Contar lo que no se ve: la misión clave del periodismo político que Milei quiere impedir en el Congreso
Hace tan solo cinco días, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, brindó su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso norteamericano. A espaldas del mandatario, en una bandeja superior, el periodismo acreditado realizó la cobertura del tradicional evento. En Argentina se da todo lo contrario: el presidente Javier Milei, quien tiene a su par estadounidense como modelo en materia política, económica y sobre todo comunicacional, decide desplazar a la prensa de sus habituales puestos de trabajo, que tienen la misma ubicación que en el Capitolio.
La función del periodista político acreditado en una institución pública es contar lo que no se ve. Aquello que las transmisiones oficiales no muestran. La negociación detrás de una ley, el desarrollo de una reunión de Gabinete. En definitiva, informar a la ciudadanía sobre los poderes que administran los destinos de un país.
La apertura de las sesiones ordinarias del Congreso no es la excepción. Se trata del evento legislativo más relevante del año, donde el Presidente brinda un discurso sobre el estado de la Nación y anuncia las leyes que enviará para su tratamiento. No obstante, por segunda vez en una Asamblea Legislativa y tercera en lo que va de su mandato, Milei desplaza de manera arbitraria a los periodistas acreditados de los palcos de prensa de la Cámara de Diputados.
Al igual que en Estados Unidos, los palcos tienen una ubicación estratégica por la amplia visión que ofrecen del recinto, además de contar con las condiciones necesarias para cumplir la tarea periodística. No por casualidad ese sitio está reservado a la prensa acreditada desde la recuperación democrática, y así se mantuvo en cada Asamblea Legislativa desde ese entonces. Hasta la llegada de Javier Milei.
Sin justificación válida, Presidencia de la Nación (que maneja la seguridad y el protocolo del evento a través de Casa Militar) decidió por segundo año consecutivo desplazar al periodismo a un rincón de la segunda bandeja del recinto, habitualmente destinada a invitados. Allí, las severas limitaciones de espacio, sonido y visión perjudican la cobertura periodística y, por ende, menoscaban el derecho a la libertad de prensa y expresión consagrado en la Constitución Nacional.
La decisión es acatada por la Vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel (quien preside la Asamblea Legislativa) y también por el Presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Las únicas respuestas obtenidas atribuyen el cambio a motivos de seguridad. Sin embargo, la explicación carece de fundamentos, por dos motivos: por un lado, nunca se ha registrado ningún incidente, y por otro, los palcos están habilitados normalmente los días de sesión.
Por lo tanto, cabe preguntarse si el verdadero motivo del corrimiento del periodismo obedece a meras cuestiones estéticas. El Círculo de Periodistas Parlamentarios, que presido desde el año 2019 y nuclea a más de 30 profesionales de gráfica, radio y televisión, condenó y deploró el hecho tanto en 2025 como en esta oportunidad. También lo hizo en 2024, cuando los palcos de prensa fueron cerrados por primera vez en la historia democrática durante la presentación del Presupuesto Nacional a cargo de Milei. Esa vez, sin ningún previo aviso.
En todo este tiempo, numerosos diputados y senadores de diferentes pertenencias políticas y geográficas se expresaron en sintonía a través de notas remitidas a las autoridades de ambas Cámaras, en las que exigieron rever la decisión adoptada. Además, se presentaron distintos proyectos de resolución y declaración que refuerzan esta posición, como también una cuestión de privilegio contra el Presidente y las autoridades del Congreso en la última sesión del Senado.
Preservar nuestros lugares de trabajo no es un capricho, ni un privilegio: es la garantía con la que contamos para realizar una correcta y completa cobertura de los acontecimientos que suceden dentro del recinto. Marginar a la prensa significa menos libertad para informar y, en definitiva, menos democracia.
(*) Periodista acreditada en el Congreso de la Nación y presidenta del Círculo de Periodistas Parlamentarios.
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