Con concesión por el artículo 44 y tensión por el FAL, el Gobierno consiguió dictamen
El oficialismo consiguió el dictamen de mayoría para sesionar en Diputados. Sigue habiendo discusiones por el Fondo de Asistencia Laboral.
Con 44 firmas, La Libertad Avanza y fuerzas aliadas lograron alzarse con el dictamen de mayoría del proyecto de “modernización” laboral, por lo que la iniciativa quedó en condiciones ser ser tratado este jueves en el recinto, instancia a la que el oficialismo llega con algunas dudas sobre si conseguirá reunir quorum.
Para lograr el dictamen, el oficialismo tuvo que hacer una concesión clave: la eliminación del artículo 44. El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) seguirá sin modificaciones. Todo se dará en paralelo al paro general convocado por la CGT.
El dictamen de mayoría se firmó en un plenario conjunto de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda. La Libertad Avanza reunió 44 firmas con respaldo del PRO, la UCR, el MID, Producción y Trabajo (San Juan), Independencia (Tucumán) e Innovación Federal (Misiones).
La Coalición Cívica y Encuentro Federal optaron por despachos propios y en el interbloque Unidos dejaron trascender que no darán quorum. Desde el peronismo y la izquierda anticiparon un rechazo total al proyecto de Javier Milei.
La decisión de quitar el artículo 44 fue anunciada por el jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, apenas iniciado el plenario. Ese apartado reducía el salario al 50% o 75% en casos de enfermedad o accidente, dependiendo de si la actividad implicaba o no un riesgo asumido voluntariamente. También acortaba el período de cobertura, hoy de entre seis y doce meses, a un rango de tres a seis, según existan cargas de familia, y eliminaba la extensión adicional por antigüedad.
La decisión de eliminar el artículo 44 se tomó cuando aliados del bloque comenzaron a dudar su acompañamiento precisamente por este punto, pero una vez ya aprobado en el Senado.
El Fondo de Asistencia Laboral (FAL)
El FAL no presentó cambios. El fondo destinado a asistir a empleadores privados en el pago de indemnizaciones y otras obligaciones previstas en la Ley de Contrato de Trabajo se financiaría con aportes mensuales obligatorios: 1% de las remuneraciones brutas en el caso de grandes empresas y 2,5% para micro, pequeñas y medianas.
Actualmente, esos recursos se destinan al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), por lo que distintos bloques advirtieron sobre el posible impacto en el financiamiento de las jubilaciones.
Sin embargo, el rechazo al FAL no se limita a la oposición dura. Provincias Unidas, Innovación Federal, los tucumanos de Independencia y legisladores catamarqueños alineados con el gobernador Raúl Jalil plantearon objeciones, sobre todo por la eventual desfinanciación de la ANSES en los distritos.
“Desde la CGT venimos a expresar nuestro rechazo absoluto a este proyecto. ¿Qué moderniza? No se habla de robótica, de nuevas tecnologías o IA, ni de nuevos modos de relaciones de trabajo. Se habla de quita de derechos y de debilitamiento de derechos colectivos. Además hay una gran transferencia de recursos de los trabajadores al sector empleador. Se bajan los aportes patronales y se crea el FAL, que implica una transferencia de 6 mil millones anuales”, explicó Jorge Sola en la reunión de comisión de la que participó en representación de la CGT como expositor invitado.
En el mismo tono, Cristian Jerónimo advirtió a los bloques dialoguistas: “En el 2001, cuando fracasó un proyecto que era muy parecido a este, los legisladores pagaron un costo muy alto”. Y agregó: “El pueblo argentino no se va a olvidar de los que traicionen a los trabajadores”.
El Gobierno limita la cobertura periodística en la marcha contra la reforma laboral
Desde el sector empresario hubo respaldo. El director de Asuntos Corporativos de Rappi, Gabriel Buenos, sostuvo que la iniciativa “interpreta bien las necesidades de los trabajadores de plataforma”. “El 65% de los trabajadores de plataforma se conectan menos de 3 horas por día. La posibilidad de elegir el día, la hora y el tiempo es el principal reclamo. Este proyecto interpreta bien las necesidades de los trabajadores”, afirmó.
También se expresó el presidente de IDEA, Santiago Mignone: “Este proyecto no enfrenta al capital y el trabajo, sino que los une en un mismo objetivo: crear y producir. Esperamos que este proyecto pueda ser aprobado y dar un paso hacia la modernización laboral”.
Los números finales
En términos numéricos, el oficialismo parte de una base de 95 diputados propios. Si suma los 22 del interbloque Fuerza del Cambio (PRO, UCR, MID; además de ABA y PSC), los 9 de Innovación Federal, 2 de Producción y Trabajo y 1 de La Neuquinidad, el quorum estaría al alcance. A eso podrían agregarse tres legisladores cercanos al gobernador tucumano Osvaldo Jaldo y otros tres alineados con Raúl Jalil, que en votaciones previas acompañaron al Gobierno.
Del otro lado, el peronismo y la izquierda confirmaron que votarán en contra en bloque. “Es una regresión histórica donde no hay un solo artículo que mejore derechos”, dijo a Infobae el diputado y referente de La Bancaria, Carlos Cisneros. “La Ley de Contrato de Trabajo fue reformada más de 240 veces; no es vieja, la quieren reemplazar para retroceder 100 años”, agregó.
RG/ML