguna corrida en el futuro, veo continuamente que cada vez que se acercan las elecciones norteamericanas se hace referencia al riesgo de que Trump pierda. Y eso se interpreta en la Argentina como una pérdida del prestamista de última instancia que Argentina tenía, como obtuvo en las elecciones del año pasado. ¿Ves algún riesgo a que una eventual derrota de Trump en las elecciones en Estados Unidos en noviembre de este año pueda funcionar algo así como fue cuando Macri salió derrotado en agosto de 2019? Que al día siguiente haya una pérdida de los activos argentinos, un aumento del dólar, una corrida o algo parecido.

Vamos por partes ahí. El tema del swap, en algunas notas que he escrito en el diario, digo: es una cosa que en la medida que el gobierno pueda dar señales de que ese swap está a prueba de balas... Recordemos que en su momento el swap fue cuestionado incluso por hasta por algunos miembros del partido republicano.

O sea, Trump va a estar en el poder hasta enero del 28, con lo cual en la elección presidencial va a estar este mismo presidente. Pero si le va mal en la de medio término, quizás un poder menguado. Entonces, yo no sé el detalle del swap. Cuando se pidió usar el swap, se usaron un par de miles de millones de dólares, funcionó relativamente rápido, a diferencia del swap con China, que funciona con bastante más demora, tiene más pasos burocráticos o tiempos chinos, qué sé yo. A mí me excede eso.

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Pero es un tema para preguntar si uno va a tener la misma administración, pero quizás con un presidente que no tiene el mismo poder que tiene hoy Trump en Estados Unidos. Ese es un tema válido y actuó como prestamista de última instancia; y si eso no está, lo que uno tendrá es o iremos por la vida con un seguro más chico o tendremos que buscar cómo podemos mejorar los seguros propios. En eso está trabajando el gobierno, comprando reservas, mejorando la posición de reservas netas del Banco Central. Bueno, en fin, buscando alternativas como para poder llegar mejor pertrechado de lo que lo hizo en la elección de medio término.

Para mí, no da el tiempo para comprar un seguro completo, porque un seguro completo sería estar sentado arriba de una parva de reservas. Pero es evidentemente que el swap haya funcionado como una suerte de recurso de último momento, que funcionó bien en términos de expectativas. A mí me parece que es importante porque uno no puede descartar que la política meta la cola.

Como vos bien dijiste, el ruido grande en la PASO del 19 ocurrió cuando se reveló el problema, no tanto antes, sino después que Macri pierde la PASO y parecía que la diferencia iba a ser irremontable, como de hecho terminó siéndolo, más allá de que después hizo una mejora importante; pero no alcanzó porque cuando vos viste al populismo enfrente tuyo, la gente decidió protegerse y eso generó una caída en el precio de los activos, una caída en los depósitos en dólares.

Ahora, por ahí no le va bien al populismo en las encuestas, no le va bien en la elección del año que viene y todo esto queda en el plano de las hipótesis y no se termina concretando. Ojalá sea así. Ojalá Argentina tuviera que discutir entre propuestas más racionales y no en una alternativa populista que atrasa 100 años. Ojalá hubiera una alternativa al gobierno actual sensata que tenga diferencias, pero respetando las reglas de la aritmética, qué es lo que lamentablemente los gobiernos kirchneristas han violado, intentado violar sistemáticamente, para después chocarse con una realidad que termina en una inflación absurdamente alta.

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Y en ese sentido, para que la mayoría de la población vote al oficialismo o una alternativa que mantenga el rumbo, es importante el grado de percepción que tenga la sociedad de cómo evoluciona la economía. ¿Cómo ves vos que está evolucionando la economía en este año 2026 y qué arrastre puede quedar para 2027?

La primera cuestión es que si uno mira inflación, tuvimos una aceleración. Nosotros esperamos que la inflación siga bajando. No es tan fácil es romper la barrera del 20% anual. Quizás eso lleva algún tiempo más prolongado de lo que por ahí uno esperaría, desearía que se materializara en el primer semestre; pero parecería que lo peor en términos de inflación, con ese 3,4% de marzo, quedó atrás. Obviamente que los niveles de abril o niveles de dos y algo son niveles de inflación muy alta, y que generan costos sociales importantes.

En término de actividad, vos lo que tenés es grandes diferencias entre sectores, que es de lo que habla todo el mundo, y tenés grandes diferencias entre regiones producto de la cosecha, de los desarrollos de hidrocarburos, de minería. En general, en las encuestas que hay sobreconfianza del consumidor y popularidad del gobierno, el interior está mucho mejor que GBA, donde hay la industria pesa más en el PBI de GBA de lo que pesa en el interior del país, si querés como una explicación simple.

Entonces, esta es una economía donde tenés grandes diferencias entre sectores, entre regiones, entre familias. En definitiva, hay una cuestión de una euforia económica de actividad que le llega a casi todo el mundo. Entonces, en ese escenario es que transitamos y ahí es una cuestión más política. ¿Qué es lo que la gente va a privilegiar? Si la gente va a privilegiar que probablemente se vote el año que viene con 3 años seguidos de crecimiento económico, aunque con grandes diferencias y por ahí que no te pega mucho en el bolsillo, o va a preferir buscar algún atajo que normalmente termina mal.

Por eso habrá que ver cómo son estos atajos. Otra vez, yo por ahora no hay una alternativa que proponga un programa económico sensato y que no sea el gobierno. Veremos. O sea, esto de acá a que empiece la disputa política, pero hay tiempo de armar esa alternativa. Lo que sí vemos es que el kirchnerismo no ha aprendido mucho. De hecho, están algunos de sus referentes hablando que hay que defaultear la deuda. O sea, estamos en una situación donde no parece que hayan hecho avances ni aprendido de sus errores.

