POLITICA
EL HORMIGUERO DEL “PRÓXIMO PASO”

Macri busca una nueva generación sub 45 del PRO para mostrar en campaña

El expresidente quiere que en el segundo semestre un grupo de dirigentes, legisladores y funcionarios suban el perfil y se muestren como la renovación del partido amarillo pensando en las listas de 2027. Quiénes son y cómo piensan. Gestión, política y referencias territoriales en la nómina de las figuras que  vienen para el PRO. Los nuevos cuadros que surgen de los territorios donde el macrismo consolidó su presencia.

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Mundial y rosca. El expresidente se va al campeonato de futbol, pero dejó una directiva. | instagram

En las próximas semanas Mauricio Macri estará presenciando el Mundial de fútbol. Viajó en estas horas y estará en Estados Unidos como titular de la Fundación FIFA donde se codeará con la élite dirigencial del fútbol. Pero, antes de partir, le dejó a sus colaboradores y a las figuras del PRO una misión: que en el segundo semestre colaboren para que aparezcan, y crezcan, nuevas caras del partido amarillo que puedan ser actores principales en las campañas electorales del año que viene.

Uno de los primeros que aparecen en la nómina es el intendente de Luján de Cuyo, en Mendoza, Esteban Allasino. En su último viaje a la provincia, Macri en su alocución en el acto organizado por el partido dijo que había que prestarle especial atención y lo definió: “es una joya”. Habían estado reunidos en la municipalidad horas antes y Allasino allí le había contado detalles de la gestión, en especial en obras viales como una suerte de “especialista en rotondas”. Al igual que el expresidente es ingeniero civil y hasta tiene un máster en ingeniería vial. Y tiene 41 años.

Otro caso es mucho más conocido hacia el interior del PRO: la intendenta de Vicente López, Soledad Martínez, quien supo ser la primera titular de Jóvenes PRO cuando comenzó su carrera, de la mano de Jorge Macri. En los actos suele ser de las más aplaudidas por la dirigencia. Hoy es una pieza clave: es vicepresidenta del PRO y es quien, por caso, organizó la última reunión con legisladores de todo el país con Macri en Balcarce, la sede partidaria.

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La intendenta fue creciendo siempre con cuidadoso bajísimo perfil a pesar de que fue ocupando lugares de poder de manera progresiva: de diputada nacional, fue jefa de gabinete del municipio que hoy gobierna, y ayudó al jefe de Gobierno a armar, y luego consolidar, sus equipos. Actualmente trabaja con Macri y es quien viene pregonando para que una nueva generación amarilla salga a la luz para 2027.

Otro caso, con un perfil más bajo aún, es el de Genoveva Ferrero, administradora del Poder Judicial de la Ciudad como secretaria Administrativa del Consejo de la Magistratura, quien comenzó muy joven como asesora parlamentaria cuando en ese entonces el PRO era Compromiso con el Cambio.

Creció en el partido donde fue legisladora porteña y, en especial, hizo gran parte de su carrera en el área de Seguridad donde llegó a ser viceministra. De esos años armó la Fundación de la Familia Policial donde dan soporte educativo, social y legal a agentes de la Policía de la Ciudad.

Ferrero trabaja además con el Gobierno porteño en distintas temáticas - el traspaso de competencias penales y el flamante fuero laboral, entre otras - y hasta fue quien impulsó una ley para regular los cupos y vacantes para chicos con discapacidad en la Ciudad. Para ello puso a disposición al Observatorio de Discapacidad que trabaja bajo su órbita en el Consejo de la Magistratura.

El cuarto caso es, quizá, uno de los más conocidos: el diputado nacional Martín Yeza. Bonaerense, ex intendente de Pinamar y uno de los que más creció como uno de los dirigentes que terminó más cerca de Macri.

Aunque tiene un perfil más alto que otros, en las sombras fue uno de los pocos que en plena crisis del PRO, producto de la interna de 2023, dedicó tiempo y cerebro a armar papers para pensar la reconstrucción partidaria.

Habla de tecnologías, de Inteligencia Artificial y hasta armó una app para monitorear avances de los proyectos en Diputados para tener una suerte de mapa de gestión de iniciativas parlamentarias. Para el expresidente es uno de los nombres que rápidamente se le vienen a la mente para hablar de una nueva generación amarilla.

En la cabeza de Macri hay otro nombre clave que viene levantando fuertemente el perfil desde el año pasado: Darío “Daro” Nieto, su exsecretario privado y actual legislador porteño. El viernes fue uno de los que contó, en detalle, cómo se mueve el mercado de Bitcoin y pidió que Manuel Adorni deje su cargo.

A él se le suman el secretario de Gobierno de Entre Ríos, Mauricio Colello, un joven armador político que creció de la mano de Rogelio Frigerio, y quien podría ser candidato el año que viene.

Desde la Provincia uno de los más destacados es Agustín Forchieri, quien fuera jefe del bloque PRO, y hoy ocupa una de las vicepresidencias de la Legislatura bonaerense. Es, además, uno de los hombres de mayor confianza de Diego Santilli, a quien acompañó en toda su carrera salvo ahora ya que pasa parte de su tiempo en River Plate como secretario general del club.

A él, en territorio bonaerense, se le suma el intendente de Viamonte, Córdoba, el productor agropecuario, Facundo Manzoni, quien se hizo conocido por sus videos virales en redes sociales.

De la Ciudad tres funcionarios vienen creciendo a los ojos del expresidente. Uno es un funcionario conocido en el PRO tras haber pasado también por el área de juventud: el secretario de Justicia, Francisco Quintana, quien hubiera sido viceministro del Interior si Macri reelegía en 2019.

Otro es el ministro de Hacienda porteño, Gustavo “el Chama” Arengo, quien fue uno de los oradores del PRO en el acto en su Corrientes natal y viene formando parte de la nueva generación de economistas del partido. La otra economista en ese tándem de nuevas caras amarillas es Daiana Fernández Molero, la diputada nacional.

A ellos se le suma uno de los histórico amarillos cuyo bajo perfil es inversamente proporcional a los roles que tiene: Ezequiel Jarvis, la llave de relaciones con los sindicatos y, a la vez, uno de los armadores territoriales hoy del partido junto a su amigo, el secretario de Gobierno, Ezequiel Sabor.