Concepto desvirtuado

"Hoy el salario mínimo vital y móvil es en realidad la jubilación mínima"

El análisis histórico de Ángel Cerra revela porqué la gestión actual pisa el indicador. "El ideario liberal está en contra de que se fije el salario mínimo", sostiene.

Angel Cerra Foto: Captura web

El sentido inicial de aquella Ley de 1964 quedó sepultado bajo el peso de la inflación y las urgencias fiscales. "Queda claro que no tiene la misma función", analizó el economista e historiador Ángel Cerra en diálogo con Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190). El especialista precisó que, si se calculara el indicador actual siguiendo tres variables inelásticas como alimento, transporte y vivienda, el monto "tendría que oscilar entre un millón quinientos y un millón ochocientos mil pesos". Sin embargo, la insistencia oficial en mantener el piso congelado por decreto en 367.800 pesos abre otra discusión: "Las jubilaciones mínimas con 30 años de aportes están enganchadas por ley al salario mínimo vital y móvil", recordó Cerra, y planteó que el foco ya no está puesto en los ingresos de los trabajadores, sino en verlo como un gasto destinado a los jubilados.

Ángel Cerra es economista, magíster en relaciones internacionales, docente e investigador, reconocido por su trayectoria académica en la Facultad de Ciencias Económicas y en el Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires. También lidera comisiones de la materia de Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado. Como investigador, ha enfocado su análisis en el desarrollo económico, el pensamiento desarrollista y la evolución histórica de las políticas públicas en la región, habiendo publicado diversos artículos académicos.

El salario mínimo, vital y móvil fue fijado por decreto en 367.800 pesos. ¿Qué impacto tiene que el salario mínimo tenga esta cifra tan insignificante? ¿Para qué sirve? ¿A quién se le paga? ¿Cuál es el punto de referencia? ¿Por qué tanto énfasis pone el gobierno en que sea tan bajo?

Voy a remontarme al pasado y al momento en que se creó el salario mínimo, vital y móvil en el año 1964. Y voy a decir una obviedad. ¿Qué significa? Porque nosotros repetimos las palabras. "Mínimo": es la remuneración que puede percibir en el piso un trabajador. "Vital": porque cuando fue creado se suponía que tenía que cubrir las necesidades del trabajador y de su familia. Y "móvil": porque estaba previsto que se ajustara siguiendo la inflación.

Inclusive, en la normativa original se establecía un número del 15% que motivaba a que las partes pidieran la readecuación del monto que se pagaba como salario mínimo, vital y móvil. Entonces, el sentido inicial era ese. Y de hecho, en los años 60, los años 70 y durante bastante tiempo, ese era efectivamente el piso de las categorías convencionales. Y de ahí iba evolucionando. Evolucionando de acuerdo a la jerarquía, a la antigüedad. Yo recuerdo el convenio metalúrgico que se ingresaba: el peón cobraba el salario mínimo y después estaba el medio oficial y así sucesivamente.

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¿Cuál sería el equivalente a aquel de 1964?

Si se actualizara siguiendo algunos valores que yo presenté en la investigación, calculado en kilos de carne, en un alquiler en la ciudad de Buenos Aires y en boleto mínimo; o sea, tres indicadores heterogéneos, pero al mismo tiempo tres indicadores que son inelásticos porque es lo que todo el mundo tiene que consumir: alimento, transporte y vivienda, con esos indicadores, tendría que oscilar entre un millón quinientos y un millón ochocientos.

O sea, en el 64, por ejemplo, se compraban 107 kilos de asado; y comprando barato, con el actual de 367 mil, yo compré 25 kilos. Queda claro que no tiene la misma función, que no tiene el mismo sentido, que la sociedad argentina es otra y que, además, con los años, fueron haciendo la situación un poco más compleja en el sentido de que se fueron enganchando ciertos gastos del Estado al salario mínimo, vital y móvil.

La existencia de este primer salario mínimo, vital y móvil en el 64, ¿fue resultado de qué proceso político? Me imagino el radicalismo con Illia.

Sí, un radicalismo que, desde el punto de vista económico, tenía una política económica similar a la del primer peronismo, a pesar de que esto no les hubiera gustado absolutamente nada a los radicales del pueblo. Pero con fuerte intervención del Estado, dentro de lo que era el esquema keynesiano en los años 60, no solo en Argentina, sino ahora sí en el mundo también. Así que esa intervención estatal estaba prevista...

Una ley del Congreso.

Una ley del Congreso, sí. Y que tuvo mucho consenso. La CGT, como estaba enfrentada en lo político con el gobierno, de hecho, al poco tiempo encaraba un plan de lucha, no le satisfizo el monto. Le pareció muy bajo este monto de 14.000 pesos que compraba 107 kilos de carne...

Hoy sería un millón y medio de pesos.

Le parecía poco. Para poner el término en un momento, argumentó que era poco, pero evidentemente era mucho, porque además el salario promedio estaba en 18.000 pesos, el promedio de todas las remuneraciones, así que era un piso alto para los salarios el que se fijaba. El promedio de todas las remuneraciones era 18.000. Y este es 14.000.

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¿Y si lo hiciera hoy respecto del promedio? ¿Qué le daría?

No, creo que está alrededor de 2 millones, así que no tiene punto de comparación. 

Cuando yo vivía en Brasil, el tema de discusión del salario mínimo, vital y móvil era un tema fundamental porque se lo utilizaba como una especie de indicador para todo tipo de operaciones. Inclusive hasta las multas eran X cantidad de salarios mínimos. No sé si como historiador usted nos puede ayudar a comparar el concepto de salario mínimo, vital y móvil en la Argentina con otros países. 

Sí, existen otros países. Argentina en América Latina fue pionero en imponer el salario mínimo. Y lo que sí ha cambiado, y esto ha cambiado en la Argentina también, es que con el tiempo se han ido enganchando ciertos gastos del Estado con el salario mínimo. Por ejemplo, y esto es relevante en el presente, con la cuestión de las jubilaciones que tienen 30 años de aportes: las jubilaciones mínimas con esos aportes están enganchadas por ley al salario mínimo, vital y móvil. Es decir, que si subiera, tendrían que subir automáticamente las jubilaciones sin que el gobierno pueda decidir al respecto.

Después, por ejemplo, en los requisitos que se piden para ciertas becas, como la beca Progresar, también se pide que el ingreso familiar no supere... no recuerdo bien si era dos salarios mínimos o tres salarios mínimos, pero el concepto es el mismo. Si sube el salario mínimo, lo que hacen es facilitar el acceso a esa beca, porque más personas pueden cobrarlo. Así que está enganchado.

Y hasta hace poco, hasta el 2024, estaban enganchados los planes Potenciar Trabajo. Eso en el 2024 el gobierno desligó el enganche entre el salario mínimo. Y eso hace que, justamente los gobiernos en general, y este en particular con mucho énfasis, pretenda que el salario mínimo desaparezca. En este caso sería, del punto de vista práctico, examinemos también que el ideario liberal está en contra de que se fije el salario mínimo, claramente; o sea, porque implica una intervención del Estado en la economía.

Lo que sí claramente es salario mínimo es jubilación mínima. O sea, lo que están determinando es la jubilación mínima, porque eso sí cobra una cantidad importante de personas argentinas. Para ponerlo en términos concretos, hablar de salario mínimo no es de salario, sino de jubilación mínima.

Así es.