Diagnostico económico

Experto en impuestos sobre las recomendaciones del FMI: “el capital es mimoso, va a donde lo tratan mejor”

“Ingresos brutos es el peor impuesto que existe en la historia”, sentenció el tributarista César Litvin, quien advirtió que el camino al superávit debe llegar por más actividad económica y no por un “excesivo sacrificio fiscal respecto del asalariado”.

Cesar Litvin Foto: X @CRLitvin

En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), el contador público César Litvin, coincidió en la necesidad de avanzar hacia un IVA provincial que absorba impuestos municipales y provinciales, pero plantó bandera en contra de las recetas que buscan sumar más asalariados al impuesto a las ganancias. Para EL especialista en Derecho Tributario, el camino hacia el superávit debe construirse con incentivos y no con mayor presión impositiva sobre el patrimonio: “los capitales son mimosos, se van donde mejor lo tratan”.

César Litvin es contador público, especialista en Derecho Tributario, socio, fundador y CEO del SICI Lisicki, Litvin y Abelovich, firma de profesionales especializados en impuestos, auditoría, consultoría y servicios legales. Además, se desempeña como profesor titular en la Cátedra de Teoría y Técnica Impositiva I en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires

El Fondo Monetario calificó a nuestro sistema impositivo "complejo, altamente distorsivo e inestable". Propuso que el monotributo sea modificado, que sea aumentado la tributación de los sectores que hoy menos tributan. Me gustaría un balance suyo, tanto de cómo es este sistema financiero complejo, altamente distorsivo e inestable, y de las recomendaciones del fondo.

El sistema tributario argentino tiene una inusitada complejidad por la cantidad de tributos: más de 150 entre Nación, provincias y municipios. Con un detalle: solo 10 de esos tributos recaudan el 92%, con lo cual están sobrando varios, y eso hace muy complejo el sistema. Además, hay superposición de tributos. Sobre el mismo bien se cobran distintos impuestos: se superpone y todo eso va a precio al consumidor. El diagnóstico del Fondo es bueno; no comparto todo lo que sugiere.

Hoy el sistema tributario argentino, además de ser muy complejo, está contaminado por impuestos que son muy distorsivos. Los impuestos que son muy distorsivos, para que se entienda, son los que hacen mucho daño a la actividad económica, porque desmotivan la actividad económica o generan problemas de competitividad en la actividad económica. El problema es que, dentro de esos 10 tributos que más recaudan, hay muchos que son distorsivos.

En el podio de los distorsivos es ingresos brutos. Ingresos brutos es el peor impuesto que existe en la historia. El peor impuesto que existe en el sistema tributario es un impuesto que se va repotenciando en el precio, que se va acumulando en cascada, y es un impuesto que afecta a las exportaciones porque se cobra en cada una de las etapas, y cuando el producto va afuera, se está exportando ese impuesto. 

El Súper RIGI y el mito de que las inversiones nos van a salvar

El hecho de que un impuesto se vaya sumando sobre el otro, en el caso de ingresos brutos, ¿no tiene algún punto de contacto con el impuesto de circulación de mercadorías de Brasil o el impuesto a las ventas, el tax en Estados Unidos?

No, justamente porque el impuesto de circulación a las ventas es lo más parecido al IVA, donde solo se va gravando cada una de las etapas, el valor agregado de la actividad económica. No es el caso de ingresos brutos.

Pero en el caso de los impuestos a las ventas, un proveedor vende la lana, le pone el impuesto a las ventas; el señor fabrica medias, le coloca el impuesto a las ventas. Y cada uno va pagando el impuesto.

Sí, pero no ocurre lo que ocurre con ingresos brutos, que tiene ese efecto acumulativo en cascada porque se va gravando el valor agregado. El problema en ingresos brutos justamente es ese efecto repotenciación en el precio. Por eso ningún país tiene este impuesto. El modelo americano es un impuesto a las ventas, pero en la última etapa, al consumidor final, con lo cual la etapa de producción, intermediación, mayorista, minorista, solo paga en la última etapa. Entonces no se repotencia en el precio. 

