TRUMP VS EL PAPA

Estamos viendo a líderes que se presentan a sí mismos como ungidos por Dios

Del excepcionalismo de Reagan al mesianismo explícito de Trump y Milei. Un recorrido por la iconografía religiosa, los tatuajes de las cruzadas en el Pentágono y la preocupante mutación de líderes democráticos en figuras divinas.

Papa León XIV y Donald Trump Foto: CeDoc

Ronald Reagan, presidente de los Estados Unidos (1981-1989), había planteado en su momento que Estados Unidos era “un país elegido por Dios”, esas cosas que dicen los políticos. Pero, evidentemente el presidente Trump ha puesto ese asunto en primera persona, como que Dios es él. Después del escándalo que produjo hace unos días con un posteo haciéndose pasar por Jesucristo, después dijo que no era Jesucristo sino un médico, ayer posteó una suerte de iconografía religiosa que rodea hoy en día al trumpismo.

El Pentágono y el factor religioso

Y no solamente eso, también tuve acceso a imágenes que muestran al secretario de Guerra, Pete Hegsthm, el hombre que conduce el Pentágono, que debe tener acceso a cuestiones nucleares y que está al frente, junto con Trump, de la guerra, tiene un tatuaje en su brazo que me llamó mucho la atención que dice “Deus Vult”, que significa “Dios lo quiere”. Y uno lo ve a Hegsthm que era un presentador televisivo, con muy poca experiencia en el plano militar. Pero es un tipo con muy buen aspecto y muy fanático religioso. Estamos asistiendo a un fenómeno muy interesante tanto de parte del presidente argentino, Javier Milei, como de sus amigos de Estados Unidos. Un poco mesiánicos. Se ve que ellos suponen que no están administrando un país, gobernando, sino que están trayendo una suerte de mensaje divino como si fuesen mesías

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El mesianismo como método

Todo esto tiene una explicación, hay una foto que muestra a un grupo de gente, como en una escena “religiosa” en la Casa Blanca, de gente que reza y consagra de alguna manera al presidente Trump como una suerte de mesías. Y así hay pilas de imágenes de estos gobernantes imbuidos en un mesianismo evangélico. 

Estamos viendo una especie de fusión explícita entre el discurso religioso y el poder político, líderes que se presentan a sí mismos como ungidos por Dios. Y esto incluye a varios gobernantes mesiánicos del día, por supuesto el presidente Trump en primer lugar, lo propio hace el presidente Milei, no es de ahora sino desde hace mucho tiempo, pero evidentemente estos rasgos en ambos casos se han profundizado. 

La política en manos de los "enviados"

Esto incluye además a otros líderes mundiales, el propio Vladimir Putin tiene también cuestiones mesiánicas, Jair Bolsonaro en Brasil, Benjamín Netanyahu en Israel, Recep Tayyip Erdoğan en Turquía, Narendra Modi en la India y Viktor Orbán en Turquía. Es un panorama muy interesante, que podemos discutir si se lo creen o no, o si esto es una postura política. Hay mucha cuestión con los evangélicos o tal vez se lo creen y efectivamente el presidente Milei cree que su combate contra la inflación está inspirado en la biblia y Trump se cree Jesucristo y en esa condición es capaz de reprender al Papa León XIV.

Ayer, por ejemplo, el vicepresidente norteamericano, J.D Vance, le recomendó al Papa no hablar de teología. ¿Y de qué habla el Papa? ¿de fútbol? ¿de medicina? ¿de asuntos nucleares? ¿de energía?. “No se atreva”, le dijo Vance, otro fanático, al Papa "A meterse con la teología”. ¿O sea que el trumismo se ha adueñado de la teología. Y Milei nos convoca a luchar ante la adversidad que presenta la inflación, las encuestas y Adorni, invocando la relevancia del Monte Sion.

Decir “bueno, acá hay varias alternativas: o se lo creen y están todos un poco afectados", por no decir totalmente locos, o han adoptado una postura política bastante poco seria por cierto pero estamos viendo este espectáculo, en ambos casos y en varios casos más, de dirigentes políticos, presidentes, administradores, etcétera, que han adoptado esta postura mesiánica para enfrentar los problemas como las cruzadas.

Lo de Hegseth es increíble. Yo no tengo problema con los tatuajes, pero se ha tatuado la imagen de las cruzadas que fueron unas guerras ocurridas entre el año 1000 y 1300 impulsadas en su momento por un Papa por Urbano II para reconquistar la Tierra Santa que fueron un fracaso, la verdad.

Es muy contemporáneo en la política mundial presidentes y líderes políticos que asumen un papel de ser no electos por el pueblo sino electos por Dios y que tienen la obligación de transmitir su mensaje.

MEG