Vos mencionabas que lo peor del pico de la inflación, con 3,4, ya pasó. Uno podría decir que parte de esa inflación es el resultado del aumento que tuvo el precio del dólar previo a las elecciones de octubre del año pasado; y desde octubre acá, el dólar, podríamos decir, se abarató alrededor de 20% y, al mismo tiempo, hay 20% de diferencia entre el precio actual y el techo de la banda. ¿Qué sucedería con la inflación, o si es una hipótesis, un escenario probable, si en elecciones en Estados Unidos esos ruidos que podríamos plantear que se generaran, volverían a aumentar el dólar al techo de la banda? ¿Existe la posibilidad de que la inflación otra vez hacia fin de año o comienzo del año próximo vuelva a tener un patrón por un aumento del precio del dólar que recupere lo que perdió de octubre hasta hoy?

Nosotros hemos tenido varias cosas que explicaron ese aumento de la inflación, porque vos, además del salto en el tipo de cambio producido por una caída en la demanda de pesos, que si realizar portafolio o lo que fuere, además sumamos varios cambios de precios relativos muy significativos que te pegan en los índices de algún mes o de algunos meses: tuviste la carne, después tuviste tarifas y después tuviste combustibles, y va a haber una segunda ronda de combustibles en algún momento.

Aparte lo de combustible se va a resolver este año, el año que viene si no tenés esos cambios de precios relativos, aunque el tipo de cambio se vaya al techo de la banda y en la medida en que el Banco Central gane alguna mayor credibilidad respecto de la que tiene hoy en el manejo de la política monetaria, el traslado de una depreciación a precios debería ser más moderado que en el pasado. Esto, de hecho, ya ha sido así. Entonces, el tipo de cambio se puede mover. En otros países se mueve, hay algún traslado a precios, pero no es que si el tipo de cambio se desprecia 20% le vas a agregar a la inflación 20 puntos respecto de lo que hubiera estado si no se hubiera dado ese cambio en el tipo de cambio.

Ha habido avances producto de la mejora fiscal, de la obsesión, si vos querés, del gobierno en el resultado fiscal y en bajar la inflación. Entonces, ahora eso está metido dentro de lo que uno hace de la proyección. ¿Por qué no te digo 5% anual para el año que viene? Nosotros creemos que la inflación va a estar 20 y algo por ciento el año que viene. En parte porque operan estos mecanismos, porque puede haber algún cambio de precio relativo, porque el tipo de cambio se puede ir a tocar la banda. Hay un montón de factores, pero no te llevan a una inflación de 50% anual. Yo digo: vas a tener una inflación que le cuesta bajar, pero no una inflación que termina siendo todos los meses tres y pico.

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En síntesis, escuchándote sos razonablemente optimista respecto del futuro de la economía argentina.

Creo que la Argentina tiene una enorme oportunidad. Si nosotros nos vamos otra vez por el atajo del populismo, la vamos a abortar como la hemos abortado tantas veces en el pasado. Esto no quiere decir que yo no tenga diferencias con algunas cosas que hace el gobierno, en balance, se han hecho muchas transformaciones que algunas van a demorar en tener impacto en la economía, pero otras ya han tenido algún impacto. Por ejemplo, Argentina va a dejar de hablar de la restricción externa.

Vos y yo, que tenemos algunos años, hemos escuchado a los economistas heterodoxos preocuparse todo mucho tiempo de la restricción externa, que te vas a quedar sin dólares. A mí siempre me pareció una exageración, eso no importa. El hecho es que vamos a dejar de hablar en eso. El presidente tiene razón: acá te van a sobrar los dólares. El problema es el otro, porque vos tenés por delante, entre hidrocarburos y minería de acá al año 2035, nada más que esos dos sectores, 60.000 millones de dólares más de exportaciones. Es un cambio copernicano a lo que hemos estado acostumbrados a ver. Sumale a eso el agro y otras cuestiones. Es algo que te saca una cuestión que le ha metido mucho ruido a la economía.

Entonces, si vos le bajás la volatilidad macroeconómica, porque más o menos el programa va dando algún resultado, tenés menos inflación, una economía que no es un roller coaster sino otra economía más normal... bueno, habrá transformaciones sectoriales, pero en el agregado empiezan a aparecer oportunidades que ni siquiera nos imaginamos.

Porque vos le sacás ese ruido macroeconómico a la gestión del día a día de cualquier empresario y lo ponés a focalizarse donde se tiene que focalizar: que es cómo baja costos, cómo gana mercado. Estar preocupándose cómo tiene que cubrir ante una devaluación que puede ser de uno a tres, para tomar un número, cosa que en otros países no pasa. 

Entonces, yo creo que hay muchas cosas que si las tiramos por la borda, perdemos una oportunidad enorme. Argentina lo ha hecho muchas veces: cometer ese error de irse por el atajo, por irse por los cantos de sirena del populismo. Entonces, independientemente de la crítica, que es válida porque hay cosas que se pueden mejorar, lo que uno tiene que tener claro es de dónde viene la crítica. Si son los cantos de sirena, todos sabemos: el canto de sirena nos termina estrellando el barco contra las piedras. Entonces, eso es lo que tenemos que tratar de evitar, de irnos por ese facilismo que muchas veces como sociedad nos encantó.

RM