Y en el caso del modelo europeo, en Europa se está utilizando el IVA, donde la virtud del IVA es que va gravando solo el valor agregado. En la Argentina, cuando se crea el IVA en el año 75, se deroga lo que hoy es ingresos brutos, que se llamaba actividades lucrativas.

¿No fue Cavallo el que colocó el IVA?

No. En el año 75 se creó el IVA.

Cavallo entonces lo que hizo fue aumentar el IVA.

 Lo generalizó y además del 18 subió al 21. Incluso era por tiempo determinado, pero bueno, las situaciones de emergencia impositiva en la Argentina duran mucho más. Entonces, hay una gran contaminación con impuestos muy distorsivos que hacen mucho daño a la actividad económica. En segundo lugar está el impuesto a las exportaciones, porque solo 12 países en el mundo tienen este tipo de impuestos, pero ninguno de nuestros competidores lo tiene.

No lo tiene Brasil, no lo tiene México, no lo tiene Chile, ni Uruguay, ni Paraguay, porque los países que lo tienen son todos países del Tercer Mundo, países asiáticos o africanos. Entonces, cuando competimos con los países que producen lo mismo que nosotros, estamos en situación de desventaja. Por eso el gobierno viene bajando la incidencia del impuesto a las exportaciones. El pico de trascendencia que tuvo este impuesto tan distorsivo fue 2008, que recaudó el 3% del PBI.

Hoy está menos del 1%. Y con esta reducción gradual proyectada, va a ir perdiendo incidencia en la recaudación y lo más probable es que ese impuesto sea eliminado. Brasil lo eliminó en la década del 90 con un boom importante productivo. Fue mucho más competitivo y generó mucha más actividad económica.

Yo me recuerdo a Palocci, Ministro de Economía de Lula, diciendo: "no cobramos impuestos a las exportaciones".

Exactamente. Y eso es bueno, porque es un impuesto que quita competitividad. No es lo mismo exportar autos de Argentina que de México, que es competidor, o de Brasil, que es competidor, que no tienen ese impuesto.

Respecto del monotributo, el impuesto que pagan las personas físicas, usted decía: "concuerdo en algunas cosas con las recomendaciones del fondo, con otras no". Me gustaría escuchar su opinión respecto a los impuestos que pagan las personas físicas.

Hubo cuatro propuestas que se conocieron. Una es eliminar justamente impuestos a los débitos y créditos, que es otro impuesto que no debería existir. Nació en el 2001, por un año. En marzo soplamos las velitas del cuarto siglo de este impuesto. 

En Brasil también pasó algo similar, ¿no?

Sí, pero lo eliminaron. Con lo cual, es un impuesto que mide transacciones y la verdad que incentiva la informalidad también, porque todo lo que se bancariza tiene ese impuesto que es caro, porque es el 1,2 de entrada y salida. Y esa parte de la sugerencia del fondo estoy de acuerdo.Lo segundo también que estoy de acuerdo es la parte que tiene que ver con reformular ingresos brutos, es decir, los impuestos y tasas municipales.

El Gobierno envió al Congreso Súper RIGI, Ludopatia, Ley de Lobby y la derogación de etiquetado frontal

Para que la audiencia entienda: los municipios no pueden cobrar impuestos, solo pueden cobrar tasas que sean retributivas de servicios fehacientemente brindados. Y lo que han hecho en los últimos años los municipios: empezaron a cobrar verdaderos impuestos disfrazados de tasas, porque gravan ventas. Entonces se convirtió las tasas de seguridad e higiene en un hermanito menor del ingreso bruto, que también es un impuesto distorsivo. Esa parte de lo que el Fondo quiere hacer, creando un IVA provincial, que ese IVA provincial absorba ingresos brutos y tasas municipales, y que la Nación se quede con la parte de la recaudación que le corresponde por la ley de Coparticipación. 

Se desdobla el 21% de IVA en un porcentaje para la provincia, y otro para la Nación, y eliminar la coparticipación.

