se contradice con su propio archivo

Las principales fallas del relato cripto y las incongruencias con las declaraciones juradas

Bitcoin. El jefe de Gabinete dijo que ganó US$ 300 mil dólares entre 2013 y 2018. Ese dato ahora le juega en contra. Foto: Bloomberg

Múltiples dudas surgen sobre las supuestas inversiones en criptomonedas que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dijo que realizó entre 2013 y 2018. Lo contradicen el material de archivo del propio funcionario y lo expuesto en las rectificaciones de sus previas declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción.  En la presentación de 2025 confesó que ya se desprendió de todos los activos digitales.

La primera desconfianza surge a raíz de que modificó las declaraciones de 2023 y 2024 para incluir criptoactivos. ¿Por qué no los sumó de entrada? El segundo punto que genera sospecha es por los bienes en sí. En la declaración rectificada de hace tres años aparece consignada una tenencia de “3499,98 bitcoin” (sic) por un importe de $ 619.356,94. Como así también otros activos en Lemon y Binance.

Ese número no pasó desapercibido por los especialistas. Pudo haber sido un error. “No puede tener semejante cantidad de bitcoins, es poco probable que tenga 3 mil, no tiene sentido. Serían millones de dólares”, expresó a PERFIL Marcos Zocaro, tributarista y miembro de la ONG Bitcoin Argentina.

En la declaración jurada de 2024, ya no aparecen esos activos. “Si no declaró, vendió, donó/regaló o lo ‘perdió’, entonces no hay impuesto a las Ganancias”, agregó Zocaro.

El propio Adorni dijo que tuvo ganancias con la mayor criptomoneda del mercado previo a 2021, año en que, según su declaración de 2023 rectificada, ingresaron a formar parte de su patrimonio. En la entrevista que brindó a LN+ expresó: “En 2013 empiezo a incursionar en el mundo del bitcoin, en 2014 empiezo a invertir fuerte. Entre 2014 y 2018 ganamos bastante dinero. Reconstruyendo la historia, invertimos US$ 200 il y ganamos US$ 300 mil”. Es decir, un trade del 150%.

El precio de la criptomoneda por esos años marcó grandes subas. En enero de 2013, bitcoin (BTC) cotizaba alrededor de US$ 13. Al cierre de 2018, operaba a US$ 3.700. Y tuvo un pico cercano a los US$ 19.300 en 2017. “No existe combinación de entrada en 2014 y salida en 2017-2018 que dé una ganancia de 300 mil. El escenario más pesimista cuadruplica esa cifra”, apuntó a NA Mario Agustín Giménez, especialista en IA y en negocios digitales.

Otra inconsistencia que remarcan los analistas del rubro es lo poco frecuente que era en esa época una inversión de ese monto. El tamaño del mercado era muy pequeño. “Solo 87 mil billeteras (2,86% del total) en 2014 poseían más de US$ 10 mil en bitcoin; un 0,48% más de US$ 56 mil. El promedio de tenencias en 2014 era de US$ 2.378 o 4,22 BTC”, apuntó en redes sociales el ingeniero de datos Fernando Molina.

En la nota televisiva, el funcionario enumeró los movimientos de una de sus supuestas billeteras con las que operó. De acuerdo a sus dichos, compró en agosto de 2017 unos 13 BTC a US$ 3.356 , en el mismo mes adquirió otro más a US$ 3.330 y sumó otro el “2 de noviembre a las 11 am” por US$ 7.234. Luego liquidó 10 BTC en marzo de 2018 a US$ 8.824 y luego las cinco restantes las vendió a US$ 6.845. Es decir, obtuvo US$ 68 mil de ganancia. En la blockchain quedan registradas todas las transacciones de manera permanente, inmutable, pública y auditable. Existe una dirección con esos giros, no quiere decir que sea suya. La tecnología no permite probar si era propia o de un intermediario que ejecutaba las operaciones. Esa cuenta registró entradas desde el exchange Bittrex y salidas hacia Bitfinex y Binance, según descubrieron expertos.

Especialistas del sector señalaron que pudo vender esa billetera, que solo tiene registradas esas actividades. Pero, en caso que sea cierto, aún restan conocer los US$ 230 mil restantes. También faltan explicaciones de dónde surgen los bitcoin que aparecieron en su declaración jurada.

Pero no suficiente con estas desprolijidades e inexactitudes, se suman las propias contradicciones de la relación de Adorni con el mundo cripto a partir del historial de sus manifestaciones públicas. El funcionario participó de dos encuentros donde denotaba desconocimiento y desconfianza respecto a esa inversión. Uno, de 2020, en una charla en el canal de YouTube de la billetera virtual Lemon, en donde reconoció que “no estaba muy metido en el tema”. El otro, de 2021, donde señaló que no consideraba al bitcoin una buena inversión y que quizás lo probaría en algún momento.

El programador y activista tecnológico Santiago Siri encontró que Adorni posteó en X sobre bitcoin recién en 2017. No hay referencia alguna en redes sociales en 2013 ni 2014. Como dato de color, la pronunciación de Adorni también llamó la atención. “Que diga ‘bitcóin’ denota que no formaba parte de ese ecosistema”, remarcaron varios referentes del sector. Con todo, la explicación de las tenencias de bitcoin no cierra.