Impuesto a las Ganancias 2026: desde qué sueldo se paga y cómo impactan las nuevas deducciones en el salario
La actualización de las deducciones y escalas del Impuesto a las Ganancias para 2026 vuelve a poner el foco en un aspecto central del sistema: cómo se determina la retención mensual y qué rol cumplen las deducciones personales en la previsibilidad del salario neto.
Con vigencia a partir del año fiscal 2026, se actualizaron los principales parámetros del Impuesto a las Ganancias aplicable a empleados en relación de dependencia. Estas modificaciones impactan tanto en las deducciones personales como en los umbrales a partir de los cuales comienza a practicarse la retención mensual del impuesto, con efectos directos sobre el ingreso disponible de los trabajadores y sobre la operatoria de liquidación de haberes.
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Entre los valores anuales actualizados se encuentran la ganancia no imponible, la deducción por cónyuge, la deducción por hijo y la deducción especial para empleados, que en conjunto determinan la base imponible sobre la cual se aplica la escala progresiva. La correcta combinación de estos conceptos es la que define si un salario queda alcanzado por el impuesto y en qué medida.
A partir de estas actualizaciones, los nuevos pisos salariales estimados para 2026, desde los cuales comienza a aplicarse la retención, se ubican aproximadamente en los siguientes niveles, considerando primero el ingreso bruto y luego el ingreso neto:
- Soltero sin hijos:
Bruto: $3.000.046 – Neto: $2.490.038 - Casado sin hijos:
Bruto: $3.487.190 – Neto: $2.894.368 - Casado con dos hijos:
Bruto: $3.952.152 – Neto: $3.302.179
Estos valores no constituyen un umbral único ni rígido. La retención efectiva dependerá de la situación personal de cada empleado y de las deducciones adicionales informadas, como gastos médicos, alquiler de vivienda, educación, seguros o personal de casas particulares. En la práctica, dos empleados con el mismo salario bruto pueden tener impactos impositivos diferentes según el nivel de deducciones correctamente declaradas.
Desde una mirada operativa, es relevante destacar que las nuevas escalas y deducciones aplican a las remuneraciones devengadas a partir de enero de 2026. En los casos en que los salarios correspondientes a diciembre hayan sido abonados en los primeros días de enero, el ajuste se verá reflejado al momento de realizar la liquidación anualizada en enero, incorporando los nuevos parámetros en el cálculo del impuesto.
Asimismo, en aquellas empresas que hayan liquidado y abonado salarios durante los primeros días del año sin haber aplicado aún las tablas actualizadas, la práctica habitual permite regularizar la situación mediante un recálculo posterior.
En un contexto de revisiones salariales más espaciadas y con una inflación en desaceleración, la gestión de las deducciones cobra un rol aún más relevante. La correcta carga y actualización de la información por parte de los empleados, junto con procesos claros y comunicados desde las empresas, resulta clave para evitar desvíos en las retenciones y ajustes al cierre del período fiscal.
Para las organizaciones, acompañar a los colaboradores con información clara sobre deducciones, plazos y efectos prácticos del impuesto no solo mejora la previsibilidad del salario neto, sino que también reduce consultas operativas y ajustes posteriores. En este escenario, una gestión anticipada y ordenada del Impuesto a las Ganancias se consolida como un componente clave de la administración de compensaciones.
(*) Directora de BSO & Payroll de BDO en Argentina
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