El paso de Massa por Rosario: ¿es posible una “unidad con competencia” en el peronismo?
El exministro de Economía pasó por esa ciudad en medio de definiciones que muestran el estado de la tregua alcanzada entre las distintas corrientes del peronismo.
El paso de Sergio Massa por Rosario dejó algunas señales sobre una discusión que ya trasciende la provincia: cómo ordenar la interna peronista sin profundizar la fragmentación del espacio. El martes, el líder del Frente Renovador participó de la presentación del libro de Diego Giuliano en el Hotel Ariston, en un encuentro que reunió a dirigentes de distintas vertientes del peronismo santafesino.
La escena combinó referentes cercanos al kirchnerismo, massistas, dirigentes territoriales y representantes de espacios de la política rosarina. Más que una intervención directa en la disputa provincial, el encuentro mostró las dificultades de una convivencia que también se replica en el plano nacional.
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El peronismo busca reconstruir un frente común mientras sus distintas corrientes preservan sus propias aspiraciones electorales. En ese escenario, las PASO vuelven a cobrar peso como mecanismo para canalizar la competencia y evitar que las diferencias terminen en una ruptura.
El encuentro se produjo después de una tregua alcanzada semanas atrás entre Massa, Axel Kicillof, Máximo Kirchner y gobernadores. El acuerdo permitió contener la pelea, pero no resolvió las diferencias. Kicillof busca consolidar una construcción propia, La Cámpora mantiene capacidad de influencia y Massa intenta recuperar protagonismo dentro de un espacio opositor en reconstrucción.
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En ese contexto, la discusión por las PASO adquiere una dimensión mayor. Si el mecanismo desaparece, el peronismo perdería una instancia institucional para resolver sus diferencias. La competencia podría trasladarse a las negociaciones de listas, los armados territoriales o, directamente, a nuevas rupturas.
La frase de Giuliano durante la presentación sintetizó una de las posiciones que atraviesan al espacio: “La unidad no significa ausencia de competencia”.
La competencia como mecanismo de contención
Durante una cena privada con unos 60 dirigentes peronistas, Massa fue más directo: “Si hay PASO, que haya PASO”.
La propuesta parte de una premisa sencilla: que las distintas corrientes puedan competir dentro de una misma estructura, aceptar el resultado y acompañar al ganador. De esa manera, la disputa por el liderazgo no necesariamente debería traducirse en una ruptura.
También aparece el antecedente de 2019. La unidad que permitió derrotar a Mauricio Macri logró reunir a sectores enfrentados, pero no resolvió las diferencias que luego atravesaron al gobierno de Alberto Fernández.
El desafío hacia 2027 pasa, entonces, por otra fórmula: que la competencia sea una forma de ordenar la unidad y no el camino hacia la fragmentación.
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