Asamblea de la ONU

Milei viaja a Nueva York con Malvinas como telón de fondo y la incógnita de un nuevo cruce con Trump

Con un agenda hiper hermética, el Presidente se prepara para viajar a EE.UU. con el reclamo de soberanía como telón de fondo y la búsqueda de oxígeno político. La prensa británica confirma reunión del presidente norteamericano con Burnham.

Javier Milei ONU Foto: EFE

El presidente Javier Milei viajará una vez más a Estados Unidos, más precisamente a la ciudad de Nueva York, para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), y tanto la comitiva que acompañará al jefe de Estado como la agenda que desplegará se mantienen en el máximo hermetismo.

No se descarta que haya algunos movimientos de último momento en la agenda. Incluso que pueda trasladarse fuera de la ciudad de Nueva York. Hasta acá, lo confirmado es la visita a la Asamblea General, en la que Milei deberá disertar. ¿Será Malvinas el eje central?

También, la participación en una cena organizada por la Fundación Libertad y Progreso, en la que Milei podrá dar un discurso ante inversores y empresarios, el auditorio predilecto del presidente libertario. Allí seguramente asistirán personajes del mundo de los negocios.

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La comitiva estará integrada, de mínima, por Milei, el canciller Pablo Quirno y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. También estará el representante ante el organismo, Francisco Tropepi, y seguramente Alec Oxenford, el embajador argentino ante Estados Unidos, quien eleva cada vez más el perfil y se yergue como una amenaza para Quirno, que conduce una Cancillería cada vez más desarticulada.

Además, podrán viajar otros ministros, como sucedió el año pasado, cuando lo hicieron los titulares de las carteras de Defensa, Salud y Economía, entre otros.

Pero el arribo de Milei a Nueva York no se da en cualquier momento. Llegará en momentos en los que el plano internacional se agitó con la "cuestión Malvinas", que tomó volumen a raíz de las tensiones que el presidente norteamericano Donald Trump mantiene con Gran Bretaña por el apoyo que el gobierno que encabeza el laborista Andy Burnham le da a las acciones de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz, y por las sanciones que Londres aplicó a productos procedentes de asentamientos israelíes en Cisjordania, lo que motivó un duro cruce de declaraciones y que funcionarios de Israel, como Ben-Gvir, calificaran al archipiélago como territorio usurpado por los británicos.

Pese a todo, la prensa británica confirmó por estas horas que Burnham tendrá el primer encuentro con Trump en el marco de la cumbre de la ONU. 

En ese marco, la Casa Rosada no descarta que Javier Milei pueda tener un nuevo encuentro con su par norteamericano y que dicho gesto sea leído como un nuevo apoyo al reclamo de soberanía argentino.

Por ahora, el mandatario norteamericano ha sido ambiguo. En la propia línea de la Cancillería argentina son escépticos y señalan que hasta el momento Trump no ha tenido una postura tajante respecto del reclamo de la Argentina. Algunas voces también le restan importancia al peso que el secretario de Estado, Marco Rubio, pueda tener en las decisiones de Trump, quien está enfocado en Medio Oriente y en las elecciones de medio término de noviembre. 

Otro punto importante sobre el que el Gobierno mantiene un optimismo moderado es el reclamo de "autodeterminación" que Escocia, Gales e Irlanda del Norte han realizado en las últimas horas y que pone a Inglaterra en una situación de incomodidad. "Que el Reino Unido defienda la integridad territorial para nosotros es una excelente noticia. Es lo que hemos defendido siempre", dijo el canciller argentino, señalando las contradicciones del gobierno británico. 

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Sin embargo, la propia línea diplomática argentina desautoriza por lo bajo los dichos del canciller y expresa que los avances serán concretos recién cuando Gran Bretaña se siente a negociar con la Argentina.

Según marca la experiencia, Milei podría tener reuniones con dos o tres mandatarios como máximo, tal como lo hizo en sus anteriores visitas a Nueva York. La línea diplomática de carrera sabe que a Milei no le interesan ese tipo de reuniones, aunque en la Asamblea General de la ONU suele realizarse la cena a la que están invitados todos los jefes de Estado. 

Con el paquete de leyes por Malvinas demorado y con el Presupuesto tomando la agenda del Congreso, Milei podría aprovechar la vidriera internacional para mostrar una vez más una nueva iniciativa e intentar capitalizar el vínculo con Washington, que el Gobierno y el ala del asesor Santiago Caputo han intentado exprimir aprovechando los desacuerdos entre Trump y el Reino Unido. Una ofensiva que el propio embajador norteamericano en la Argentina, Peter Lamelas, se encargó de frenar: "Estados Unidos tiene una posición de neutralidad sobre las islas. Eso no ha cambiado".

 

MSS