Sí, o reformularla. Hablando de la coparticipación, tenemos 30 años de mora con la manda constitucional que nos obligaba, en el año 96, de reformular la ley de coparticipación, que quedó totalmente obsoleta,  que genera ganadores y perdedores.

La parte que no estoy de acuerdo con el fondo es cuando quiere incorporar más asalariados al impuesto a las ganancias y quiere también bajar la cantidad de monotributarios que existen en la Argentina. Hay que entender que la estructura tributaria en la Argentina descansa sobre impuestos al consumo. Los impuestos que más recaudan son impuestos al consumo: IVA; ingresos brutos recauda el 4% del PBI; tasas municipales; impuestos internos.

Lo que pasa con los impuestos al consumo es que todavía el consumidor cuando paga no lo ve, pero tiene mucha incidencia en el precio y se paga mucho cada vez que se consume. Por supuesto que eso hace que el sistema tributario sea regresivo: afecta más a los que menos tienen porque tiene mayor incidencia en el bolsillo de los que pagan de impuestos al consumo respecto de los que más tienen.  Si bajamos los mínimos no imponibles e incorporamos más trabajadores, lo que va a hacer es un excesivo sacrificio fiscal respecto del asalariado que ya paga mucho por el consumo, y le vamos a hacer pagar más por impuestos al consumo.

¿Cómo solucionaría usted el problema de la tensión mundial que hay en todo Occidente respecto de la insatisfacción de los votantes con la democracia? Porque la mayoría de la población siente que perdió capacidad de consumo en los últimos 30 años y que, está demostrado estadísticamente, el 1% más rico de la población ha crecido de manera geométrica, capturando muchas veces el 50% del aumento de todo el Producto Bruto de Occidente.

Eso no se soluciona con los impuestos. Porque las experiencias han sido nefastas. Los capitales son mimosos, se van donde mejor lo tratan. Entonces, la experiencia en Francia, cuando fue Hollande presidente, que creó un impuesto a la riqueza muy elevado, logró que mucha gente de muchos patrimonios, se fueron a vivir afueraFrancia. Y después hubo un estudio económico que mostró que lo que se perdió de recaudación, por la gente que dejó de consumir en Francia y dejó de invertir en Francia, fue mayor al incremento de la recaudación.

Quiero contar la experiencia argentina. En el gobierno de Macri fue bajando impuestos a los bienes públicos. Fue el compromiso con el blanqueo que generó, que fue un éxito: 116.700 millones de dólares se blanquearon, confiados en que después de los impuestos patrimoniales no le iban a morder parte de ese capital. Cambió el gobierno y, del 0.25 que era la alícuota vigente en el gobierno de Macri, pasó a una alícuota superior. Después vino un impuesto a la riqueza y eso generó que mucha gente se haya ido a vivir a Uruguay, que lo recibió con muchísimo cariño impositivo.

Súper RIGI en el Congreso: cuáles son los beneficios y las condiciones para entrar

Mi pregunta es más universalista. ¿Cómo cree que se va a resolver el problema de la distribución regresiva del ingreso si no es a través de impuestos? ¿Qué otra herramienta va a tener la humanidad para resolver ese problema?

 Hay que tener en cuenta la estructura del PBI de cada país. Hay países que son productores de riqueza, y los países que son productores de riqueza tienen muy bajos impuestos al consumo, con lo cual le mejora la situación a los más necesitados, y muy altos impuestos a la renta, a las ganancias; en los países escandinavos llega al 50%. Y eso, produce el efecto teórico que se llama redistribución de la riqueza. En los países que no producen riqueza, que no crecen o que hay muchísima informalidad, la estructura tributaria se va deformando hacia impuestos al consumo y que se hacen regresivos. Ahí es donde el problema de la redistribución de la riqueza tropieza con muchos inconvenientes.

A su juicio, ¿la redistribución de la riqueza plantea que haya que hacer mayores impuestos a la riqueza y menores al consum?

Mayor impuesto a la renta. Porque después podemos hablar del patrimonio, porque ya el que ganó dinero ya pagó, y si después lo acumuló tiene que volver a pagar de nuevo. 

