Tenían productos para las fiestas

Canastas navideñas: repartieron menos del 20% de los productos

La polémica en torno a los productos dejó versiones encontradas entre el oficialismo y la gestión de Alberto Fernández. Las organizaciones sociales, perjudicadas.

El secretario de Niñez y Familia, Pablo de la Torre, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. Foto: CEDOC

Criticas puertas adentro, versiones encontradas y números muy dispares forman parte de la polémica en torno a los productos navideños que se compraron bajo la gestión de Alberto Fernández y cuyo destino se desconoce, sin aclaraciones convincentes por parte del Gobierno sobre todo tras los dichos de Patricia Bullrich en Diputados.

Al día de hoy, el oficialismo tiene un debate interno sin saldo sobre lo que sucedió con productos como turrones, garrapiñadas, una serie de pan dulces y budines, que forman parte de canastas navideñas que terminan en manos de comedores populares. Según la funcionaria, esas canastas navideñas, unas 500 mil, no se repartieron porque “daban verguenza” y no contaron con tiempo para comprar nuevas, lo que generó malestar en el ministerio a cargo de la asistencia estatal, Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, porque directamente tienen otra explicación. 

Según pudo reconstruir PERFIL, eran 750 mil las canastas a repartir entre los comedores de las cuales solo se entregaron 72 mil y después de Navidad. Incluso, una versión que corre por cuenta de la cartera de Pettovello precisa que nunca hubo “cajas”, solo productos sueltos como pan dulce, garrapiñadas, turrones y budín, que terminaron en manos de la iglesia católica, grupos evangelicos, a la AMIA, pero quedaron fuera del radar de organizaciones sociales. “Lo poco que quedó se está entregando y se separó aquellos paquetes que estaban rotos. No había nada en mal estado”, agregaron sobre el tema. Eso sí: no tienen números precisos sobre lo que se repartió y lo que quedó en un depósito, supuestamente de la calle Salguero de la Ciudad de Buenos Aires, algo que el oficialismo negó de manera tajante. 

El tema también generó eco en Unión por la Patria. Una fuente al tanto del proceso de adquisición de los productos, que sabe cómo se manejó el ministerio de Desarrollo Social que lideró Victoria Tolosa Paz, indicó que se compraron, como aseguró Bullrich, 500 mil canastas pero que entre 85 mil a 100 mil fueron entregadas a iglesias. Y el resto quedó en galpones. 

“Nunca se hicieron en cajas, se compran propductos a granel y arman las canastas en base a varios productos pero eso corre a cuenta de quien los recibe”, se encargaron de detallar en torno a la polémica que abrió la encargada de la cartera de Seguridad.