Leyó El capital de Piketty. ¿Qué piensa de la teoría de Piketty respecto de, entonces, un impuesto a la herencia muy alto o alguna forma de redistribuir? Porque usted lo que está planteando es que se olvida del capital.

 No es que me olvide. La generación de riqueza, de dinero, en la acumulación del capital ya hubo una etapa que pagó un impuesto muy importante. Muchos países, por política extrafiscal de motivar con conductas, lo que hacen es no gravan el patrimonio. Justamente unos 15 países en el mundo están utilizando impuestos patrimoniales; la Argentina es uno de ellos. En Latinoamérica, solo Uruguay y Colombia. Uruguay solo grava el patrimonio en Uruguay, no grava el patrimonio fuera de Uruguay; ese es un poco el atractivo que tiene.

¿Cuál es la única forma de lograr superávit fiscal reduciendo impuestos? ¿Cómo se hace? 

Con más actividad económica. Para eso hay planes: el RIGI, el RIMI, el Super RIGI. Y una asignatura pendiente que quedó a la intemperie, que es aquellas empresas que tienen capacidad de invertir pero no son pymes y no pueden entrar al RIMI, y el bolsillo no les alcanza para el RIGI, que son 200 millones, y mucho menos para el Super RIGI, que es para más de mil millones.

El Gobierno aprobó un nuevo proyecto de cobre en Mendoza bajo el RIGI

Cuéntenos su visión, entonces, sobre el RIGI, el RIMI.

Creo que generar más inversiones se produce el círculo virtuoso: más inversiones, más empleo, más consumo, más actividad económica, también más recaudación: que la mayor recaudación y el superávit fiscal venga no por alza de impuestos, sino por más actividad económica y por más formalidad también. Ahora, yo creo que estos instrumentos, que lo usan muchos países del mundo. Instrumentos para motivar conducta o para motivar o mejorar algunas regiones geográficas; lo ha habido en la Argentina, existen todavía algunas. El RIMI va a tener mucho éxito, el RIGI ya tiene algunos proyectos muy importantes.

El Super Rigi son actividades que no se hacen en la Argentina: autos eléctricos, IA, etcétera, que bueno, la idea es copiar un poco el modelo de Irlanda. Irlanda estaba en una situación pésima y después hubo un plan donde atrajo todas las tecnológicas, y hoy Irlanda es una potencia en Europa; lo que grava es el 12% de impuesto a las ganancias, mientras que en el resto de Europa, el 35%. Por eso se está pensando en el mundo un impuesto mínimo global que no sea menor al 15%.

¿Cómo piensa el mundo? Porque va a haber un punto a partir del cual, no sé, mil personas van a tener el 50% del patrimonio de 8.000? Si usted, por ejemplo, está de acuerdo con lo que plantea Piketty de que haya un impuesto a la herencia que permita que se redistribuya ese capital acumulado de una manera más severa.

Tengo 47 años de profesión. Estamos excedidos en tributos y la verdad es que, cada vez que me hablan de nuevos tributos, no tengo tolerancia a escuchar nuevos tributos. Y trabajo en la Argentina y vivo en la Argentina y quiero ver cómo ayudamos a la Argentina a que esté mejor con un sistema tributario. Pero no me quiero meter en eso. No me quiero meter en ese tema, no soy economista, soy tributarista.

Pero mi pregunta es, en la Argentina, ¿usted le va a cobrar a los del RIGI, del RIGI, los distintos beneficios, 12% de impuesto a la ganancia y al resto de las actividades, 35?

El RIMI para las pymes no baja impuesto a las ganancias; permite nada más que dos instrumentos: amortización acelerada de las inversiones de bienes y devolución del IVA, que es un tema que es un escollo financiero tener acumulado IVA y no usarlo. El RIGI sí tiene un poco más de beneficios, pero son inversiones de 200 millones de dólares. El impuesto a la ganancia es el 25%, que es el promedio que se debe cobrar en el mundo.

RM